Diputados se prepara para tratar la reforma laboral de Milei
El proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente Javier Milei, que la semana pasada obtuvo media sanción en el Senado, ya ingresó a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo busca apurar los tiempos y convertirlo en ley antes del inicio de las sesiones ordinarias.
La estrategia incluye un plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto y Hacienda para este miércoles 18 de febrero a las 14, con el objetivo de dictaminarlo y llevarlo al recinto el jueves siguiente. Sin embargo, las críticas de bloques opositores y los pedidos de modificaciones marcan un terreno incierto para la tropa legislativa de La Libertad Avanza (LLA).
Plenario exprés y alianzas en tensión
Con 95 diputados propios, LLA aún necesita 34 legisladores más para garantizar quórum y sanción, un desafío que dependerá de la negociación con aliados y bloques provinciales.
En el Senado, la media sanción se logró tras un peregrinaje político del ministro del Interior, Diego Santilli, para cerrar apoyos provinciales, mientras algunos peronistas díscolos se abstuvieron. La Unión Cívica Radical (UCR), con seis diputados en la Cámara baja, adelantó que su acompañamiento sería probable: "El debate se agotó en el Senado", dijeron desde el entorno de un legislador boina blanca.
Aun así, el PRO, aliado estratégico del oficialismo, anticipó que insistirá en modificar el artículo que obliga a las empresas a depositar los sueldos únicamente en cuentas bancarias, una medida que impacta en la posibilidad de que los trabajadores cobren mediante billeteras virtuales.
El argumento oficial para excluirlas, según voceros de la Casa Rosada, es que las fintech no cuentan con estándares de solvencia ni responsabilidad patrimonial equivalentes a los bancos, y que el salario, al ser un pago alimentario, requiere máxima protección para el trabajador.
El debate sobre licencias por enfermedad también genera tensión: el artículo 44 del proyecto establece que los trabajadores que sufran accidentes o enfermedades no vinculadas al trabajo cobrarán 50% de su salario básico durante tres o seis meses, según si tienen personas a cargo. La oposición ya anunció que cuestionará este punto y el polémico Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que implica descuentos en contribuciones patronales para financiar indemnizaciones.
Controversia por los pagos digitales y el INCAA
La eliminación del artículo que habilitaba el cobro de sueldos mediante billeteras virtuales reavivó la presión de las fintech, respaldadas por el PRO, que reclaman el derecho de los trabajadores a elegir cómo cobrar su salario. Según la Cámara Argentina de Fintech, nueve de cada diez argentinos apoyan esta opción y entre jóvenes, ocho de cada diez la consideran más práctica. "El salario pertenece al trabajador. La decisión sobre dónde cobrarlo también debería pertenecerle", aseguraron.
Por su parte, la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (ABBAPRA) cuestionó la medida, argumentando que las cuentas virtuales no tienen respaldo del Banco Central ni capacidad financiera suficiente para garantizar los haberes en caso de demora o insolvencia empresarial. Este argumento fue clave para que el oficialismo decidiera retirar el artículo 35 del proyecto.
Además, la reforma prevé derogar el Estatuto del Periodista y otros estatutos profesionales desde el 1° de enero de 2027, y reduce parcialmente el sistema de indemnizaciones. Los bloques de Unión por la Patria y el Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT) ya anunciaron su rechazo, mientras que sectores como Provincias Unidas evalúan objeciones puntuales sobre FAL, el Régimen de Incentivo a Medianas Empresas (RIMI) y la desfinanciación del INCAA.
Hasta el momento, la Casa Rosada mantiene que no aceptará cambios en el proyecto, y busca cerrar la reforma antes del 1° de marzo, fecha de apertura de sesiones ordinarias y de los anuncios legislativos que Milei pretende exhibir como símbolo de su gestión de “modernización laboral”.