“Este es más pelotudo que el hermano”: diputado K con los tapones de punta contra Manuel Adorni
La primera sesión del año en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires prometía trámite liviano y terminó en ring político. Sin proyectos de alto voltaje en agenda, el cruce más ruidoso no se dio en el recinto sino en redes con un choque entre el jefe de Gabinete del gobierno nacional, Manuel Adorni, y el presidente del bloque de Unión por la Patria, Facundo Tignanelli.
Todo arrancó con un proyecto de declaración impulsado por la diputada kicillofista Lucía Iañez para reconocer a la localidad platense de Etcheverry como capital provincial de la carrera de sortijas. El expediente se aprobó por amplia mayoría y pasó rápido, sin mayores debates. Pero alcanzó para que Adorni recortara una intervención y disparara en X contra lo que consideró prioridades “kirchneristas”, cerrando con un seco punto final.
La réplica fue inmediata y sin anestesia. Tignanelli recogió el guante en la misma red social y, apelando a un latiguillo que circula en los pasillos, lanzó: "Cómo dice un compañero legislador, este es más pelotudo que el hermano. Abrazo". El ida y vuelta no quedó ahí: desde el entorno libertario salió al cruce Francisco Adorni, quien ironizó sobre la “presión arterial” que su apellido despertaría en la izquierda.
Iañez cuestionó el ninguneo desde Nación
La diputada de Unión por la Patria defendió el proyecto y recordó que la tarea legislativa no se agota en grandes leyes: hay demandas territoriales que llegan cuando se caminan los barrios.
"Cuando no caminás tu propia ciudad te pasa eso. De los más de 210 proyectos que tengo presentados algunos son reconocimientos. Caminá un poco y laburá más que seguramente vas a encontrar muchos platenses valiosos que reconocer", arremetió contra su par de la Cámara baja.
Al momento de tomar la palabra en el recinto, y lejos de bajar un cambio, Tignanelli redobló la apuesta con una crítica de fondo al discurso oficial. Trajo a colación una vieja controversia laboral vinculada a Adorni y cuestionó lo que definió como una contradicción central del relato libertario: condenar determinadas normas cuando benefician a terceros y utilizarlas cuando conviene en lo personal. El dardo apuntó directo a la coherencia del mensaje que baja desde la Casa Rosada de Javier Milei.
Mientras tanto, el proyecto que detonó la polémica siguió su curso en la Cámara baja. La iniciativa busca poner en valor una tradición gauchesca con raíces profundas, ligada a la historia de Etcheverry y a sus festejos de aniversario.
Para el peronismo, el reconocimiento no es un gesto menor: reivindica identidad, cultura y potencial turístico en tiempos donde la política parece reducirse a golpes de efecto. La postal final dejó una certeza: aun en sesiones de bajo perfil, la grieta encuentra la forma de colarse.