“Sólo queda bien para la tribuna”: la propuesta de eliminar el impuesto a la patente desata un nuevo choque en la provincia
La reciente decisión de la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) de permitir el pago del Impuesto Automotor en diez cuotas mensuales abrió un nuevo frente de confrontación entre el gobierno provincial y la bancada libertaria en la Legislatura. Desde marzo, los titulares de vehículos recibirán diez boletas hasta diciembre, en lugar del esquema bimestral que regía hasta ahora, en una medida que busca alivianar la planificación financiera de los contribuyentes en un contexto económico complejo.
El director ejecutivo de ARBA, Cristian Girard, explicó que la modificación fue posible tras superar restricciones tecnológicas del sistema y señaló que la medida no incrementa la carga tributaria: “El 75% de los titulares de automóviles pagará nominalmente menos que en 2025 gracias a la reducción de alícuotas y la simplificación de la escala”, detalló. El esquema pasó de quince tramos con tasas de hasta el 5% a cinco niveles que van del 1% al 4,5%, manteniendo la opción de pago anual anticipado con descuentos de hasta 15%.
“La mensualización facilita el cumplimiento y permite planificar mejor las finanzas de los hogares”, afirmó Girard, al tiempo que remarcó que la provincia se encuentra entre las jurisdicciones con menor presión sobre los vehículos desde el inicio de la gestión de Axel Kicillof. “Desde 2019, la carga del impuesto automotor bajó al punto de representar la mitad o menos como porcentaje del precio de los autos”, sostuvo.
La ofensiva de La Libertad Avanza y la réplica de Girard
En paralelo, el diputado Francisco Adorni, referente de La Libertad Avanza y hermano del jefe de Gabinete nacional, volvió a presionar para eliminar el Impuesto Automotor, al que considera una carga “excesiva” y un porcentaje “marginal” de la recaudación provincial: “$2 de cada 100 que le ingresa a Gobernación provienen de este tributo”, argumentó. Según su proyecto, la eliminación fortalecería el poder adquisitivo, estimularía la industria automotriz y simplificaría la estructura tributaria sin afectar la sustentabilidad fiscal.
Girard respondió con firmeza al planteo opositor: “Hablar de eliminar impuestos queda bien para la tribuna”, advirtió, y remarcó que toda reducción tributaria requiere explicar cómo se compensarán los recursos que financian educación, salud, seguridad e infraestructura vial. “Si no planteás que se va a compensar de alguna manera, estás diciendo que el Estado va a dejar de hacer cosas”, señaló.
El funcionario también destacó la dimensión municipal del impuesto: ARBA solo recauda sobre autos patentados de 2016 en adelante, y un 16,14% de lo recaudado se coparticipa a los 135 municipios bonaerenses. Además, Girard contextualizó la discusión en la tensión financiera con la Nación: “La Provincia no necesita menos recursos; le deben el equivalente a 15 veces lo recaudado por el Impuesto Automotor”, subrayó.
Impacto en contribuyentes y debate público
El debate se trasladó rápidamente a redes sociales, donde usuarios apoyaron la mensualización al permitir cuotas más bajas y previsibles. Desde la administración bonaerense insisten en que la reforma no aumenta la presión fiscal y que su objetivo es aliviar la carga de los contribuyentes tras la caída de ingresos y la alta inflación acumulada. La medida también se enmarca en un plan más amplio de modernización del sistema de recaudación, que podría extenderse a otros tributos provinciales, como el Impuesto Inmobiliario.
“Lo que hay que discutir es cómo se financia la educación pública, la salud pública, las obras de infraestructura y la seguridad. Todo eso requiere financiamiento; quizás para la tribuna queda bien decir que hay que eliminar los impuestos y destruir el Estado”, concluyó Girard, dejando en evidencia la distancia entre las visiones de la administración provincial y la propuesta libertaria.