Kicillof refuerza vínculos con la Iglesia y pone el foco en la crisis social en medio de la tensión entre Milei y el Episcopado
En medio de un escenario político atravesado por la crisis económica, el endurecimiento del debate legislativo y la disputa por el rumbo del país, el gobernador bonaerense Axel Kicillof volvió a tender puentes con la Iglesia católica. Este martes se reunió con la conducción de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) en un encuentro que tuvo como eje la situación social, el impacto de las políticas económicas y el rol del Estado frente a los sectores más vulnerables.
La reunión se realizó en la sede del Episcopado, en el microcentro porteño, y contó con la participación del presidente del organismo, el arzobispo de Mendoza Marcelo Colombo, y el secretario general, el obispo auxiliar de San Isidro Raúl Pizarro. El mandatario provincial estuvo acompañado por el director bonaerense de Cultos, Juan Ignacio Torreiro.
“Nos reunimos con el arzobispo Marcelo Colombo y el obispo Raúl Pizarro para conversar sobre la situación social del país y el trabajo solidario que lleva adelante la Iglesia en toda la provincia. Compartimos la preocupación frente a los discursos que promueven el individualismo y coincidimos en la necesidad de profundizar las políticas de inclusión de los jóvenes y adolescentes con el legado de justicia social del Papa Francisco”, expresó Kicillof tras la reunión.
Un gesto político en medio de la tensión con Milei
El encuentro se produjo en un contexto de relaciones tensas entre la Iglesia y el gobierno nacional de Javier Milei. Desde hace dos años, según trascendió en ámbitos eclesiásticos, el Presidente no recibe formalmente a la conducción del Episcopado, en medio de cuestionamientos de obispos por la situación social y los niveles de pobreza.
Ese distanciamiento quedó expuesto en las últimas semanas, cuando la Iglesia manifestó reparos frente a algunas iniciativas impulsadas desde la Casa Rosada, entre ellas la reforma del régimen penal juvenil que redujo la edad de imputabilidad de 16 a 14 años.
En un documento titulado “Más oportunidades que penas”, la Comisión Ejecutiva del Episcopado sostuvo que centrar el debate exclusivamente en la edad penal “no resuelve la raíz social del delito” y planteó la necesidad de políticas integrales que incluyan educación, acompañamiento comunitario y presencia estatal.
El posicionamiento del Episcopado coincidió con una agenda que Kicillof viene planteando desde la provincia: priorizar políticas de inclusión y contención social frente al avance de propuestas punitivas.
El comunicado difundido por la Iglesia tras el encuentro con el gobernador señaló que el intercambio se dio “en un clima de diálogo respetuoso” y que permitió compartir reflexiones sobre “las diversas realidades sociales y los desafíos que plantea la actual situación económico-social”.
Señales cruzadas en el Episcopado
La jornada en la sede de la Conferencia Episcopal tuvo además otro visitante con peso político. Horas antes del encuentro con Kicillof, los obispos recibieron al subsecretario de Culto de la Nación, Agustín Caulo, quien se acercó a saludar a los participantes de la reunión de la comisión permanente del organismo.
Fuentes eclesiásticas señalaron que el funcionario “pasó a saludar y se puso a disposición de los obispos” en el marco de la tarea que desarrolla la Secretaría de Culto. Sin embargo, aclararon que durante ese contacto no se habló de una eventual audiencia entre la conducción de la Iglesia y el presidente Milei.
El acercamiento del Gobierno nacional a los obispos se produce después de varios meses de relación fría. En paralelo, el Presidente mantuvo encuentros frecuentes con pastores evangélicos —quienes incluso participaron en oraciones dentro de la Casa Rosada— y con referentes del judaísmo.
En ese marco, la Cancillería también comenzó a mover piezas en el vínculo con el Vaticano. El canciller Pablo Quirno entregó recientemente al papa León XIV una carta formal de Milei invitándolo a visitar la Argentina, paso protocolar necesario para una eventual gira papal.
El legado de Francisco y la construcción política
Durante la reunión entre Kicillof y la conducción episcopal también estuvo presente el legado del papa Francisco, una figura que el gobernador suele reivindicar públicamente.
La Iglesia anunció que el próximo 21 de abril se celebrará en el Santuario de Luján una misa para conmemorar el primer aniversario de su fallecimiento, con la presencia de obispos de todo el país. La celebración será presidida por monseñor Colombo.
El vínculo político y simbólico entre Kicillof y el pensamiento del pontífice argentino tiene antecedentes recientes. En agosto del año pasado, el gobernador presentó el libro “El Maestro. El Humanismo del papa Francisco”, una publicación impulsada por la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense para distribuir en escuelas públicas de la provincia.
En aquella presentación, el mandatario provincial utilizó palabras del pontífice para cuestionar los recortes en educación y planteó que el pensamiento de Francisco representaba “una cultura del encuentro y de la inclusión”.
La reunión con la conducción de la Iglesia se produce además en un momento en el que Kicillof intenta ampliar su base política dentro del peronismo y construir una alternativa frente al gobierno libertario. En ese sentido, semanas atrás había advertido que el desafío de la oposición es “sumar sectores” para enfrentar el rumbo económico del oficialismo.
“Tenemos una urgencia, que es entusiasmar, sumar, que hay que sumar a sectores, que hay que sumar a dirigentes”, sostuvo el gobernador al referirse al proceso de reorganización del peronismo.