Envalentonado por el fallo de YPF, Kicillof cruzó a Milei: “Privatizar para obtener unos dólares es riesgoso"
El fallo de la Justicia de Estados Unidos por la expropiación de YPF no solo modificó el frente judicial de uno de los litigios más sensibles para la Argentina: también reavivó la confrontación entre el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y el presidente Javier Milei.
En una conferencia de prensa desde La Plata, el mandatario provincial combinó cautela jurídica con una fuerte ofensiva política. “Observar al Presidente de la Nación darle la razón a quienes querían quedarse con YPF es riesgoso”, advirtió, en una frase que marcó el tono de su intervención.
La resolución de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York —que dejó sin efecto la condena millonaria contra la Argentina y ordenó revisar el caso— fue definida por Kicillof como “sorpresiva”, aunque insistió en que el proceso está lejos de haber terminado.
“Esto implica prudencia. Una prudencia a la que invito al presidente Milei”, remarcó, al subrayar que el litigio continúa y podría tener nuevas instancias.
El fallo evitó, al menos por ahora, que la Argentina tenga que afrontar un pago cercano a los USD 16.000 millones, lo que representa un alivio inmediato para las cuentas públicas. Sin embargo, también dejó abierta una discusión jurídica de fondo sobre la aplicación del estatuto de la empresa frente a la legislación nacional.
La disputa política: del juicio a la interna
El impacto político fue inmediato. Kicillof no solo defendió la estrategia que impulsó durante la estatización de 2012, sino que apuntó directamente contra Milei por su postura frente al litigio.
“Era muy malo que el Presidente, para insultarme, se dedicara a darle la razón a quienes atacan a la Argentina”, lanzó, en referencia a las críticas previas del jefe de Estado, quien había cuestionado duramente la expropiación e incluso planteado la creación de una “tasa Kicillof” para afrontar un eventual fallo adverso.
En su exposición, el mandatario provincial volvió a poner el foco en el modelo energético y defendió la intervención estatal en YPF con datos concretos. “La gestión privatizada le hacía perder a la Argentina 12 mil millones de dólares por año”, afirmó.
Además, planteó una crítica más amplia a las políticas de privatización: “La enseñanza es que privatizar cualquier cosa a cualquier precio tiene resultados tremendos”. Y agregó una advertencia con tono político: “Siempre hay quienes están del lado de los buitres, eso es un peligro”.
El gobernador también apuntó contra el antecedente de los años ‘90: “Se le obsequió YPF a Repsol, que la usó para expandir su producción en otros países del mundo y abandonar la exploración en Argentina”.
La historia detrás del conflicto judicial
El origen del litigio se remonta a 2012, cuando el Congreso aprobó la expropiación del 51% de YPF, entonces controlada por la española Repsol. La medida fue impulsada durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y tuvo un amplio respaldo legislativo.
Kicillof defendió la legalidad de aquella decisión: “Para eso se siguieron todos los pasos según la Constitución y las leyes argentinas”, sostuvo.
El conflicto se profundizó años más tarde, cuando tras la quiebra del grupo Eskenazi, los derechos de litigio fueron adquiridos por el fondo Burford Capital, que llevó el reclamo a tribunales internacionales.
“Se pretendía aplicar el Estatuto sobre la ley y la Constitución”, explicó el gobernador, al detallar el eje de la disputa jurídica.
En el tramo final de su intervención, Kicillof vinculó el rol de YPF con la situación económica actual y el impacto en la vida cotidiana. “Hoy el litro de nafta está a dos mil mangos. Por eso YPF tiene que ser nacional”, afirmó.
Según el mandatario, la empresa cumple una función clave como herramienta de regulación: “Es un instrumento poderoso para que eso no se descargue en los bolsillos golpeados de nuestra sociedad”.
Más allá de las disputas cruzadas, el fallo tiene implicancias de largo alcance. Para Kicillof, consolida la idea de que la Argentina actuó correctamente en la recuperación del control de un recurso estratégico. “Esto convierte a la Argentina en un jugador internacional en materia energética”, sostuvo.
Con el juicio aún abierto a futuras instancias, pero con un resultado que alivia de manera inmediata el frente financiero, el caso YPF vuelve a demostrar que, en la Argentina, las disputas judiciales de alto impacto rara vez quedan encerradas en los tribunales: suelen transformarse, casi inevitablemente, en capítulos centrales de la pelea política.