La Provincia pisa el acelerador en asistencia mientras escala el conflicto con Nación
En un contexto de deterioro económico sostenido y creciente demanda en los barrios, el ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés Larroque, anunció un paquete de medidas que apunta a reforzar la política alimentaria en la provincia de Buenos Aires y volvió a cargar contra el gobierno de Javier Milei por el nivel de asistencia.
“Estamos ante una situación social muy compleja y vemos una indolencia absoluta por parte del gobierno nacional”, afirmó, y fue más allá: “Hay una deserción total”.
El eje principal de las medidas es el incremento del 30% en el Servicio Alimentario Escolar (SAE), lo que eleva la inversión mensual de $41.000 millones a $54.000 millones. El impacto anual supera el medio billón de pesos —unos $553.910 millones— para garantizar la alimentación de 2,5 millones de chicos y chicas en escuelas bonaerenses.
La decisión no es aislada. Se inscribe en una estrategia más amplia que incluye la duplicación de la asistencia a municipios, con una inversión adicional de $26.400 millones destinada a comedores comunitarios y organizaciones sociales, y un aumento del 25% en 18 programas sociales, que implicará cerca de $20.000 millones extra. “Hoy el 90% del presupuesto de nuestro ministerio está destinado a política alimentaria”, advirtió Larroque.
Números en disputa y reclamo político en ascenso
El endurecimiento del discurso oficial bonaerense se apoya en cifras que buscan contrastar el esfuerzo provincial con el aporte nacional. Según Larroque, la Nación no cubre el 20% del SAE —como sostiene el Ministerio de Capital Humano— sino apenas el 14%, e incluso en algunos tramos cayó por debajo de ese nivel.
El ministro detalló la evolución de los fondos: en 2024 la Provincia solicitó $104.000 millones y recibió $70.500 millones; en 2025 pidió $130.000 millones y obtuvo $77.000 millones; mientras que en 2026 reclamó $177.000 millones y “no ha llegado un centavo”.
En paralelo, cuestionó la actualización de partidas frente a la inflación: “Hubo un 84,5% de inflación interanual y nos dieron un 10%; ahora con 31,5% plantean un aumento del 4%”.
El diagnóstico coincide con lo que vienen señalando intendentes bonaerenses, que ya definieron llevar el reclamo al Ministerio de Capital Humano con una movilización prevista para esta semana. En ese ámbito, el peronismo busca visibilizar una deuda que, según la Provincia, asciende a $220.000 millones vinculados al SAE.
Desde los municipios advierten que la caída del aporte nacional impacta directamente en uno de los dispositivos más sensibles del entramado social. El propio Larroque subrayó la magnitud del desbalance: mientras Buenos Aires destina $389.692 millones anuales a la compra de alimentos, la Nación invierte $91.000 millones para todo el país.
Presión legislativa, interna y advertencias desde los barrios
La tensión no se limita al cruce entre Provincia y Nación. En la Legislatura bonaerense crecen las advertencias por el impacto social de los recortes y se multiplican los reclamos para sostener la asistencia.
Durante una jornada en defensa del Salario Social Complementario, la diputada Cintia Romero cuestionó “el vaciamiento que está haciendo el Gobierno nacional”, mientras que su par Noelia Saavedra alertó: “Las graves consecuencias de la eliminación de estos programas van a impactar en nuestro pueblo y en los más humildes”.
En la misma línea, diputados de Fuerza Patria plantearon que “es una obligación política y también moral acompañar al gobierno de la provincia de Buenos Aires en el reclamo de los fondos que la Nación nos debe”, y advirtieron que sin esos recursos “es imposible” sostener programas alimentarios.
El escenario también expone matices dentro del oficialismo. El proyecto del senador Mario Ishii para declarar la emergencia alimentaria por 18 meses abrió un debate interno sobre cómo priorizar recursos en un contexto adverso. La iniciativa propone reforzar comedores, SAE y asistencia directa, pero generó ruido en Gobernación por omitir referencias al recorte nacional.
Mientras tanto, desde el Ejecutivo bonaerense buscan sostener el eje en la responsabilidad de la Casa Rosada. Larroque insistió en que la Provincia necesita financiamiento para mantener la red de contención y reclamó autorización para acceder a crédito internacional: “Si no se van a hacer cargo de sus obligaciones, al menos que nos permitan buscar financiamiento”.
Y cerró con un mensaje directo al Presidente: “Le pedimos a Milei que ponga el mismo esfuerzo que dedica a otras cuestiones en resolver los problemas reales de la gente, como el alimento de los chicos en las escuelas”.