Municipios del interior se preparan para las lluvias intensas: el mapa de obras, sensores y canales
La provincia de Buenos Aires comenzó a activar distintos niveles de la cuenca del Río Salado ante un escenario climático que aumenta la probabilidad de precipitaciones superiores a las habituales durante los próximos meses.
En pocos días se reunieron los comités de las subregiones A1, B4 y C. Los encuentros alcanzaron a municipios del noroeste, el centro, el sudeste y el oeste bonaerense, con problemáticas diferentes pero atravesados por una misma necesidad: conocer cómo se mueve el agua más allá de los límites de cada distrito y coordinar decisiones antes de que una lluvia intensa se convierta en una emergencia.
Las medidas discutidas incluyen la instalación de estaciones automáticas, el manejo conjunto de Canal 9, la regularización de obras hidráulicas ejecutadas sin autorización, la vigilancia de caminos rurales y la elaboración de criterios comunes para administrar excedentes.
El informe de agosto del Servicio Meteorológico Nacional confirmó que las condiciones del fenómeno El Niño se encuentran presentes en el océano Pacífico ecuatorial. Los modelos dinámicos y estadísticos estiman una probabilidad cercana al 100% de que la fase cálida se mantenga durante el trimestre agosto-septiembre-octubre de 2026.
El Niño modifica la circulación atmosférica y suele favorecer precipitaciones superiores a los valores normales en el centro-este de la Argentina y la región pampeana. Su impacto final depende, sin embargo, de otros factores y debe ser seguido mediante pronósticos de corto y mediano plazo.
Por esa razón, los comités trabajan con escenarios posibles. La preparación no parte de dar por segura una inundación, sino de reconocer que aumentó la probabilidad de atravesar períodos con mayores excedentes hídricos.
Rauch: Canal 9 y nueve estaciones automáticas
El avance más concreto se produjo durante la reunión del Comité de la Subregión B4, realizada en la Casa de la Cultura de Rauch. El encuentro fue encabezado por el subsecretario de Recursos Hídricos bonaerense, Néstor Álvarez, y el presidente de la Autoridad del Agua, Damián Costamagna.
Participaron los intendentes Nelson Sombra, de Azul; Maximiliano Suescun, de Rauch; Sebastián Walker, de Pila; Carlos Rocha, de General Guido; y Emilio Cordonnier, de Ayacucho. También asistieron representantes de Tapalqué, Benito Juárez, Las Flores, Castelli, Tandil, General Lavalle y General Madariaga.
Uno de los puntos centrales fue el manejo de Canal 9. La Provincia y las comunas deberán avanzar en un plan que permita coordinar decisiones sobre el funcionamiento de esa infraestructura y su relación con el resto del sistema regional.
Los canales no pueden ser administrados de manera aislada. Una intervención que acelera la salida del agua en un municipio puede aumentar la presión sobre otro distrito ubicado aguas abajo. Por eso, cualquier limpieza, apertura, cierre o modificación necesita considerar sus efectos en toda la subregión.
La segunda herramienta será la instalación de nueve estaciones de monitoreo automático. Su ubicación se consensuará con los gobiernos locales y deberá responder a los lugares considerados estratégicos para observar niveles y movimientos.
Las estaciones permitirán producir información continua y reducir la dependencia de mediciones manuales o comunicaciones informales. También podrían facilitar la emisión de alertas y la organización anticipada de maquinaria, personal y recursos de Defensa Civil.
La utilidad del sistema dependerá de que los datos estén disponibles para todos los actores y formen parte de un protocolo común. Una medición automática permite saber que el agua está subiendo; el paso siguiente es definir qué organismo interviene y qué acciones deben ponerse en marcha.
Bolívar: mirar la cuenca completa
El Centro Regional Universitario de Bolívar fue sede de otra reunión del Comité de la Subregión C. La actividad fue encabezada por el intendente de Bolívar, Eduardo “Bali” Bucca, y contó con la participación del jefe comunal de Guaminí y presidente del comité, José Augusto Nobre Ferreira; el intendente de Adolfo Alsina y vicepresidente, Javier Andres; y el subsecretario Néstor Álvarez. También asistieron representantes de Coronel Suárez, Daireaux, Puan y los organismos provinciales Autoridad del Agua y Dirección de Hidráulica.
En este caso, la reunión se concentró en el intercambio de información sobre el comportamiento del agua en cada distrito, la situación de los caminos rurales y las necesidades detectadas en zonas productivas.
El diagnóstico regional resulta indispensable porque el movimiento hídrico no respeta divisiones administrativas. Un exceso acumulado en un partido puede trasladarse hacia lagunas, canales o bajos de otro municipio, incluso cuando allí no se hayan registrado lluvias de la misma intensidad.
La presencia de representantes de la Sociedad Rural de Bolívar y de Laguna San Luis incorporó la mirada de sectores productivos directamente afectados por la transitabilidad y el estado de los campos.
El desafío será transformar esos informes territoriales en prioridades compartidas. Los municipios suelen contar con registros propios, conocimiento de los puntos críticos y experiencia acumulada, pero no siempre utilizan los mismos criterios ni comparten la información en tiempo real.
La activación regional había comenzado días antes en General Arenales, donde se reunió el Comité de la Subregión A1. La actividad fue encabezada por la intendenta Érica Revilla y reunió a funcionarios de la Autoridad del Agua, la Dirección Provincial de Hidráulica, legisladores y representantes de Junín, Lincoln, General Villegas, Leandro N. Alem, Florentino Ameghino, General Pinto y General Viamonte.
El senador bonaerense del PRO Pablo Petrecca, exintendente de Junín, había solicitado la convocatoria después de mantener reuniones con Néstor Álvarez y Damián Costamagna. “No podemos esperar a que llegue el problema para empezar a actuar: tenemos que prepararnos antes”, afirmó el legislador.
Como informó GRUPOLAPROVINCIA.COM al reconstruir aquella reunión, el encuentro puso el foco en tecnología, caminos rurales y protocolos para anticipar el avance del agua.
Canales construidos sin autorización
La preparación ante El Niño incorporó otro problema histórico: la existencia de drenajes secundarios y terciarios construidos sin los permisos correspondientes.
Durante años, municipios y productores ejecutaron canales, alcantarillas y movimientos de suelo para retirar excedentes o proteger campos y caminos. Algunas de esas estructuras terminaron complementando el sistema oficial y cumplen una función favorable. Otras pueden acelerar el traslado del agua, perjudicar a terceros o alterar el funcionamiento natural de lagunas y bajos.
El Gobierno bonaerense abrió ahora una vía excepcional para analizar las obras informales que están funcionando y podrían ser incorporadas al esquema legal. La medida fue establecida mediante la Resolución 661/2026 del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, firmada por Gabriel Katopodis.
En una primera etapa, alcanza a los comités de las subregiones A2, A3 y B3, con intervención en 21 municipios. Entre ellos se encuentran Junín, Lincoln, Florentino Ameghino, General Viamonte, General Villegas, Carlos Tejedor, Nueve de Julio, Bragado, Carlos Casares, Pehuajó, Trenque Lauquen, Daireaux, Hipólito Yrigoyen, Roque Pérez, Olavarría, Bolívar, Veinticinco de Mayo, Saladillo, General Alvear, Las Flores y Tapalqué.
El nuevo programa no produce una legalización automática de los canales. El municipio deberá identificar la intervención y presentar el caso ante su comité de cuenca. La obra solo podrá continuar el procedimiento si recibe una no objeción regional.
Después intervendrá la Autoridad del Agua, que revisará la documentación y podrá emitir un Certificado de Incorporación. La Dirección Provincial de Hidráulica realizará la evaluación técnica y determinará si la estructura puede mantenerse, necesita modificaciones o debe ser descartada.
Cuando exista una denuncia previa, el procedimiento para declarar clandestina la obra quedará suspendido mientras se analiza la solicitud. La denuncia, sin embargo, no será eliminada automáticamente. Las adecuaciones, la operación y el mantenimiento quedarán a cargo del municipio solicitante. También podrá crearse un Consorcio Mixto de Usuarios de Aguas Públicas con participación de los beneficiarios.
El Plan Maestro continúa incompleto
Las medidas municipales y provinciales no reemplazan las grandes obras sobre el cauce principal del Río Salado. El Plan Maestro comenzó a desarrollarse en 1997 y fue dividido en cinco tramos. Los tres primeros fueron terminados, mientras que el cuarto conserva una etapa paralizada y el quinto se encuentra en proceso de contratación.
El Tramo IV abarca 212 kilómetros. Las etapas 1, 3 y 4, que suman 179 kilómetros, fueron finalizadas. La etapa 2 está integrada por tres subtramos que alcanzan 33,4 kilómetros, comenzaron en mayo de 2023 y permanecen neutralizados por falta de financiamiento nacional, según el estado de situación difundido por la Provincia.
Esas intervenciones corresponden a la órbita nacional y cuentan con recursos del Fideicomiso de Infraestructura Hídrica, integrado con una parte de la recaudación del Impuesto a los Combustibles Líquidos.
El Gobierno de Kicillof responsabiliza a Javier Milei por la interrupción. Nación, hasta el momento, no anunció un cronograma para retomar esa etapa.
En paralelo, Buenos Aires licitó las primeras dos etapas del Tramo V, que se extienden por 60,26 kilómetros entre Bragado y aguas abajo de la laguna Rocha. El proyecto completo comprende 95,38 kilómetros y atraviesa Bragado, Alberti, Chacabuco y Junín. Las obras permitirán ensanchar y profundizar el cauce, aumentar su capacidad de conducción e intervenir puentes viales y ferroviarios.
La inversión estimada para las primeras etapas asciende a 138 millones de dólares. El financiamiento será mixto: 110 millones provendrán de un préstamo del Banco Europeo de Inversiones y el resto estará a cargo del Tesoro provincial.
La Provincia estima que las intervenciones permitirán recuperar cerca de 400.000 hectáreas productivas. El proceso se encuentra en evaluación de ofertas y se proyecta adjudicar el contrato durante el último trimestre de 2026.