Intendentes del PRO recalculan: qué sigue tras el encuentro con Santilli
Los intendentes del PRO empiezan a masticar el saldo que dejó la reunión que mantuvieron en San Telmo con Diego Santilli y Cristian Ritondo. En ese análisis aparecen, sobre todo, los reclamos por la relación con La Libertad Avanza en los municipios y la discusión abierta sobre el esquema electoral de cara a 2027, que volvió a quedar sobre la mesa.
Santilli, que aparece como uno de los nombres del PRO para disputar la gobernación bonaerense, volvió a instalar la idea de una construcción común con sectores afines al oficialismo nacional y al radicalismo. “Estoy convencido de que vamos a trabajar en conjunto”, planteó el ministro, en un mensaje dirigido tanto hacia adentro del partido como hacia los aliados potenciales.
Del encuentro participaron, además, la vicepresidenta del PRO bonaerense e intendenta de Vicente López, Soledad Martínez; los intendentes Sebastián Abella (Campana), Javier Martínez (Pergamino), Marcelo Matzkin (Zárate), Juan Ibarguren (Pinamar), Fernando Bouvier (Arrecifes), Jorge Etcheverry (Lobos), María José Gentile (9 de Julio) y Juan Fiorini (Junín); el intendente en uso de licencia de General Pueyrredón y senador provincial, Guillermo Montenegro, junto al interino Agustín Neme; el presidente del bloque PRO en Diputados bonaerense, Alejandro Rabinovich, y el titular del bloque en el Senado provincial, Pablo Petrecca.
Los intendentes del PRO llevaron al encuentro un diagnóstico repetido en varias reuniones previas: la relación con concejales y referentes locales de La Libertad Avanza no fluye y, en varios distritos, se transformó en un foco de conflicto.
Según expusieron los jefes comunales, existen demoras en obras, deudas pendientes con Nación y dificultades para articular proyectos en los concejos deliberantes. En ese marco, reclamaron que el Ministerio del Interior intervenga como canal de gestión para destrabar situaciones administrativas y políticas.
Más allá de la agenda municipal, el encuentro funcionó como un espacio de reordenamiento político. En el PRO bonaerense conviven posiciones distintas respecto de la estrategia electoral hacia 2027 y el vínculo con el oficialismo nacional.
Mientras algunos sectores impulsan consolidar una alianza amplia que incluya a La Libertad Avanza y al radicalismo, otros dirigentes insisten en preservar autonomía política y evitar una absorción del espacio amarillo por parte del armado libertario.
En ese marco, Santilli buscó consolidarse como articulador entre ambos mundos. Su doble rol como ministro del Interior y dirigente del PRO lo ubica en el centro de las negociaciones que, en la práctica, ya comenzaron a proyectar la próxima disputa por la provincia de Buenos Aires.
El propio funcionario reforzó esa línea al remarcar que el objetivo es evitar un retroceso en el rumbo económico y político actual. “Tenemos que sostener el rumbo”, expresó, en una definición que sintetiza el intento de alineamiento con la Casa Rosada sin perder identidad partidaria.
Obras, gestión y una agenda que se traslada al territorio
Uno de los puntos más reiterados por los intendentes fue la necesidad de encarar la gestión de manera directa municipio por municipio. En varios casos, se planteó que la falta de interlocución con áreas nacionales genera demoras en expedientes, obras inconclusas y dificultades para la planificación local.
Desde el entorno de Santilli señalaron que el compromiso es revisar cada caso en particular y ordenar los canales de comunicación institucional con los distritos.
La discusión también incluyó la situación de los concejos deliberantes, donde en algunos municipios la convivencia política entre PRO y libertarios derivó en bloqueos cruzados y votaciones fragmentadas que complican la gobernabilidad local.
Ese descontento se viene acumulando desde hace semanas y tuvo un punto de exposición el 14 de abril, en una reunión del espacio amarillo encabezada por Mauricio Macri. Los intendentes denunciaron que ediles libertarios votan en contra de presupuestos, no acompañan rendiciones de cuentas e incluso impulsan denuncias contra las gestiones locales. Incluso, plantearon que los legisladores nacionales del PRO dejen de acompañar al oficialismo si esa tensión en los territorios no se corrige.
La proyección hacia 2027 y la reconstrucción del espacio
El cierre del encuentro dejó una señal clara: el PRO bonaerense busca reactivar su estructura territorial y ordenar su estrategia de cara a 2027, con Santilli y Ritondo como piezas centrales del esquema.
La intención es sostener la presencia en los municipios, evitar fugas internas como las registradas en elecciones anteriores y consolidar una base de poder que permita negociar en mejores condiciones con sus eventuales socios electorales.
En paralelo, se resolvió avanzar con una nueva convocatoria ampliada que incluya a concejales y equipos técnicos del espacio, con el objetivo de unificar criterios de gestión y discurso político en toda la provincia.