Kicillof suma respaldo sindical y Pablo Moyano mete presión: “El peronismo se tiene que dejar de joder”
Axel Kicillof volvió a mover fichas en el tablero peronista y este jueves recibió en La Plata a Pablo Moyano junto a una delegación internacional de trabajadores del transporte.
La foto no fue una más: llegó en medio de la discusión interna entre el kicillofismo y el kirchnerismo, con el gobernador bonaerense buscando consolidar volumen propio frente al gobierno de Javier Milei y con el sindicalismo reclamando unidad antes de que la crisis social termine de ordenar por las malas lo que la política no resuelve.
El encuentro se realizó en la Casa de Gobierno bonaerense y reunió a autoridades de la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte, entre ellas Stephen Cotton, secretario general de la organización; Natalie Swan, directora de Mujeres Trabajadoras del Transporte e Igualdad de Género; y Pablo Moyano, vicepresidente por América Latina de la ITF y secretario adjunto del Sindicato de Camioneros.
También participaron Juan Carlos Schmid, titular de la CATT y de FEMPINRA; los ministros Walter Correa, de Trabajo, y Martín Marinucci, de Transporte; y el diputado nacional Hugo Moyano hijo.
La Provincia como refugio político y gremial
Kicillof aprovechó la visita para marcar diferencias con la Casa Rosada y presentar a la Provincia como un dique frente a las políticas laborales del gobierno nacional. “Es muy importante para nosotros poder recibir a organizaciones internacionales de trabajadores aquí, en La Plata. Si el gobierno nacional les da la espalda, cuentan con el apoyo y el acompañamiento de la Provincia de Buenos Aires”, sostuvo ante los gremialistas.
El gobernador también cuestionó la orientación de las reformas impulsadas por Javier Milei y buscó dejar asentado un límite político en territorio bonaerense. “Promovemos políticas que están en las antípodas de las que lleva adelante la Nación. Hasta donde nos alcancen nuestros instrumentos, la reforma laboral de flexibilización no entra en nuestro territorio”, afirmó.
En la misma línea, Kicillof planteó que el proyecto nacional apunta a debilitar a los trabajadores y fortalecer a las grandes corporaciones. Según expresó, “el objetivo es que nos gobiernen las grandes corporaciones multinacionales” y “no hay ninguna duda de que los derechos de los trabajadores son el primer enemigo que pretenden destruir”.
Frente a ese diagnóstico, propuso “construir una respuesta estratégica y organizada por los propios trabajadores” y profundizar los vínculos entre la provincia de Buenos Aires y las redes internacionales del movimiento obrero.
Moyano, respaldo y mensaje al PJ
La presencia de Pablo Moyano le agregó volumen político a la reunión. En declaraciones posteriores, el camionero explicó que la delegación llegó para respaldar “la lucha, la pelea y la resistencia que está dando el compañero Axel Kicillof” frente a un gobierno al que calificó como “malvado, perverso, nefasto”. Además, señaló que durante el encuentro se presentó un informe sobre el trabajo de la ITF en el transporte a nivel mundial y las condiciones laborales del sector.
Pero el tramo más fuerte de sus declaraciones apuntó hacia adentro del peronismo. Moyano volvió a reclamar una síntesis entre los distintos sectores de Fuerza Patria y pidió dejar atrás las disputas internas. “Hay que unirnos. Yo he dicho varias veces que el peronismo se tiene que dejar de joder y llegar a la unidad. Si no, no estamos viendo lo que está pasando en la calle. La angustia que hay con los jubilados, con los chicos con discapacidad, despidos todos los días”, lanzó.
El dirigente sindical también contó que ese planteo se lo transmitió a distintos referentes del espacio, incluido Sergio Massa, con quien dijo haberse reunido hace un mes. “Si no hacemos un esfuerzo todos, somos simples relatores de la realidad. Tenemos que hacer un esfuerzo en todos los sectores. Al kirchnerismo le digo lo mismo”, advirtió.
La frase llega en un momento especialmente sensible. El Movimiento Derecho al Futuro, armado que orbita alrededor de Kicillof, mantiene una pulseada abierta con La Cámpora, que escaló en los últimos días tras las declaraciones de la legisladora porteña Bernice Iañez contra Cristina Fernández de Kirchner. Mientras el camporismo respondió con dureza, en el entorno del gobernador evitaron pronunciarse públicamente.
Banderazo, CGT y calle
El telón de fondo inmediato será el banderazo que el kirchnerismo prepara para este sábado 20 de junio en Parque Lezama en apoyo a Cristina Fernández de Kirchner. La posible presencia o ausencia de Kicillof ya circula como uno de los temas políticos de la jornada, en la que se espera que Máximo Kirchner sea el principal orador y no se descarta que la expresidenta envíe un audio a los militantes.
Moyano, mientras tanto, elevó el tono contra Milei y contra la pasividad que, según su mirada, podría dejar a la oposición como comentarista de la crisis. Pidió “dejar de lado las diferencias, los egos, los personalismos” para “llevar adelante una nueva propuesta que la gente vuelva a creer en el peronismo” y sostuvo que se debe “desterrar de una vez por toda esta política nefasta que está llevando adelante este desquiciado que hoy nos gobierna en el país”.
La agenda sindical de la semana incluyó reuniones del Comité Regional de Latinoamérica de la ITF, debates sobre criminalización de la protesta, reforma laboral y desregulaciones en el transporte. También participaron dirigentes de Brasil, Panamá y el Reino Unido, entre ellos Edgar Díaz, Emiliano Addisi, Julio Adolfo Sosa, Mariano Moreno, Graciela Aleñá, Ángel Juan Navarro, Emiliano Gramajo y Marcelo Pariente, además de representantes brasileños de organizaciones del transporte acuático, aéreo, ferroviario, carretero y logístico.
En ese marco, Moyano también le reclamó días atrás a la CGT más presencia en la calle. “La CGT tiene que estar al frente. Han tenido tres estrategias, dos les fallaron, que fue ir a la Justicia y hablar con los gobernadores. Queda la calle. Creo que van a sacar una movilización. Algo tiene que haber en la calle porque sino vamos a estar tres meses hablando de Adorni, un mes viendo el Mundial, mientras la gente sigue perjudicada todos los días. Algo tenemos que hacer en la calle”, lanzó.