La cuenta que preocupa a los estatales: aguinaldo sin aumento y paritaria pendiente
La negociación salarial entre el gobierno de Axel Kicillof y los trabajadores estatales ingresó en una etapa de máxima expectativa. Tras la reunión paritaria realizada la semana pasada, la administración provincial decidió no presentar una oferta de aumento antes del cierre de la liquidación de haberes.
La situación se produce en un contexto complejo para ambas partes. Como informó GRUPOLAPROVINCIA.COM, los sindicatos reclaman recuperar el poder adquisitivo perdido frente a la inflación, mientras el Ejecutivo provincial sostiene que atraviesa restricciones financieras derivadas, entre otros factores, de la reducción de transferencias nacionales y de una caída en los recursos disponibles para afrontar mayores compromisos de gasto.
La última ronda de conversaciones se desarrolló en el Ministerio de Trabajo bonaerense con la participación de representantes de los gremios estatales comprendidos en la Ley 10.430, entre ellos ATE, UPCN y FEGEPPBA.
Por parte del gobierno participaron el ministro de Economía, Pablo López; el ministro de Trabajo, Walter Correa; y el presidente del Banco Provincia, Juan Cuattromo. Sin embargo, el dato central del encuentro fue la ausencia de una propuesta salarial concreta.
En lugar de presentar porcentajes de aumento, el Ejecutivo confirmó el pago del medio aguinaldo junto con los salarios de junio y anunció una actualización del 30% en las asignaciones familiares, que se aplicará en forma escalonada desde julio.
Los gremios valoraron esas medidas, pero remarcaron que el principal eje de la discusión continúa siendo la recomposición de los haberes. El secretario gremial de UPCN, Juan Pablo Martín, sintetizó la posición sindical al reclamar una mejora sobre el salario básico que permita sostener la estructura salarial y evitar una mayor pérdida frente al avance de los precios.
Uno de los aspectos que más preocupación generó entre los representantes gremiales fue el calendario administrativo. Con el proceso de liquidación de los salarios ya iniciado, quedó descartada la posibilidad de incorporar una suba en los haberes de junio. Como consecuencia, el medio aguinaldo también se calculará sobre las remuneraciones vigentes hasta ahora.
La expectativa de los sindicatos era alcanzar un entendimiento antes de esa fecha para que cualquier incremento tuviera impacto inmediato tanto en los salarios como en el sueldo anual complementario.
Al quedar cerrada esa alternativa, la próxima negociación tendrá como punto de partida la discusión sobre cómo compensar el retraso acumulado durante los últimos meses.
Los números que explican el reclamo
La discusión salarial está atravesada por una cuestión que aparece de manera recurrente en cada mesa paritaria: la evolución de la inflación.
El último acuerdo firmado por la Provincia contempló una actualización acumulada cercana al 9% para el período comprendido entre febrero y abril. Sin embargo, los gremios sostienen que el incremento quedó por debajo de la variación de precios registrada durante esos meses.
A ese escenario se sumó el dato inflacionario de mayo, que amplió la diferencia entre la evolución de los salarios y el costo de vida. Por ese motivo, las organizaciones sindicales consideran que la próxima oferta deberá incluir algún mecanismo que permita recuperar parte del terreno perdido.
La demanda no se limita a un porcentaje determinado. También aparece el reclamo de que cualquier mejora contemple el tiempo transcurrido desde el vencimiento del acuerdo anterior y tenga capacidad real para recomponer ingresos.
El plan de la Provincia para ganar previsibilidad
Mientras los gremios ponen el foco en los salarios, el Ejecutivo busca construir un esquema que otorgue mayor previsibilidad a las cuentas públicas.
Fuentes vinculadas a la negociación sostienen que la administración bonaerense evalúa la posibilidad de avanzar en un acuerdo de alcance trimestral o cuatrimestral, evitando así reabrir la discusión todos los meses.
La estrategia apunta a dar mayor certidumbre presupuestaria en un escenario económico todavía inestable. No obstante, cualquier entendimiento dependerá de que la oferta resulte suficiente para satisfacer las expectativas sindicales.
En paralelo, el Gobierno presentó un programa de refinanciación de deudas para trabajadores estatales con ingresos de hasta cuatro salarios mínimos. La iniciativa, impulsada a través del Banco Provincia, contempla condiciones preferenciales para quienes registran dificultades para afrontar préstamos o consumos con tarjeta de crédito.
La medida fue interpretada como una respuesta a una realidad que preocupa tanto a los gremios como al Ejecutivo: el creciente nivel de endeudamiento de numerosos empleados públicos para sostener gastos cotidianos.