La inflación de abril fue 2,6% según el INDEC
El Instituto Nacional de Estadística y Censos, INDEC, informó este jueves que la inflación de abril fue del 2,6%, marcando la primera desaceleración luego de diez meses consecutivos de aumentos cada vez mayores.
Con este dato, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló un 12,3% en el primer cuatrimestre del año y alcanzó una suba interanual del 32,4%. El resultado llegó en línea con las previsiones del mercado y en medio de una fuerte expectativa del Gobierno nacional por mostrar una desaceleración inflacionaria.
Sin embargo, pese al freno en el índice general, distintos rubros sensibles para el consumo cotidiano volvieron a mostrar fuertes incrementos y mantuvieron la presión sobre el bolsillo de los hogares.
Transporte y educación lideraron las subas
La división con mayor aumento en abril fue Transporte, que registró una suba del 4,4%, impulsada principalmente por el incremento en combustibles y servicios vinculados a la movilidad.
Detrás apareció Educación, con un avance del 4,2%, mientras que Comunicación subió 4,1%. También se destacaron los aumentos en Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que avanzaron 3,5% en medio de nuevas actualizaciones tarifarias y subas en alquileres.
Según detalló el informe oficial, los precios regulados crecieron 4,7% en abril y fueron el principal motor de la inflación mensual. En el Gran Buenos Aires, el mayor impacto estuvo relacionado con aumentos en electricidad y contratos de alquiler.
El alivio en alimentos moderó el índice general
Uno de los datos que ayudó a desacelerar el IPC fue la menor suba en el rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas, que avanzó 1,5%, por debajo del promedio general.
El Gobierno nacional buscó mostrar ese resultado como una señal positiva después de varios meses de fuerte presión sobre la canasta básica. Sin embargo, economistas advierten que la desaceleración de alimentos convive con aumentos sostenidos en servicios esenciales.
La inflación núcleo, que excluye precios regulados y estacionales y es utilizada para medir la dinámica más persistente de los precios, se ubicó en 2,3%, reflejando que todavía existe una fuerte inercia inflacionaria en la economía argentina.
La meta oficial ya quedó atrás
El acumulado inflacionario de los primeros cuatro meses del año ya superó la meta anual incluida por el Gobierno en el Presupuesto 2026, que proyectaba una inflación del 10,1% para todo el año.
A pesar de la desaceleración de abril, el índice acumuló 12,3% entre enero y abril y dejó atrás las previsiones oficiales.
Desde mayo de 2025, cuando la inflación mensual había perforado el 2% y se ubicó en 1,5%, el Gobierno no logró sostener esa tendencia. La aceleración de tarifas, combustibles, transporte y la reducción de subsidios volvieron a presionar sobre los precios durante los últimos meses.
Cuánto necesitó una familia para no ser pobre
Junto con el IPC, el INDEC también difundió los valores de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y de la Canasta Básica Total (CBT), utilizadas para medir los umbrales de indigencia y pobreza.
Según el organismo, una familia tipo de cuatro integrantes necesitó ingresos por $1.469.768 durante abril para no ser considerada pobre.
El valor de la CBT aumentó 2,5% respecto de marzo y acumuló una suba interanual del 32,4%.
Qué espera el mercado para los próximos meses
De acuerdo con el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elaborado por el Banco Central de la República Argentina, las consultoras privadas estiman que la inflación de mayo será del 2,3%.
Para agosto, las proyecciones del mercado incluso ubican al IPC cerca del 1,8%, aunque economistas advierten que la evolución dependerá del impacto de tarifas, combustibles y tipo de cambio.
En las últimas semanas también comenzaron a pesar las actualizaciones en transporte público, combustibles y servicios regulados, mientras el Gobierno busca sostener el proceso de desaceleración inflacionaria sin resignar el ajuste fiscal.