Caputo defendió el plan económico entre salarios bajos y caída sectorial
El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió el rumbo del programa económico del Gobierno, aunque reconoció que la actividad atraviesa una etapa de “volatilidad” y que los salarios todavía deben recuperar terreno. Lo hizo durante su exposición en el IAE Summit 2026, en una jornada marcada por nuevos datos oficiales que mostraron caídas en la industria y la construcción durante abril.
“Desde que cambiamos de modelo, la economía se empezó a recuperar, las exportaciones están en un récord, el salario todavía tiene que recuperar, y lo que cayó fuertemente fue la inflación y la pobreza”, sostuvo Caputo ante un auditorio empresario.
El funcionario afirmó que el proceso de desinflación volvió a encaminarse y aseguró que la actividad económica “va a ganar momento”, aunque admitió que los datos mensuales muestran movimientos irregulares. “Más allá de la volatilidad intermes, hasta para nosotros es sorprendente”, planteó, y señaló que el Gobierno prefiere observar la tendencia-ciclo para evitar lecturas afectadas por factores estacionales o episodios puntuales.
La explicación llegó después de que se conocieran los últimos indicadores de abril para dos sectores sensibles de la economía real. Según los datos difundidos por el INDEC, la industria manufacturera cayó 2,1% frente a marzo, mientras que la construcción retrocedió 4% en la comparación mensual desestacionalizada. En la medición interanual, ambos sectores registraron una baja de 2,8%.
Caputo rechazó una lectura negativa de esos números y sostuvo que el foco debe ponerse en la tendencia-ciclo, indicador que mostró una variación positiva de 0,1% para la industria y de 0,3% para la construcción. Para el ministro, esa medición refleja mejor la evolución de fondo de la economía que los registros mensuales o interanuales aislados.
La defensa del programa económico
Durante su exposición, Caputo insistió en que la economía “va a prevalecer” sobre la discusión política y cuestionó a consultores y encuestadores por lo que consideró una subestimación del respaldo social al rumbo oficial. En ese tramo, también volvió a marcar diferencias con sectores de la oposición y defendió el equilibrio fiscal como uno de los pilares centrales del modelo.
“El equilibrio fiscal solo está garantizado por Milei”, afirmó el ministro, al rechazar la idea de que cualquier administración podría sostener el mismo esquema. Según planteó, el orden de las cuentas públicas es la base para consolidar la baja de la inflación, recomponer la actividad y sostener la estabilidad cambiaria.
Caputo también descartó que la política económica actual implique una “apertura indiscriminada” de la economía. En cambio, sostuvo que el modelo anterior afectó a la industria por la combinación de déficit fiscal financiado con emisión, inflación alta, inestabilidad cambiaria, presión impositiva, regulaciones y falta de crédito.
“Eso atenta contra la industria”, afirmó. En esa línea, señaló que los empresarios, ante ese tipo de escenario, trasladan los mayores costos a los consumidores, con impacto sobre el conjunto de la población.
Exportaciones, reservas y críticas al modelo
El ministro buscó reforzar su defensa del rumbo económico con datos sobre exportaciones y acumulación de reservas. Según expuso, desde diciembre de 2023 se registró un crecimiento en volúmenes exportados en distintos sectores, con subas en energía, productos primarios, manufacturas de origen agropecuario y manufacturas de origen industrial.
Caputo rechazó además las críticas que señalan que el modelo solo beneficia a sectores como energía y minería. Sostuvo que el crecimiento exportador también genera empleo directo e indirecto y que contribuye a sostener el equilibrio general de la economía.
En ese punto, mencionó la estabilidad cambiaria como una señal de fortaleza frente a shocks externos que, según dijo, en otros momentos habrían generado una crisis inmediata. Para el funcionario, ese escenario favorece no solo a los sectores exportadores, sino también al conjunto de la actividad económica.
Otro de los ejes de su presentación fue la acumulación de reservas. Caputo aseguró que el Banco Central ya compró 10.000 millones de dólares en el año y que la Argentina cumplió con anticipación la meta acordada con el Fondo Monetario Internacional. Con ese argumento, buscó rechazar lo que definió como “el gran mito de la restricción externa”.
El ministro sostuvo que ahora existen dólares para importar, repatriar dividendos y canalizar inversiones, y puso como ejemplo el reciente anuncio de inversión de la cerealera Dreyfus por 400 millones de dólares. Según planteó, esa decisión se vincula con la posibilidad de repatriar dividendos y no con beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones.
Caputo cerró su exposición con una defensa política y económica del modelo oficial. En medio de indicadores mixtos, sostuvo que la recuperación ya está en marcha, aunque reconoció que el salario sigue siendo uno de los frentes pendientes y que la actividad todavía muestra altibajos en su recorrido mensual.