Escándalo en ascenso: Arietto y una denuncia judicial que reaviva la presión sobre LLA
El conflicto laboral en la empresa Lustramax, ubicada en Tortuguitas, escaló en las últimas semanas y derivó en una fuerte controversia judicial y política que ya alcanza a la dirigencia de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires. En el centro de la escena aparece la senadora provincial y abogada de la firma, Florencia Arietto, señalada por trabajadores como parte activa de una serie de maniobras para frenar el cumplimiento de fallos judiciales.
El caso suma presentaciones penales, denuncias ante el Tribunal de Ética del Colegio de Abogados de Lomas de Zamora y acusaciones de persecución sindical por parte de los operarios despedidos, en un escenario que combina tensión gremial, intervención política y disputa judicial abierta.
La nueva presentación fue impulsada por la asociación civil Nace un Derecho, que cuestionó las declaraciones de Arietto en redes sociales, donde calificó a abogados laboralistas como una “mafia”, lo que motivó el pedido de intervención disciplinaria ante el tribunal de ética.
En paralelo, los trabajadores de la planta sostienen que la legisladora habría utilizado su doble rol institucional y profesional para intervenir directamente en el conflicto, en un contexto de despidos que consideran discriminatorios y antisindicales. Según esa versión, la situación se agravó cuando el Tribunal de Trabajo N.º 7 de Pilar ordenó la reinstalación del delegado gremial Leandro Gómez, resolución que no habría sido acatada por la empresa.
Los operarios aseguran que el incumplimiento de la medida judicial derivó en nuevas presentaciones por desobediencia y en un pedido de sanciones económicas, además de una creciente judicialización del conflicto.
Uno de los puntos más sensibles del expediente es la acusación de que la propia Arietto habría intervenido en el ingreso a la planta para impedir la reinstalación del delegado ordenada por la Justicia. Según los denunciantes, en ese episodio se habría producido un bloqueo físico en los accesos a la fábrica.
Los trabajadores también señalaron la presencia de efectivos de la Gendarmería Nacional Argentina en el perímetro del establecimiento, un hecho que consideran irregular por no haber mediado, según su versión, requerimiento formal de la fiscalía interviniente.
Desde el sector sindical interpretan ese episodio como una señal de la creciente conflictividad en el lugar y como un antecedente que profundiza la tensión entre la empresa y los trabajadores organizados.
La palabra del delegado y la escalada del conflicto
El delegado gremial Leandro Gómez afirmó que la empresa enfrenta múltiples fallos adversos y cuestionó la estrategia judicial impulsada desde la defensa de Lustramax. Según su testimonio, las acciones penales iniciadas por la firma fueron archivadas por la Justicia al considerar que se trata de un conflicto de naturaleza laboral.
En ese marco, los trabajadores sostienen que las decisiones judiciales no están siendo cumplidas y que la situación expone una disputa de fondo sobre la organización sindical dentro de la planta. “Quedaron en evidencia”, resumieron en el entorno de los operarios al describir el escenario tras las últimas resoluciones judiciales.
El conflicto no quedó circunscripto al ámbito judicial ni a la planta industrial. Los trabajadores llevaron sus denuncias a la Legislatura bonaerense, donde apuntaron contra Arietto por presunto abuso de autoridad e incompatibilidad de funciones.
También mantuvieron reuniones en el Congreso de la Nación con legisladores de distintos bloques para exponer lo que consideran un caso testigo de una dinámica más amplia en el mundo laboral, vinculada a despidos, restricciones a la actividad sindical y tensiones en torno a la reforma laboral en discusión a nivel nacional.
En paralelo, sostienen un plan de lucha que incluye asambleas, movilizaciones y acciones de visibilización en el conurbano bonaerense.