Milei mueve la comunicación oficial y recorta el rol de Adorni
Javier Milei decidió modificar el esquema de comunicación del Gobierno nacional y designó a Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial, en reemplazo de Manuel Adorni, quien continuará como jefe de Gabinete pero dejará de cumplir una de las funciones que lo había convertido en una de las caras más visibles de la administración libertaria.
El recambio fue comunicado por el propio Adorni a través de sus redes sociales, donde anunció que Ravier quedará al frente de la vocería del Poder Ejecutivo. La decisión llega en un momento de desgaste político para el funcionario, atravesado por cuestionamientos públicos y por una causa judicial vinculada a su patrimonio.
Ravier es diputado nacional de La Libertad Avanza y economista cercano al Presidente. Su desembarco en la comunicación oficial implica un reordenamiento interno dentro de la Casa Rosada y marca una nueva etapa en la estrategia discursiva del Gobierno.
Según trascendió, Ravier dejará su banca para asumir el nuevo rol. En su lugar ingresaría Martín Matzkin, dirigente vinculado al espacio de Patricia Bullrich y funcionario del Ministerio de Seguridad. El movimiento también impactaría sobre la estructura que venía acompañando a Adorni en el área comunicacional.
El cambio en la vocería se produce después de una extensa reunión entre Milei y Adorni, en la que se terminó de definir la nueva organización. Aunque el jefe de Gabinete seguirá formalmente en su cargo, el desplazamiento de la vocería supone una reducción concreta de su exposición pública y de su influencia directa sobre la comunicación diaria del Ejecutivo.
La salida de Adorni del rol de vocero también coincide con la situación judicial que lo rodea por presunto enriquecimiento ilícito. El caso viene acumulando derivaciones públicas y políticas, con pedidos de explicaciones sobre propiedades, gastos, viajes y movimientos patrimoniales del funcionario y su entorno.
En paralelo, la llegada de Ravier aparece como una señal hacia distintos sectores internos del oficialismo. El economista mantiene vínculos con espacios cercanos al Presidente y con referentes libertarios que participan de la construcción política del Gobierno. Su perfil combina afinidad ideológica con Milei y experiencia legislativa dentro del bloque oficialista.
Otro punto sensible del reacomodamiento es el futuro de Javier Lanari, secretario de Comunicación y figura asociada al esquema de Adorni. En el Gobierno se analiza una reorganización del área para adecuar la estructura administrativa al nuevo vocero y ordenar las responsabilidades internas.
El desplazamiento de Adorni de la vocería no implica, por ahora, su salida de la Jefatura de Gabinete. Sin embargo, el cambio confirma una decisión política de Milei: preservar al funcionario en el gabinete, pero quitarle el manejo directo de la palabra oficial cotidiana.
Con Ravier al frente, la Casa Rosada buscará recuperar control sobre la comunicación presidencial en un contexto atravesado por internas, desgaste público y una causa judicial que sigue generando ruido dentro y fuera del oficialismo.