“No hay desarrollo posible con rutas inseguras”: el reclamo que gana fuerza en la Legislatura bonaerense
En medio de cuestionamientos por obras paralizadas, reclamos por falta de mantenimiento y advertencias sobre la creciente siniestralidad vial, la Legislatura bonaerense sumó nuevas iniciativas para intervenir en corredores estratégicos que conectan municipios del centro y sudeste provincial.
El nuevo capítulo lo protagonizó el vicepresidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Matías Civale, quien presentó una batería de proyectos destinados a mejorar la seguridad vial, la transitabilidad y la conectividad en rutas provinciales que atraviesan distritos como Tandil, Ayacucho, Balcarce y Benito Juárez.
La avanzada legislativa se produce en un contexto donde la infraestructura vial volvió a instalarse como uno de los principales focos de preocupación en el interior bonaerense, tanto por el deterioro de las trazas como por la paralización de distintas obras públicas.
Las iniciativas impulsadas por Civale incluyen pedidos de repavimentación y mantenimiento integral sobre las rutas provinciales 74 y 29, además de la construcción de una rotonda en la intersección de las rutas 74 y 50, en el partido de Ayacucho.
También propuso una intervención integral en el cruce ferroviario ubicado en el kilómetro 230 de la Ruta Provincial 74, en jurisdicción de Tandil, un punto que acumula antecedentes de accidentes y donde recientemente se registró una colisión entre un camión y una formación ferroviaria.
“Estamos hablando de obras que exceden a un municipio. Son corredores que utilizan diariamente productores, trabajadores, transportistas, estudiantes y miles de familias de toda la región. Mejorar la infraestructura vial es una inversión en seguridad, desarrollo y competitividad”, sostuvo el legislador.
Según planteó, se trata de corredores fundamentales para la actividad económica regional y para la circulación cotidiana de miles de bonaerenses.
Uno de los focos principales está puesto sobre la Ruta Provincial 74, una vía clave que conecta Benito Juárez con la Costa Atlántica y concentra tránsito turístico, productivo y de transporte pesado. Civale advirtió sobre el deterioro de distintos sectores de la calzada, la falta de señalización y el estado de las banquinas.
A la vez, reclamó intervenciones sobre la Ruta Provincial 29, especialmente en el tramo que une General Belgrano con Balcarce, considerado estratégico para la integración territorial y el movimiento de la producción agropecuaria.
Las iniciativas se suman a una serie de planteos que vienen realizando legisladores de distintos espacios políticos respecto del estado de la infraestructura vial bonaerense y nacional.
La Ruta 5 como símbolo del conflicto
El debate se da mientras continúa la controversia por la paralización de la autovía de la Ruta Nacional 5, una de las obras más importantes para el interior provincial.
En los últimos meses, intendentes, legisladores y dirigentes de diferentes sectores cuestionaron la interrupción de los trabajos en el tramo comprendido entre Mercedes y Suipacha. La diputada provincial Silvina Vaccarezza volvió recientemente a reclamar la reactivación de la obra y advirtió sobre las consecuencias del freno de la inversión pública.
La discusión volvió a tomar fuerza durante el último fin de semana largo, cuando un hundimiento en el kilómetro 281, en el partido de 9 de Julio, provocó daños en vehículos y obligó a implementar restricciones al tránsito tras la rotura de una alcantarilla.
“La obra pública no puede quedar en el abandono”, planteó Vaccarezza al referirse a una ruta que definió como fundamental para el desarrollo del interior productivo.
Más allá de las diferencias políticas, los reclamos coinciden en un punto central: la infraestructura vial aparece como una condición indispensable para la actividad económica, la logística y la seguridad.
Las rutas provinciales y nacionales constituyen la principal red de conexión para el transporte de la producción agropecuaria, el turismo y el movimiento diario de trabajadores y estudiantes. Por eso, cada accidente, deterioro o demora en las obras termina generando impacto más allá de los límites de un distrito.
En ese marco, Civale sostuvo que la discusión excede la cuestión estrictamente vial y se vincula directamente con las posibilidades de crecimiento regional. “Muchas veces hablamos de desarrollo productivo, pero para que la producción crezca también necesitamos rutas seguras, infraestructura adecuada y accesos en condiciones”, afirmó.