El ajuste de Milei pasa factura: Buenos Aires escala entre las provincias con mayor endeudamiento familiar
La crisis económica también deja una marca cada vez más visible en los hogares bonaerenses. Durante mayo, el 17,8% de los créditos otorgados a familias de la provincia de Buenos Aires presentó algún nivel de irregularidad en los pagos, un porcentaje superior al promedio nacional del 15,3% que ubicó al distrito entre los más afectados del país.
Los datos surgen de un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) sobre la base de información de la Central de Deudores (CENDEU) del Banco Central y reflejan un deterioro sostenido en la capacidad de pago de las familias en un contexto atravesado por la pérdida del poder adquisitivo y el creciente uso del crédito para afrontar gastos cotidianos.
El relevamiento muestra que la provincia registró un 17,8% de irregularidad en el crédito destinado a familias, lo que la ubicó en el séptimo lugar entre las 24 jurisdicciones del país.
Por delante quedaron La Rioja (22,8%), San Luis (20,1%), Catamarca (20%), San Juan (19,8%), Santa Cruz (19,8%) y Tucumán (18,2%). En cambio, Buenos Aires exhibió un nivel de mora superior al de otras provincias de fuerte peso económico, como Mendoza (16,7%), Córdoba (12,9%), Santa Fe (12,4%) y Entre Ríos (12,6%).
El indicador resulta especialmente relevante porque mide la capacidad de las familias para cumplir con sus compromisos financieros y funciona como un termómetro del estado económico de los hogares, más allá del desempeño del sistema bancario.
También aumenta la cantidad de deudores morosos
El informe de CEPA también analizó el universo total de personas con deudas, incluyendo tanto los créditos bancarios como los otorgados por billeteras virtuales, fintech y otros proveedores no financieros.
En ese indicador, el 28,5% de los deudores bonaerenses presentó algún grado de mora, un porcentaje que también quedó por encima del promedio nacional, ubicado en el 27,9%.
El estudio advierte que el crecimiento de la morosidad responde, en buena medida, al fuerte incremento de las irregularidades en los créditos otorgados por proveedores no financieros. Mientras la mora bancaria alcanzó el 12,3% a nivel nacional, en las billeteras virtuales y fintech trepó hasta el 27,9%, más del doble.
Los datos de la provincia de Buenos Aires adquieren una dimensión particular por su peso demográfico y económico dentro del país. Según el informe, el distrito presenta indicadores más comprometidos que el promedio nacional tanto en la mora de los créditos familiares como en el porcentaje total de deudores con incumplimientos.
El relevamiento de CEPA señala que el fenómeno se produce en un escenario de creciente presión sobre los ingresos de los hogares, donde cada vez más familias recurren al financiamiento para sostener gastos corrientes y luego encuentran mayores dificultades para cumplir con las cuotas.
Las advertencias que ya anticipaban el deterioro financiero de los hogares
Los datos del CEPA se suman a otros indicadores que desde hace meses vienen mostrando un deterioro sostenido de la situación económica de las familias. Tal como informó GRUPOLAPROVINCIA.COM, la morosidad de los hogares argentinos alcanzó niveles que no se registraban desde hace más de dos décadas, en un escenario marcado por la pérdida del poder adquisitivo y el creciente uso del crédito para afrontar gastos cotidianos.
En ese contexto, el presidente del Banco Provincia, Juan Cuattromo, atribuyó el incremento de las deudas impagas al deterioro de las condiciones macroeconómicas y descartó que el fenómeno responda a decisiones individuales de quienes toman financiamiento.
"Es un problema de la política macroeconómica. No es que una persona tuvo una conducta irresponsable o que una empresa se sobreendeudó, sino que es un problema que está pasando en todos lados al mismo tiempo", sostuvo.
El titular de la entidad también advirtió sobre un cambio en el destino del crédito. Según explicó, mientras en períodos de crecimiento los préstamos suelen destinarse a inversiones o consumos de largo plazo, actualmente una proporción cada vez mayor del financiamiento se utiliza para cubrir gastos corrientes, como alimentos, servicios y otras necesidades básicas del hogar.
Las advertencias coinciden con otros indicadores que reflejan un escenario de creciente fragilidad económica. De acuerdo con el Índice de Vulnerabilidad Familiar elaborado por el Congreso, en marzo la medición alcanzó los 5,3 puntos y acumuló once meses consecutivos de aumento, reflejando hogares con menor capacidad para afrontar imprevistos sin recurrir al endeudamiento o incumplir pagos.
Para Cuattromo, el avance de la morosidad también está estrechamente vinculado al deterioro del mercado laboral y de los ingresos, una situación que golpea con mayor intensidad a los sectores de menores recursos y a los jóvenes de entre 18 y 30 años, donde se concentra buena parte del endeudamiento.
"La explicación es macroeconómica", insistió el presidente del Banco Provincia, al señalar que el aumento de la mora se registra de manera simultánea en distintos sectores y regiones del país.