El PRO blanqueó el plan para 2027 y Santilli quedó en el centro de la batalla bonaerense
La provincia de Buenos Aires volvió a ubicarse en el centro de la estrategia política del PRO. Mientras el presidente del partido en territorio bonaerense, Cristian Ritondo, dejó en claro que la fuerza no buscará ser protagonista en la carrera presidencial de 2027 para priorizar la continuidad del rumbo impulsado por Javier Milei, el flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli, protagonizó su primer fuerte cruce con el gobierno de Axel Kicillof.
Las dos escenas, ocurridas casi en simultáneo, terminaron mostrando una misma lógica: el PRO apuesta a consolidar su sociedad política con La Libertad Avanza a nivel nacional, pero la verdadera disputa se jugará en el principal distrito electoral del país.
Ritondo sostuvo que el partido seguirá la línea política fijada por Mauricio Macri y evitó cualquier especulación sobre una candidatura presidencial propia. "Lo hemos aclarado mil veces: no somos el protagonista del 2027. Lo seremos, tal vez, en el marco de una alianza o con algún candidato propio en algunas provincias, pero nunca vamos a poner en riesgo el cambio... de hecho vamos a blindar el cambio, así que accionaremos en consecuencia", afirmó.
El diputado nacional también planteó que la transformación impulsada por el Gobierno necesita tener un correlato en territorio bonaerense. "Tiene que haber un cambio profundo en la provincia de Buenos Aires", sostuvo, al tiempo que llamó a construir un espacio amplio entre el PRO, La Libertad Avanza y otras fuerzas políticas que compartan ese objetivo.
Santilli debutó con un duro cruce con el gobierno bonaerense
La designación de Diego Santilli como jefe de Gabinete abrió inmediatamente otro frente político: la relación entre la Casa Rosada y la administración de Axel Kicillof. El primero en cuestionarlo fue el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, quien reveló que le envió un mensaje para felicitarlo y anticiparle que solicitará una reunión institucional entre funcionarios nacionales y provinciales.
Sin embargo, acompañó ese gesto con fuertes críticas. "No hubo gestión de él como ministro del Interior en la provincia de Buenos Aires. Fue el ministro de 22 provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Con nosotros no se ha comunicado, no ha tenido una reunión", aseguró.
Bianco fue todavía más lejos al sostener que "nunca ha hecho nada para la provincia de Buenos Aires" y remató: "Es una provincia que para él no existe en el mapa".
Santilli rechazó esas acusaciones y respondió que durante su paso por el Ministerio del Interior sí intervino para acompañar la refinanciación de la deuda bonaerense. "Cuando tuvieron que rolear la deuda de 1.250 millones de dólares, ¿quién la firmó? El ministro de Economía y yo, el ministro del Interior", afirmó.
Luego trasladó el eje de la discusión hacia la gestión provincial y apuntó directamente contra Kicillof. "Que cambien la provincia. La gente no puede vivir con la inseguridad", lanzó.
También reclamó una reducción de la presión tributaria sobre el sector productivo. "En vez de ponerse a hablar sobre un ministro u otro ministro, combatan a los delincuentes, vayan contra los narcos, bajen los impuestos a las pymes, bajen los Ingresos Brutos que están asfixiados y bajen la doble imposición", expresó.
El PRO busca ordenar el frente bonaerense
La llegada de Santilli a la Jefatura de Gabinete fue celebrada por la conducción bonaerense del PRO, que interpretó el cambio como el cierre de una etapa de fricciones con la Casa Rosada.
Desde el partido destacaron que el exvicejefe de Gobierno porteño posee "trayectoria probada, experiencia en gestión ejecutiva, capacidad de diálogo y construcción de equipos", además de remarcar que su designación constituye "un motivo de orgullo" para un dirigente que integra el espacio desde hace más de dos décadas.
El respaldo no resulta casual. En las últimas semanas, el vínculo entre el PRO y La Libertad Avanza atravesó diferencias por el Consejo de la Magistratura bonaerense y también por el rechazo del macrismo provincial al intento del Gobierno nacional de eliminar el régimen de Zona Fría.
Con las definiciones de Ritondo sobre el futuro electoral y el estreno de Santilli en la Jefatura de Gabinete enfrentando a la administración de Kicillof, quedó expuesto que la provincia de Buenos Aires será el escenario donde se pondrá a prueba tanto la solidez de la alianza entre el PRO y La Libertad Avanza como la capacidad del oficialismo nacional para disputar el territorio que concentra casi el 40% del padrón electoral del país.