“El ‘mapita’ de Malvinas es parte de la Argentina”: la arremetida bonaerense contra Monteoliva
La decisión atribuida a la FIFA de impedir el ingreso de banderas con imágenes de las Islas Malvinas durante la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra desató una reacción inmediata en la Legislatura bonaerense. El partido se disputará este miércoles desde las 16, hora argentina, en Atlanta, en medio de un operativo reforzado por el peso deportivo, político e histórico del cruce.
La ministra de Seguridad nacional, Alejandra Monteoliva, explicó en una entrevista reciente que el organismo internacional había remitido un reporte con los elementos permitidos y prohibidos. Al describir las restricciones, sostuvo que no podrían ingresar banderas asociadas a mensajes violentos o explícitos e incluyó “el mapita de Malvinas” como contenido político. La frase trasladó la discusión desde las tribunas al terreno institucional.
El rechazo del peronismo bonaerense
La diputada provincial Silvina Nardini, referente del Frente Grande dentro del peronismo bonaerense, repudió la medida y cuestionó que el reclamo argentino pueda ser presentado como una provocación. En un comunicado, sostuvo que ninguna disposición debería equiparar una causa “legítima e irrenunciable” con una expresión de violencia u odio.
“Las Malvinas son argentinas por historia, por geografía, por derecho y por mandato constitucional. Reivindicar esa causa no constituye una expresión de violencia ni de odio: es ejercer el derecho de un pueblo a defender su soberanía”, afirmó la legisladora.
Nardini señaló además que el deporte debe ser un espacio de encuentro entre los pueblos, pero advirtió que esa premisa no puede servir para silenciar una causa nacional respaldada por la Constitución y por resoluciones de las Naciones Unidas que instan al Reino Unido a reanudar las negociaciones por la soberanía.
El senador bonaerense Fernando Coronel, integrante del Frente Grande y del bloque Fuerza Patria, apuntó directamente contra la expresión elegida por Monteoliva. “Señora, el ‘mapita’ de Malvinas que menciona es parte del mapa de la Argentina”, respondió en redes sociales, junto al hashtag #MalvinasArgentinas.
A las críticas legislativas se sumó el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) La Plata, que respondió a Monteoliva con la reversión de una canción de cancha difundida en sus redes sociales. “Monteoliva, qué vergüenza que nos das. Reprimís a jubilados y Malvinas entregás”, entonaron sus integrantes contra la restricción comunicada para el partido.
La reacción adquirió un peso particular porque, días antes, la entidad había pedido transitar el encuentro “con memoria, pero sin odio” y separar el resultado deportivo del reclamo de soberanía. La prohibición de insignias vinculadas con las Islas, sin embargo, motivó una réplica directa contra la ministra.
Romo despegó al Gobierno nacional
Desde La Libertad Avanza, el presidente del bloque en la Cámara de Diputados bonaerense, Agustín Romo, rechazó que la administración de Javier Milei hubiera avalado la restricción. “Esto es 100% falso. No hubo ninguna votación y Argentina no accedió a nada. Es una decisión unilateral de la FIFA y el FBI ‘para evitar conflictos’”, sostuvo.
Romo agregó que las autoridades argentinas solo pueden efectuar recomendaciones, porque Estados Unidos controla los operativos realizados dentro de su territorio. Su intervención buscó quitarle responsabilidad al Gobierno nacional, aunque no frenó los cuestionamientos por el modo en que Monteoliva comunicó la decisión.
El encuentro fue clasificado como de alto riesgo y tendrá alrededor de 1.600 agentes. El dispositivo prevé accesos diferenciados: los argentinos deberán ingresar por la Puerta 4 y los ingleses por la Puerta 3, aunque no habrá una separación completa entre las parcialidades. La coordinación incluyó una reunión de organismos de seguridad en Leesburg, Virginia, para analizar antecedentes, concentraciones y posibles incidentes.
La cartera nacional también compartió con Estados Unidos el Registro Nacional de Personas con Derecho de Admisión, con datos de unas 33.000 personas, e incorporó durante el torneo a otros 13 argentinos por entradas falsas, evasión de controles o disturbios.
A la vez, activó el sistema de alerta Halcón y preparó un operativo en la Ciudad de Buenos Aires, con atención especial sobre el Obelisco y la Embajada británica. La entrega de información de Tribuna Segura a las autoridades estadounidenses fue formalizada mediante la Resolución 444/2026.
La calle también entró en la previa
Durante la madrugada aparecieron altares dedicados a Diego Maradona, banderas y consignas contra Inglaterra en distintos puntos del AMBA. Peronismo Patriótico y la Juventud Universitaria Peronista instalaron un homenaje en Segurola y Habana, mientras otra bandera fue colocada en la Torre de los Ingleses. También hubo intervenciones cerca de la cancha de Argentinos Juniors.
En el conurbano, agrupaciones como El Aluvión, La Arturo Jauretche y Descamisados realizaron acciones que incluyeron quema de banderas británicas. En Almirante Brown se desplegó un mural con una consigna sobre Malvinas, y en Villa Concepción, San Martín, Peronismo Patriótico montó otro altar, quemó una bandera y empapeló el centro con referencias a la soberanía.
En ese clima, Monteoliva advirtió que quienes provoquen disturbios durante eventuales festejos deberán “atenerse a las consecuencias”. Nardini cerró su pronunciamiento con una definición sin rodeos: “Las Malvinas fueron, son y serán argentinas”.