Municipios bonaerenses toman la posta y reparan rutas que abandonó Nación
La falta de intervención del Gobierno nacional sobre distintos corredores viales volvió a trasladar responsabilidades hacia los municipios bonaerenses. En las últimas horas, dos distritos dieron pasos concretos para ejecutar obras sobre rutas nacionales con recursos propios, una decisión que busca garantizar condiciones mínimas de circulación mientras permanecen paralizados proyectos de infraestructura considerados estratégicos para la provincia.
El caso más significativo es el de Bahía Blanca. El intendente Federico Susbielles firmó un convenio con Vialidad Nacional que habilita al Municipio a licitar trabajos de mantenimiento, reconstrucción y reasfaltado sobre más de siete kilómetros de la Ruta Nacional 3, entre el sector conocido como El Cholo y la rotonda de Bosque Alto.
La intervención demandará una inversión municipal cercana a los 2.500 millones de pesos y apunta a recuperar uno de los accesos más importantes del sudoeste bonaerense, utilizado diariamente por miles de vehículos particulares y por el transporte de cargas que se dirige hacia el puerto bahiense.
"Si bien la jurisdicción y el mantenimiento corresponden al Estado nacional, la ausencia de partidas presupuestarias y el grave estado de deterioro no nos permiten seguir esperando", sostuvo Susbielles al anunciar el acuerdo alcanzado con el organismo nacional.
Según explicó el jefe comunal, durante los últimos meses el Municipio elaboró los pliegos técnicos y sólo resta la aprobación definitiva de Vialidad Nacional para lanzar la licitación. Los trabajos incluirán la reconstrucción de sectores donde el pavimento prácticamente desapareció, además de tareas de bacheo profundo y la colocación de una nueva carpeta asfáltica en los tramos más comprometidos.
Una autopista que quedó a mitad de camino
La intervención municipal no implica la reactivación del proyecto original del Paso Urbano El Cholo, una obra concebida en 2017 para transformar ese acceso en una autopista de cuatro carriles con distribuidores, puentes y pasarelas peatonales.
La iniciativa alcanzó aproximadamente un 45% de ejecución antes de quedar detenida y convertirse en uno de los casos más representativos del freno a la obra pública nacional.
El corredor tiene un valor estratégico porque conecta las rutas nacionales 3, 22, 33, 35 y 252, concentrando buena parte del tránsito que ingresa y egresa de Bahía Blanca y del complejo portuario.
En 2024, el entonces ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, Gabriel Katopodis, advirtió que el proyecto corría riesgo de transformarse en un "elefante blanco" tras la paralización de los trabajos, mientras el gobernador Axel Kicillof reclamaba que la Nación retomara la ejecución.
Dos años después, la obra integral continúa sin reactivarse. El convenio firmado ahora sólo autoriza al Municipio a reparar el corredor existente para restablecer condiciones básicas de seguridad vial.
En paralelo, la comuna y el Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, presidido por Santiago Mandolesi Burgos, analizan alternativas de financiamiento privado para completar la autopista y otras obras vinculadas a los accesos portuarios, luego de que ese corredor quedara fuera del esquema nacional de concesiones.
La misma lógica comenzó a replicarse en otros distritos. En Roque Pérez, el intendente Maximiliano Sciaini supervisó el inicio de las tareas preliminares para reparar la rotonda de acceso ubicada sobre la Ruta Nacional 205, uno de los puntos más conflictivos para el tránsito de la zona.
Las primeras acciones incluyeron la instalación del obrador, el traslado de materiales y la colocación de señalización preventiva para ordenar la circulación mientras se desarrollen los trabajos.
Desde el Municipio señalaron que la reconstrucción definitiva comenzará en los próximos días si las condiciones climáticas lo permiten e incluirá la reconstrucción estructural de la rotonda y un nuevo esquema de circulación tanto sobre la ruta como en las colectoras.
Sciaini recordó que el reclamo por el deterioro de ese acceso fue planteado primero al Gobierno nacional y luego a la empresa Corredores Viales, sin obtener una respuesta que permitiera avanzar con la reparación.
Un debate que lleva más de dos años
La situación que hoy reflejan Bahía Blanca y Roque Pérez se inscribe en una discusión que la Provincia viene sosteniendo desde el inicio de la gestión de Javier Milei.
Durante 2024, el Gobierno bonaerense denunció que el freno de la obra pública nacional había dejado 946 obras paralizadas en territorio provincial, con un impacto estimado en $4,4 billones. Según ese relevamiento, había 151 obras viales detenidas, además de cientos de proyectos de agua, saneamiento, viviendas, hospitales, escuelas y universidades.
Entre los proyectos considerados estratégicos figuraban la Autopista Presidente Perón, la transformación en autopista de la Ruta Nacional 3 entre Cañuelas y Azul, el acceso vial a Bahía Blanca, mejoras sobre las rutas nacionales 3, 7, 33 y 226, además del Canal Magdalena y el Sistema Riachuelo, obras que la administración bonaerense señalaba como claves para la conectividad, la producción y el desarrollo provincial.
En ese contexto, la Provincia resolvió destinar recursos propios para finalizar parte de las obras que habían quedado inconclusas y, al mismo tiempo, continuó reclamando a la Nación la reactivación de los proyectos bajo su jurisdicción.