La factura del ajuste: Buenos Aires suma 137 mil desocupados más
Mariana Portilla


La discusión por el rumbo de la economía volvió a trasladarse al mercado laboral. A partir de los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) correspondientes al primer trimestre de 2026, el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, retomó en las últimas horas un informe elaborado por su cartera para advertir que la provincia de Buenos Aires continúa mostrando un deterioro superior al promedio nacional.
Desde sus redes sociales, el funcionario sostuvo que "en el primer trimestre de 2026, la desocupación en la provincia creció 1,5 puntos respecto de 2023" y aseguró que "la crisis laboral alcanza a todo el territorio provincial". En ese sentido, afirmó que existen 137.000 nuevos desocupados en comparación con el inicio de la actual gestión nacional y vinculó ese escenario con "la política económica nacional".
Las declaraciones reabrieron un debate que el gobierno de Axel Kicillof viene sosteniendo desde hace meses: el impacto que la recesión, la caída de la actividad industrial y la apertura de importaciones tienen sobre el empleo en el principal distrito productivo del país.
Una provincia por encima del promedio nacional
El INDEC informó que la tasa de desocupación nacional fue del 7,8% durante el primer trimestre de 2026. Aunque el indicador prácticamente no mostró cambios respecto del mismo período del año pasado, otros componentes del mercado laboral reflejaron un deterioro.
La subocupación llegó al 11,1%, 1,1 puntos porcentuales más que un año atrás, mientras que la informalidad laboral alcanzó el 44,2%, dos puntos por encima del registro del primer trimestre de 2025. Además, casi el 30% de la población económicamente activa se encuentra bajo presión laboral, al sumar desocupados, ocupados que buscan otro empleo y trabajadores que desean ampliar su jornada.
En la provincia de Buenos Aires, sin embargo, el panorama volvió a ser más complejo que el promedio nacional. La región del Gran Buenos Aires registró una tasa de desocupación del 8,7%, casi un punto por encima de la media del país, con una subocupación del 11,3%. Pero el dato más significativo aparece al separar la Ciudad Autónoma de Buenos Aires del conurbano.
Mientras la Ciudad exhibió un desempleo del 4,8%, en los partidos del Gran Buenos Aires la tasa escaló hasta el 9,7%, más del doble. Allí también se observó una menor tasa de empleo y una presión creciente sobre el mercado de trabajo.

El interior tampoco escapa al deterioro
El informe oficial muestra que la problemática dejó de concentrarse únicamente en el conurbano. Diversos centros urbanos del interior bonaerense también presentan indicadores que reflejan un escenario complejo.
Los casos más críticos corresponden a San Nicolás-Villa Constitución, donde la desocupación alcanzó el 10,4%, y Bahía Blanca-Cerri, con un 10,1%. En ambos conglomerados, la actividad industrial atraviesa dificultades vinculadas a la caída de la producción y del empleo manufacturero.
En San Nicolás, la crisis que afecta a la cadena metalúrgica aparece como uno de los principales factores detrás del incremento del desempleo. En Bahía Blanca, la desaceleración económica también impactó sobre distintos sectores productivos.
Otro caso que despertó preocupación es el de Mar del Plata, donde la desocupación pasó del 6% al 9,3% en apenas un año. El dato adquiere relevancia porque corresponde al trimestre que incluye la temporada estival, históricamente el período de mayor movimiento económico para la ciudad.
A la menor afluencia turística —con alrededor de 130 mil visitantes menos que el verano anterior, según distintas estimaciones del sector— se sumaron las dificultades que atraviesan la industria pesquera y el sector textil, donde varias empresas redujeron personal en los últimos meses.
Por su parte, el Gran La Plata mostró una desocupación del 7,8%, en línea con la media nacional, aunque con un dato que sobresale: la subocupación alcanzó el 18,2%, muy por encima del promedio del país.

El diagnóstico de la Provincia
Al retomar el informe elaborado por el Ministerio de Economía bonaerense durante junio, Pablo López aseguró que el deterioro del empleo no se limita a quienes perdieron su trabajo.
"La desocupación no es el único drama del mercado laboral. El deterioro incluye también a quienes tienen trabajo", afirmó el ministro. En esa línea, señaló que "cada vez son más los bonaerenses que trabajan menos horas de las que necesitan para cubrir sus necesidades económicas", en referencia al crecimiento de la subocupación.
El funcionario también sostuvo que "prácticamente todos los grupos de sexo y edad sufren una mayor desocupación" y calificó la tendencia como "preocupante". Para López, el escenario responde a "un modelo nacional que destruye la producción" y, por ese motivo, insistió en que "es urgente un cambio de rumbo de la política económica nacional".
Las estadísticas del INDEC muestran que los jóvenes continúan siendo el segmento más afectado. La desocupación alcanza al 15,5% de las mujeres de entre 14 y 29 años y al 14,6% de los varones de esa misma franja etaria. Además, casi un tercio de quienes buscan trabajo permanece desocupado desde hace más de un año.
La crisis laboral no se revierte.
— Pablo J. López (@PabloJ_LopezOK) July 22, 2026
Existen hoy 137.000 nuevos desocupados/as en PBA respecto de 2023, afectando las distintas regiones, sexos y edades.
Es urgente un cambio de rumbo de la política económica nacional. Este modelo de país deja afuera a la mayoría trabajadora.
La disputa política detrás de los números
Los datos laborales volvieron a alimentar el enfrentamiento entre la administración bonaerense y el Gobierno de Javier Milei.
Desde la Provincia sostienen que el freno de la actividad económica, la retracción del consumo y la apertura de importaciones golpean especialmente a Buenos Aires por su fuerte perfil industrial y productivo. En esa línea, López insistió en que la situación "está excluyendo a miles de familias bonaerenses" y advirtió que la crisis "alcanza a todo el territorio provincial".
Mientras tanto, las cifras del primer trimestre muestran que, aunque el promedio nacional permanece relativamente estable, la realidad bonaerense continúa reflejando mayores niveles de desocupación, un incremento de la subocupación y elevados índices de informalidad, configurando un escenario que sigue ocupando un lugar central en la disputa económica y política entre la Nación y la Provincia.

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