¿Más acceso o más gasto de bolsillo? La advertencia bonaerense por la venta libre de medicamentos
La decisión del gobierno de Javier Milei de ampliar la venta libre de medicamentos abrió un nuevo choque sanitario con la provincia de Buenos Aires. La ANMAT modificó la condición de expendio de diez principios activos y asociaciones para afecciones de baja complejidad; la Nación promete más competencia y acceso, pero el ministro bonaerense Nicolás Kreplak y el Colegio de Farmacéuticos provincial advierten que la medida podría trasladar más gastos a los pacientes y debilitar controles profesionales.
La Disposición 4714/2026 fue publicada este martes y entrará en vigencia el miércoles 29 de julio. El debate excede la posibilidad de comprar sin receta: enfrenta la apuesta desreguladora de la Casa Rosada con una estrategia bonaerense que busca integrar el sistema sanitario y producir medicamentos desde una empresa de mayoría estatal.
La pelea por la cobertura
Kreplak apuntó al efecto que, según su análisis, tendrá el cambio sobre quienes cuentan con obra social o prepaga. “Lo que no te cuentan es que automáticamente estos medicamentos dejan de tener todo tipo de cobertura y pierden los descuentos en farmacias. Sigue aumentando el gasto de bolsillo”, sostuvo en sus redes sociales.
La disposición regula la condición de expendio, los envases y las presentaciones, pero no desarrolla el régimen de cobertura; ese impacto quedó instalado por las advertencias del funcionario y de los farmacéuticos.
El Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires (COLFARMA) sostuvo que la desregulación “afecta la salud pública y la economía familiar” y cuestionó que el medicamento sea tratado como un producto inocuo cuando, a criterio de la entidad, es “una herramienta terapéutica sensible y compleja”. También reclamó que se preserve la dispensa profesional y advirtió sobre los riesgos de productos falsificados, adulterados o adquiridos sin asesoramiento.
El ministro de Salud nacional, Mario Lugones, defendió la decisión. Aseguró que permitirá “ampliar las opciones, favorecer la competencia y facilitar el acceso a medicamentos seguros y eficaces para afecciones de baja complejidad”.
Como antecedente, la administración nacional mencionó los inhibidores de la bomba de protones liberados en 2024: entre mayo de aquel año y junio de 2026 sus precios aumentaron entre 30,2% y 40,4%, frente a un IPC general acumulado del 94,7%.
Qué medicamentos alcanzó la ANMAT
La norma incluye trimebutina para trastornos gastrointestinales; levocetirizina y fexofenadina para alergias; dimenhidrinato contra náuseas y mareos; los colirios de nafazolina con feniramina y de olopatadina; carboximetilcisteína como mucolítico; cloruro de aluminio hexahidratado para la sudoración excesiva; una asociación de carbonato de calcio, árnica y nitrato de plata; e ivermectina exclusivamente en loción tópica al 0,5%. Esta última autorización no comprende formulaciones orales ni tratamientos de infecciones virales.
La ANMAT informó que evaluó productos comercializados bajo receta durante al menos cinco años sin reportes de efectos adversos graves que modificaran la relación entre riesgos y beneficios. También consideró antecedentes de la FDA, la EMA y organismos regulatorios de España, Francia, Brasil y Colombia. La revisión había sido ordenada por la Resolución 284/2024.
Los lotes liberados antes de la nueva regla podrán seguir vendiéndose con sus envases actuales. Los posteriores deberán adoptar el rótulo de venta libre, sumar un código QR con el prospecto y ajustar las cantidades ofrecidas a las dosis y la duración autorizada para cada tratamiento.
El contraste con el proyecto bonaerense
La controversia aparece mientras el gobernador Axel Kicillof impulsa en el Senado dos proyectos que amplían la intervención provincial en salud: el Sistema Integrado de Salud de la Provincia de Buenos Aires (SIPBA) y el Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense, una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria bajo la órbita de Kreplak.
El ministro viene señalando que la fragmentación afecta la atención y el financiamiento: parte de las camas públicas son ocupadas por personas con cobertura, pero el recupero no alcanza. “El funcionamiento del sistema no puede estar sujeto a voluntades políticas o acuerdos de trabajo”, planteó recientemente.
El centro podría investigar, fabricar y distribuir medicamentos, vacunas e insumos destinados prioritariamente al sistema público, con el objetivo declarado de reducir costos y dependencia de proveedores. La propuesta ya había obtenido media sanción en Diputados en 2024, pero quedó frenada en el Senado y perdió estado parlamentario. El Ejecutivo la reenvió y ahora debe construir acuerdos en la Comisión de Salud.
El SIPBA, desarrollado en 72 artículos, propone articular prestadores públicos, privados y de la seguridad social y crear una Red Bonaerense de Atención y Cuidados. La diputada radical y médica Alejandra Lordén también impulsó la producción pública, aunque mediante una estructura completamente estatal, distinta de la sociedad con mayoría provincial elegida por Kicillof.
En ese escenario, Kreplak definió la medida nacional como “otro capítulo de la falsa libertad de Milei” y remató: “Ya no hay dudas. Este gobierno nacional está en contra de la salud del pueblo”.