La Liga de intendentes se planta como cuarta pata y quiere pesar en la sucesión de Kicillof
La foto frente a la Gobernación no fue una postal más. Durante tres horas, Axel Kicillof recibió este lunes a once intendentes que transformaron el Grupo AFA en una Liga de Intendentes Peronistas y salieron a disputar un lugar propio en la mesa bonaerense.
El encuentro, realizado en el Salón de los Acuerdos, tuvo al gobernador acompañado por su ministro de Gobierno, Carlos Bianco, y funcionó como presentación formal de un espacio que pretende convertirse en la cuarta pata del peronismo junto al Movimiento Derecho al Futuro, La Cámpora y el Frente Renovador de Sergio Massa.
La delegación estuvo integrada por Federico Otermín, de Lomas de Zamora; Gastón Granados, de Ezeiza; Federico Achával, de Pilar; Nicolás Mantegazza, de San Vicente; Federico Susbielles, de Bahía Blanca; Marisa Fassi, de Cañuelas; Juan Pablo García, de Dolores; Juan de Jesús, de La Costa; Gustavo Menéndez, de Merlo; Hernán Arranz, de Monte Hermoso; y Mariel Fernández, de Moreno.
La presencia de Fernández fue la novedad: venía de encabezar un homenaje a Evita, expresó su intención de competir por la Gobernación y hasta ahora no aparecía dentro del armado.
Del Grupo AFA a la “cancha de 11”
El núcleo original lo formaron Granados, Otermín, Achával y Mantegazza. Después se sumaron Fassi, Menéndez y otros jefes comunales que venían reuniéndose, incluso en El Mangrullo de Ezeiza. “Ojo, ya estamos para pasar a cancha de 11”, había anticipado uno de los armadores. La foto del lunes terminó de blanquear la expansión.
“¿Vieron que no somos tres gatos locos?”, ironizó uno de los intendentes al salir de La Plata, en respuesta a lo que dentro del grupo leyeron como un ninguneo de sectores del MDF. La Liga no busca romper con Kicillof, Máximo Kirchner o Massa: varios mantienen puentes con los tres. Su apuesta es conservar identidad municipal, evitar alineamientos automáticos y convertirse en “articuladores” de la unidad.
La discusión de fondo es electoral. Fuentes del espacio sostienen que el próximo candidato peronista a gobernador “debe salir de la experiencia territorial”. En la conversación aparecen Achával, Otermín, Menéndez y Fernández, aunque evitaron formalizar candidaturas y remarcaron que “la unidad del peronismo tiene que estar por encima de las individualidades”.
También plantearon una “división de tareas” para construir la propuesta de 2027 y reclamar incidencia en las listas, después del malestar por haber quedado sin representación legislativa propia en el último cierre provincial y luego relegados a un lugar suplente en la nómina nacional.
PASO, reelecciones y sucesión
Otro punto fue la continuidad de las PASO. Los intendentes las consideran una herramienta para ordenar candidaturas y sostienen que eliminarlas o suspenderlas podría dejar al peronismo sin un mecanismo para procesar su interna. Kicillof pidió esperar la resolución del Congreso antes de definir la estrategia bonaerense y propuso retomar esa discusión hacia fin de año.
También se habló de la ley que limita las reelecciones municipales. No hubo una definición, pero en la Liga cayó bien que el gobernador reactivara el asunto. Muchos no podrían volver a competir en sus distritos y pretenden que el peso conseguido en la elección de septiembre pasado se traduzca en participación concreta en la definición del sucesor de Kicillof.
La agenda social ocupó otro tramo. Los intendentes transmitieron preocupación por el ajuste del gobierno de Javier Milei, el desempleo, la precarización y el aumento de la demanda municipal. “Venimos a traerle la voz de la gente y los problemas cotidianos que sufren”, resumió uno.
Otro fue más directo: “El enemigo es Milei, que está destruyendo la vida de los argentinos”. En el espacio aseguran que los municipios contienen una “implosión social grave” y funcionan como “la primera puerta” a la que acuden los vecinos.
Los próximos movimientos
La Liga prepara un documento fundacional, recorridas por el conurbano y un encuentro en Ezeiza con eje productivo, posible visita a fábricas y diálogo con empresarios pyme. También prevé reuniones con ministros y secretarios provinciales, nuevos encuentros con Kicillof, una visita a Massa en Libertador y contactos individuales con la expresidenta Cristina Kirchner en San José 1111.
El movimiento coincidió con una jornada cargada de reuniones. Verónica Magario y el director del Banco Provincia, Juan Cuattromo, recibieron a intendentes del MDF para analizar la situación financiera de los distritos; allí llamó la atención la presencia del radical Lisandro Hourcade, intendente de Magdalena.
Además, Aníbal Fernández se reunió con Bianco, mientras la agenda pública de Kicillof quedó reducida a la inauguración de una sala de internación en el Hospital Alejandro Korn de La Plata.
En paralelo, la charla previa entre Granados y Fernando Gray, intendente de Esteban Echeverría, distanciado de La Cámpora y por fuera del MDF, alimenta la expectativa de nuevas incorporaciones. “La idea es analizar temáticas comunes y proyectar ideas y acciones en conjunto”, explicaron desde la flamante Liga.