Murió Jorge, el padre de Lionel Messi
Jorge Horacio Messi murió este viernes por la noche a los 68 años en un sanatorio de la ciudad de Rosario, donde permanecía internado tras atravesar una larga enfermedad.
En junio, durante el Mundial 2026, Lionel Messi había reconocido que atravesaba “días difíciles y complicados” por una situación personal. Poco después, la familia había informado que Jorge se encontraba bajo seguimiento médico y evolucionaba dentro del cuadro que presentaba.
Casado con Celia Cuccittini, era padre de Lionel, Rodrigo, Matías y María Sol. Durante décadas ocupó un lugar central en la vida de sus hijos y, especialmente, en el recorrido del futbolista desde sus primeros pasos hasta convertirse en una de las grandes figuras de la historia de este deporte.
Profesionalmente, se formó como técnico químico y trabajó en Acindar, donde llegó a ocupar un puesto jerárquico. Allí transcurrieron buena parte de sus años laborales antes de que la carrera de Lionel transformara por completo la dinámica familiar.
Con Leo, sin embargo, su vínculo con el fútbol adquirió otra dimensión. Fue una presencia habitual en las canchas donde jugaba su hijo y asumió buena parte de las decisiones que debían tomarse cuando el talento del chico comenzó a llamar la atención.
A los 9 años, Lionel fue diagnosticado con un déficit de la hormona de crecimiento y necesitaba un tratamiento costoso. La situación puso a la familia ante una dificultad económica que se volvió todavía más compleja con la crisis argentina de comienzos de siglo.
Jorge comenzó entonces a buscar alternativas. Newell’s no podía garantizar la continuidad del tratamiento y apareció la posibilidad de que Lionel realizara una prueba en River Plate. Las conversaciones no llegaron a buen puerto y la familia terminó mirando hacia Europa.
El viaje que cambió la historia
En septiembre de 2000, Messi viajó a Barcelona para probarse en el club catalán. Tenía 13 años y una contextura física que todavía estaba marcada por el déficit de crecimiento.
La prueba fue suficiente para convencer a los responsables del fútbol juvenil del Barcelona. El club aceptó incorporar al adolescente y asumir el tratamiento hormonal que necesitaba, además de establecer condiciones para facilitar la permanencia de la familia.
El famoso primer acuerdo escrito sobre una servilleta terminó convirtiéndose en uno de los episodios más conocidos de la historia del fútbol. Aquel compromiso abrió el camino para que Messi se incorporara a las divisiones inferiores del Barcelona y continuara con el tratamiento que necesitaba.
Jorge tuvo un papel central durante ese proceso. Cuando la adaptación a España se volvió difícil y parte de la familia regresó a Rosario, decidió permanecer junto a Lionel. El adolescente quería seguir intentando y su padre aceptó acompañarlo.
Años después, el propio Lionel recordó aquella etapa y explicó que fue Jorge quien le preguntó si quería continuar en España o regresar a Argentina.
“Mi viejo estuvo siempre al lado mío. Vivimos muchas cosas feas”, contó Messi en una entrevista realizada en 2007. El futbolista recordó que ambos atravesaban momentos difíciles, aunque intentaban mostrarse fuertes frente al otro.
De padre a representante
Con el crecimiento deportivo de Lionel también cambió el rol de Jorge. El padre pasó a convertirse en su representante y comenzó a intervenir en las cuestiones contractuales y comerciales que rodeaban la carrera del futbolista.
Mientras Messi construía una trayectoria extraordinaria dentro de la cancha, Jorge se ocupaba de buena parte de las negociaciones que sucedían fuera de ella. Su nombre apareció en renovaciones, contratos comerciales y decisiones vinculadas al futuro profesional de su hijo.
Durante años mantuvo un perfil relativamente bajo. No fue una figura acostumbrada a las exposiciones públicas y sus apariciones en los medios fueron mucho menos frecuentes que las de Lionel. Sin embargo, su presencia era constante en los grandes momentos de la carrera del capitán argentino.
También estuvo cerca de la Selección Argentina y fue una presencia habitual junto a la familia durante las grandes competencias internacionales.
El conflicto con Barcelona
Uno de los capítulos más importantes de su recorrido como representante ocurrió en 2020, cuando Lionel Messi decidió intentar ponerle punto final a su etapa en el Barcelona. Después de la derrota por 8-2 ante Bayern Múnich en la Champions League, la relación entre el futbolista y el club llegó a un punto de máxima tensión. Jorge fue quien envió el famoso burofax mediante el cual se comunicó formalmente la intención de Lionel de abandonar la institución.
El conflicto giró alrededor de una cláusula contractual que, según la interpretación de Messi y sus abogados, permitía al jugador salir del club sin pagar la cláusula de rescisión bajo determinadas condiciones. Barcelona sostuvo una posición contraria y reclamó el pago de 700 millones de euros.
Jorge viajó a Barcelona y mantuvo reuniones con el entonces presidente Josep Maria Bartomeu. Finalmente, Lionel decidió permanecer una temporada más para evitar un enfrentamiento judicial con el club que había marcado toda su carrera.
Un año después, sin embargo, llegó la salida definitiva. En 2021, Barcelona comunicó que no podía inscribir el nuevo contrato de Messi debido a las restricciones económicas de La Liga. Jorge había participado de las conversaciones para renovar el vínculo y hasta había negociado una reducción salarial, pero el acuerdo no pudo concretarse. La consecuencia fue la despedida de Lionel del club catalán y su posterior llegada al Paris Saint-Germain.
El hombre detrás del comienzo de Leo
La historia deportiva de Lionel Messi quedó asociada para siempre a Barcelona, a la Selección Argentina y a los numerosos títulos que consiguió durante más de dos décadas. Pero antes de todo eso estuvo Rosario y una familia que tuvo que tomar decisiones determinantes cuando el futuro del chico todavía era incierto.
Jorge Messi fue quien acompañó esos primeros pasos, gestionó alternativas cuando el tratamiento médico se volvió un problema y finalmente tomó junto a su hijo la decisión de cruzar el Atlántico para probar suerte en Barcelona.
Después llegaron los títulos, los récords, los contratos millonarios, las mudanzas de club y una carrera que convirtió a Lionel en uno de los futbolistas más importantes de la historia.
En cada una de esas etapas, Jorge ocupó un lugar diferente: primero como padre, después como acompañante y finalmente como representante. Murió en Rosario a los 68 años, en la misma ciudad donde comenzó la historia familiar que terminó llevando a su hijo a conquistar el fútbol mundial.