Preocupación en Boca: tres bajas alteran el plan en Paraguay
El empate con Platense dejó una factura mucho más pesada que los dos puntos perdidos. Leandro Paredes, Leandro Lozano y Marco Pellegrino terminaron con problemas musculares, quedaron descartados para la revancha frente a Deportivo Recoleta y obligaron a Rodolfo Arruabarrena a modificar la estructura de Boca antes de una definición clave.
El Xeneize viajará a Paraguay para disputar el partido de vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana 2026, el segundo torneo de clubes más importante organizado por la Conmebol. El encuentro se jugará este martes, desde las 19, en el estadio Ueno Defensores del Chaco de Asunción.
La ausencia de Paredes representa el golpe más sensible. Boca pierde simultáneamente a su capitán, al encargado de ordenar la circulación y al jugador que marca el ritmo del mediocampo. El equipo llegará con dos goles de margen, pero sin la pieza sobre la cual Arruabarrena había construido buena parte de su funcionamiento.
Paredes, la baja que modifica toda la estructura
El mediocampista sintió una molestia en el isquiotibial izquierdo durante los primeros minutos ante Platense. Aunque pudo completar la primera parte, no regresó al campo después del descanso y fue reemplazado por Miguel Merentiel.
Arruabarrena intentó llevar tranquilidad después del encuentro. Explicó que Paredes había podido realizar cambios de frente y rematar al arco, pero también reconoció que el futbolista evitó ejecutar los tiros de esquina y finalmente pidió salir. “Es inteligente, se cuida y nos pidió el cambio”, señaló el director técnico.
Las primeras evaluaciones indican que el capitán presenta una inflamación y no un desgarro. Boca todavía no difundió un parte médico oficial con el diagnóstico preciso, por lo que su eventual presencia frente a Racing, por la próxima fecha del Clausura, permanece supeditada a la evolución durante la semana.
El propio campeón del mundo confirmó la lesión mediante una publicación en Instagram. “Ahora toca descansar, recuperarme y volver más fuerte que antes”, escribió junto con corazones azules y amarillos. El mensaje terminó de despejar cualquier expectativa sobre un posible viaje a Paraguay.
La carga acumulada también entró en la discusión. Paredes tuvo escaso margen de recuperación después del Mundial y volvió rápidamente a la competencia con Boca. La seguidilla de partidos lo convirtió en una pieza expuesta dentro de un calendario que, según admitió Arruabarrena, obliga al plantel a jugar cada tres o cuatro días.
Pellegrino y Lozano, dos huecos en la última línea
Marco Pellegrino fue quien dejó las imágenes más preocupantes en Vicente López. El marcador central terminó el primer tiempo con dolor en la zona posterior del muslo izquierdo y se retiró entre lágrimas. Aunque el entrenador habló inicialmente de una sobrecarga, las primeras informaciones señalan que podría tratarse de un desgarro.
De confirmarse ese diagnóstico, su ausencia se extendería más allá de la revancha con Recoleta. Ayrton Costa, quien ingresó en su lugar frente a Platense, aparece como el reemplazante directo para acompañar a Lautaro Di Lollo en la zaga.
Pellegrino buscaba afianzarse entre los titulares y ganar terreno en la competencia interna con Costa. La lesión corta esa continuidad y vuelve a modificar una defensa que Arruabarrena no consiguió sostener durante varios partidos consecutivos.
Leandro Lozano, por su parte, dejó la cancha durante el segundo tiempo. El lateral derecho también presenta una molestia muscular, en su caso en el isquiotibial de la pierna derecha, y quedó al margen de la delegación.
La alternativa natural es Dylan Gorosito. El defensor de 20 años lo reemplazó contra Platense y tuvo participación en dos acciones relevantes: intervino en la jugada previa al gol anulado a Luciano Giménez, que provocó el reclamo de un penal por parte del Calamar, y luego estuvo cerca de convertir con un remate que pegó en el ángulo.
El dilema de Arruabarrena para reemplazar al capitán
Las variantes defensivas parecen encaminadas, pero la salida de Paredes abre una discusión táctica más profunda. Si el entrenador conserva la distribución de volantes utilizada en los últimos encuentros, Tomás Belmonte y Camilo Rey Domenech aparecen entre las opciones para ingresar.
Milton Delgado también puede ocupar el centro del campo y asumir parte de la responsabilidad en la salida. Su presencia permitiría mantener una estructura similar, aunque Boca perdería la precisión en los pases largos y la capacidad de Paredes para acelerar o enfriar el juego.
La otra posibilidad es cambiar el esquema. Arruabarrena podría utilizar un 4-2-3-1 y sumar un futbolista de características ofensivas, con Miguel Merentiel o Sebastián Villa como alternativas. Esa decisión le daría mayor profundidad al equipo, pero reduciría la cantidad de mediocampistas en una revancha que exigirá administrar la ventaja.
El entrenador terminará de resolver la formación después de la última práctica. La necesidad de cuidar el resultado convivirá con una dificultad concreta: Boca no suele sentirse cómodo cuando se repliega y cede la iniciativa durante períodos prolongados.
Enner Valencia puede tener su primera oportunidad
Dentro de una jornada dominada por las lesiones, Arruabarrena recibió una señal alentadora. Enner Valencia podría integrar por primera vez una convocatoria desde su llegada al club.
El delantero ecuatoriano de 36 años arribó como agente libre y realizó un trabajo especial de reacondicionamiento físico. No disputa un partido oficial desde el 30 de junio, cuando Ecuador quedó eliminado del Mundial frente a México.
La intención inicial es que viaje a Paraguay y ocupe un lugar entre los suplentes. Su presencia ampliaría las alternativas ofensivas y le permitiría al entrenador administrar los minutos de los delanteros en un partido que puede cambiar de desarrollo según el momento en el que Recoleta consiga —o no— descontar la diferencia.
Una serie abierta por las bajas y el calendario
Boca llegará al estadio Ueno Defensores del Chaco con la ventaja construida en Parque Patricios. En el partido de ida comenzó perdiendo por el gol de Pedro Ríos, pero revirtió el marcador en el segundo tiempo con tantos de Santiago Ascacíbar, Milton Delgado y Leonel Flores.
Recoleta terminó aquel encuentro con nueve jugadores por las expulsiones de Wilfrido Báez y Dairon Mosquera. Pese a la superioridad numérica y a las numerosas llegadas, Boca no pudo marcar el cuarto gol que habría dejado la eliminatoria prácticamente sentenciada.
La diferencia de dos tantos sigue siendo favorable, aunque el contexto cambió. A las bajas de Paredes, Pellegrino y Lozano se agregan las ausencias que Boca ya arrastraba de Adam Bareiro, Agustín Marchesín y Rodrigo Battaglia. Arruabarrena deberá afrontar la definición con menos experiencia y con una formación distinta de la que imaginaba antes de visitar a Platense.
Si Boca supera la serie, enfrentará en los cuartos de final al ganador del cruce entre Bolívar y San Pablo. Ambos igualaron 1-1 en La Paz y definirán la clasificación también este martes, en el estadio Morumbí.