El salario privado registrado cayó por tercer mes consecutivo
El salario medio real de los trabajadores registrados del sector privado volvió a caer en julio y completó tres meses consecutivos de retroceso. Los datos provisorios del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) mostraron una baja mensual desestacionalizada del 1,1% en el poder adquisitivo.
La pérdida acumulada durante los últimos tres meses alcanzó así el 3,6%. El indicador contempla las remuneraciones efectivamente declaradas ante el sistema de seguridad social y descuenta el efecto de la inflación para medir la evolución de la capacidad de compra.
El resultado de julio prolongó la tendencia negativa observada desde mayo y volvió a poner el foco sobre la recuperación de los ingresos formales. Aunque el salario promedio consiguió acercarse a los niveles de fines de 2023, la mejora no logró consolidarse y mostró diferencias importantes entre las distintas actividades económicas.
En junio, el salario medio real del empleo privado registrado se había ubicado levemente por encima del nivel de noviembre de 2023. Un mes después quedó ligeramente por debajo de ese punto de comparación.
Los salarios efectivos quedaron por detrás de los convenios
La evolución de las remuneraciones efectivamente cobradas mostró un desempeño inferior al registrado por los salarios acordados en las negociaciones colectivas.
El salario medio conformado de los principales convenios colectivos de trabajo se mantuvo sin cambios reales durante julio, una vez eliminado el efecto estacional. De esta manera, acumuló tres meses de estabilidad en términos de poder adquisitivo.
La diferencia marca un cambio respecto de los dos años anteriores, cuando las remuneraciones declaradas ante la seguridad social habían evolucionado de manera más favorable que los ingresos establecidos en los convenios.
El comportamiento puede estar relacionado con componentes variables de los salarios, cambios en la cantidad de horas trabajadas, adicionales y otras diferencias entre las escalas acordadas y las remuneraciones finalmente percibidas. Sin embargo, los datos disponibles no permiten atribuir la caída a un único factor.
Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma, señaló que en junio el salario promedio medido por el SIPA se encontraba 0,8% por debajo de noviembre de 2023. También indicó que la mitad de los trabajadores registrados del sector privado percibía un salario de bolsillo inferior a $1.385.000.
Qué sectores ganaron y cuáles perdieron
El análisis de 14 ramas económicas mostró una evolución desigual desde noviembre de 2023. Cinco sectores consiguieron mejorar de manera significativa el poder adquisitivo de sus trabajadores.
Hotelería y restaurantes registró la mayor suba, con un avance real del 11,8%. Le siguieron los servicios comunitarios, sociales y personales, con una mejora del 7,6%, y los servicios empresariales e inmobiliarios, con un aumento del 6,9%.
La pesca anotó una recuperación del 5,1%, mientras que agricultura, ganadería y silvicultura alcanzó una mejora real del 2,3%.
En otras tres actividades, las remuneraciones se mantuvieron prácticamente estables respecto de noviembre de 2023: industria, construcción y minas y canteras.
Los seis sectores restantes mostraron una pérdida del poder adquisitivo. Entre las bajas más importantes se ubicaron transporte, almacenamiento y comunicaciones, con un retroceso real del 4,3%, y comercio, con una caída del 3%.
También registraron resultados negativos salud, con una disminución del 2,7%, e intermediación financiera, con una merma del 2,6%.
La comparación evidencia que el promedio general no representa de la misma manera a todas las actividades. Mientras algunos sectores superaron los niveles salariales reales de fines de 2023, otros todavía permanecen por debajo.
Menos ingreso disponible y empleo formal
La pérdida salarial se produjo en paralelo con una disminución del ingreso disponible de la población registrada. Una medición de la consultora Equilibra sobre 14,5 millones de personas mostró una caída mensual del 0,5% durante junio y un retroceso interanual del 6,9%.
El indicador se ubicó además 16,9% por debajo del promedio correspondiente al período comprendido entre enero y septiembre de 2023.
Los asalariados privados formales fueron los más afectados, con una reducción mensual del 1,4% y una baja interanual del 6,6%. En el sector público se observó una recuperación puntual del 2,1% frente a mayo, impulsada por los aumentos otorgados a las universidades, aunque el nivel permaneció 7,4% por debajo de junio de 2025.
El deterioro también alcanzó al empleo. La cantidad de asalariados registrados cayó 0,1% en junio y acumuló una pérdida de 354.128 puestos formales desde noviembre de 2023.
Durante ese mes, el sector privado redujo 6.261 empleos y la administración pública perdió otros 5.127. La industria manufacturera y el comercio estuvieron entre las actividades más afectadas. En sentido contrario, el monotributo sumó 4.360 inscriptos.
Los indicadores reflejan una combinación de salarios con dificultades para sostener su poder de compra, diferencias marcadas entre sectores y una contracción del empleo asalariado formal.