Política Por: Mariana Portilla05 de noviembre de 2026

UCR bonaerense: el primer cortocircuito tras la unidad y las tensiones rumbo a 2027

El abadismo cuestionó la jornada partidaria convocada para el sábado en Baradero, donde se debatirán propuestas políticas y económicas con dirigentes e intendentes. Pablo Nicoletti defendió su legitimidad y rechazó las críticas.
El abadismo cuestionó la jornada partidaria convocada para el sábado en Baradero, donde se debatirán propuestas políticas y económicas con dirigentes e intendentes.

La tregua que permitió reorganizar la UCR bonaerense volvió a mostrar sus límites. A pocos días del encuentro partidario en Baradero, la disputa entre el sector referenciado en Maximiliano Abad y la conducción de la Convención Provincial, encabezada por Pablo Nicoletti, sumó nuevos cuestionamientos sobre la legitimidad de las decisiones internas. 

El conflicto enfrenta a dos espacios que participaron del acuerdo para normalizar el radicalismo después de meses de enfrentamientos. Por un lado, Emiliano Balbín, cercano a Abad, conduce el Comité Provincia; por otro, Nicoletti, vinculado a Futuro Radical, preside la Convención, el organismo que interviene en las definiciones electorales del partido. La convocatoria a Baradero reactivó las diferencias entre ambas estructuras y puso a prueba el entendimiento alcanzado durante la renovación de autoridades.

El encuentro del próximo sábado fue organizado por la Convención Provincial bajo la consigna “Pensar la Provincia. Construir una alternativa nacional”, con una agenda que incluye exposiciones económicas, análisis político, mesas de trabajo y participación de intendentes.

Sin embargo, representantes de Adelante, el espacio referenciado en Abad, cuestionaron el procedimiento utilizado para aprobar la actividad y rechazaron que pueda presentarse como una iniciativa institucional de todo el radicalismo. Los dirigentes sostienen que la presidencia de la Convención avanzó con decisiones sin garantizar previamente los consensos necesarios. Según plantearon, durante una reunión de la Mesa Ejecutiva se presentó un documento de más de diez páginas sin tiempo suficiente para analizar su contenido y discutir eventuales modificaciones.

También objetaron la integración y el funcionamiento de las comisiones de trabajo, al considerar que esas cuestiones debían resolverse mediante una discusión previa entre los distintos sectores. A esos cuestionamientos se sumó otro planteo: la supuesta falta de quórum en la reunión que aprobó la convocatoria, debido a la ausencia de representantes vinculados con Gustavo Posse y Daniel Salvador.

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Nicoletti defiende la mayoría y rechaza las impugnaciones

La respuesta de la conducción no tardó en llegar. Desde Evolución y Futuro Radical rechazaron los cuestionamientos y defendieron la legalidad de las resoluciones adoptadas. Según explicaron, la convocatoria fue aprobada por seis votos afirmativos contra tres negativos, un resultado que consideran suficiente para respaldar su carácter institucional.

Nicoletti también respondió públicamente a Carlos Bonino, dirigente cercano a Abad, después de que el enfrentamiento se trasladara a las redes sociales. “La Convención decide por mayoría y funciona. Que pierdan una votación de Mesa no es una fractura: ustedes son solo un sector interno”, sostuvo el presidente del organismo.

La declaración expresa la posición del sector que conduce la Convención: la unidad alcanzada para reorganizar el partido no implica que todas las decisiones deban adoptarse por unanimidad. Desde ese espacio aseguran que las resoluciones sobre las comisiones, sus autoridades y el cronograma de actividades fueron aprobadas mediante los mecanismos correspondientes.

Dos conducciones, una unidad frágil y diferentes prioridades

El nuevo episodio adquiere relevancia porque ocurre poco después de que la UCR bonaerense lograra normalizar sus autoridades mediante un reparto de responsabilidades entre las principales corrientes internas. El acuerdo permitió que Balbín asumiera la presidencia del Comité Provincia y que Nicoletti quedara al frente de la Convención, en un esquema pensado para dejar atrás los conflictos que habían atravesado al partido.

Sin embargo, la convivencia institucional no logró resolver las diferencias sobre el funcionamiento de ambos organismos. La pelea por la conducción, el control de la Convención y las alianzas de 2027 ya había quedado expuesta en las semanas previas.

La controversia tiene un componente político concreto: el Comité Provincia y la Convención avanzan con agendas propias, aunque ambos organismos participan de la organización partidaria y de la construcción electoral. En el entorno de Balbín destacan que el Comité realizó plenarios con participación de diferentes corrientes y que busca sostener un funcionamiento basado en acuerdos amplios. La conducción de Nicoletti, en cambio, reivindica la autonomía de la Convención para organizar sus debates y adoptar decisiones mediante votaciones.

Aunque la polémica inmediata está relacionada con los procedimientos internos, la discusión se desarrolla en un contexto de diferencias sobre la estrategia electoral. Futuro Radical, el espacio vinculado al gobernador santafesino Maximiliano Pullaro, impulsa una construcción que preserve la identidad radical y se diferencie tanto del gobierno de Javier Milei como del peronismo bonaerense.

Nicoletti viene planteando la necesidad de presentar candidatos propios en los distintos niveles de gobierno, incluida la Presidencia de la Nación y la Gobernación. En el sector referenciado en Abad, en cambio, conviven dirigentes que consideran necesario evaluar acuerdos con otras fuerzas, entre ellas el PRO y sectores libertarios, aunque no existe una definición partidaria formal que establezca una alianza con esos espacios. Por su parte, Construir, la corriente vinculada con Miguel Fernández y Alejandra Lordén, plantea recuperar protagonismo radical y analizar entendimientos con fuerzas como la Coalición Cívica, el GEN y sectores del peronismo no kirchnerista.

La controversia tiene un componente político concreto: el Comité Provincia y la Convención avanzan con agendas propias, aunque ambos organismos participan de la organización partidaria y de la construcción electoral.

Diez comisiones, 135 municipios y el desafío de construir una propuesta propia

Mientras continúa la discusión por la Convención, el Comité Provincia avanza con su propia agenda de organización territorial. La conducción de Balbín aprobó recientemente la conformación de diez comisiones técnicas y asesoras destinadas a elaborar diagnósticos y propuestas sobre educación, salud, seguridad, IOMA, presupuesto, obra pública y desarrollo municipal.

El objetivo es construir un programa de gobierno y fortalecer la presencia radical en los 135 municipios bonaerenses, con la intención de promover dirigentes y candidaturas competitivas.

La Convención, por su parte, también prepara la presentación de sus equipos de trabajo durante la jornada de Baradero. El programa contempla un panel económico con Daniel Artana, una exposición de análisis político a cargo de Lara Goyburu, de Management & Fit, y un espacio destinado al Foro de Intendentes Radicales. También está prevista la participación de Leonel Chiarella, presidente del Comité Nacional de la UCR, quien tendrá a su cargo el cierre institucional.

Los organizadores convocaron a los 27 intendentes radicales, legisladores, concejales, convencionales y representantes de las estructuras partidarias de los distintos distritos.

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Los intendentes, otro sector atravesado por las diferencias

El conflicto institucional también encuentra un antecedente en el Foro de Intendentes Radicales, cuya conducción sigue atravesada por desacuerdos. La discusión por la continuidad de Maximiliano Suescun, jefe comunal de Rauch, terminó en una votación empatada: 13 intendentes respaldaron su permanencia y otros 13 promovieron un recambio, mientras Román Bouvier, de Rojas, se abstuvo.

Las negociaciones posteriores incorporaron los nombres de Érica Revilla, intendenta de General Arenales, y José Luis Salomón, jefe comunal de Saladillo, como posibles alternativas para conducir el organismo.

La situación tiene importancia porque los intendentes constituyen una de las principales estructuras territoriales que conserva la UCR bonaerense y tendrán un papel relevante en cualquier estrategia electoral. La falta de acuerdo dentro del Foro se suma así a las diferencias entre el Comité y la Convención, y muestra que la reorganización partidaria todavía no consiguió trasladarse a todos los espacios de representación.

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