Riesgo país por las nubes: se duplicó en cuatro meses y superó los 930 puntos
El riesgo país argentino volvió a dispararse y superó los 930 puntos básicos, en una semana marcada por la caída de los bonos soberanos, la volatilidad internacional y las dudas de los inversores sobre la capacidad del Gobierno para sostener su programa económico. El indicador elaborado por JP Morgan alcanzó su valor más elevado en doce meses y acumuló un incremento de más del 130% respecto de los mínimos registrados a mediados de julio.
La escalada agrega presión sobre la administración de Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, que buscan recuperar el acceso al financiamiento internacional mientras enfrentan importantes vencimientos de deuda y la necesidad de fortalecer las reservas del Banco Central.
Durante la jornada del viernes, el índice había comenzado con una mejora y descendió hasta los 895 puntos. Sin embargo, la recuperación inicial de los bonos se revirtió y el indicador terminó operando por encima de las 930 unidades, con referencias próximas a los 936 puntos.
La suba representó un incremento de aproximadamente 11 puntos respecto del cierre anterior y llevó el avance acumulado de noviembre al 19%, mientras que en lo que va de 2026 la variación supera el 64%.
El deterioro adquiere mayor dimensión al compararlo con julio, cuando el riesgo país había descendido hasta aproximadamente 403 puntos. En menos de cuatro meses, el indicador más que se duplicó, una evolución que refleja el encarecimiento del financiamiento argentino en dólares.
Aunque parte de las turbulencias responde a factores internacionales, los analistas advierten que la caída de los bonos locales fue más pronunciada que la de otros mercados emergentes, lo que pone de manifiesto la incidencia de problemas propios de la economía argentina.
Caputo negó problemas en el plan económico y apuntó a las elecciones
En medio de las turbulencias, Luis Caputo buscó transmitir tranquilidad ante empresarios reunidos por el 160.º aniversario de la Sociedad Rural Argentina. El titular del Palacio de Hacienda aseguró estar “tremendamente tranquilo” y rechazó que el aumento del riesgo país represente necesariamente un cuestionamiento a la consistencia del programa oficial.
En cambio, atribuyó buena parte de la incertidumbre a las expectativas políticas relacionadas con las elecciones presidenciales de 2027. “Lo que algunos tienen miedo es que no esté el presidente Milei”, afirmó durante su exposición.
El ministro sostuvo que la continuidad del mandatario resulta fundamental para preservar la orientación económica del Gobierno y evitar cambios en las políticas fiscales, monetarias y cambiarias. “La única persona que garantiza ese rumbo es Javier Milei. Y no se los digo como ministro de Economía, se los digo como argentino”, agregó.
Su interpretación sitúa el problema principalmente en las dudas sobre la continuidad política del oficialismo. Sin embargo, el riesgo país también refleja las condiciones de financiamiento, la capacidad de pago de la deuda y la percepción de los inversores sobre las perspectivas económicas.
De hecho, el avance del indicador coincidió con un deterioro de los precios de los títulos públicos, lo que muestra que los operadores demandan mayores rendimientos para mantener exposición a la deuda argentina.
Reservas, vencimientos de deuda y actividad: las preocupaciones del mercado
Los especialistas consultados por distintos medios identificaron una combinación de factores internos y externos detrás de la escalada financiera. Entre las preocupaciones locales aparecen las dificultades para acumular reservas internacionales, los compromisos de deuda previstos para 2027 y 2028, la recuperación económica debilitada y la persistencia de la inflación.
A pesar del equilibrio fiscal que destaca el Gobierno, los inversores siguen de cerca la disponibilidad de dólares para afrontar los pagos futuros sin recurrir de manera permanente a mecanismos extraordinarios de financiamiento.
El problema se vuelve especialmente relevante porque un riesgo país superior a los 900 puntos mantiene muy costoso el acceso del Tesoro al crédito voluntario internacional. Esto genera un círculo complejo: el Estado necesita fortalecer sus reservas y mejorar sus condiciones financieras, pero las dudas sobre su capacidad de pago encarecen la posibilidad de conseguir nuevos fondos.
El frente externo tampoco ayuda. La suba de las tasas de interés estadounidenses, las tensiones geopolíticas y la mayor cautela frente a los mercados emergentes generaron movimientos de capitales hacia instrumentos más seguros.
El impacto sobre el crédito, la inversión y la recuperación económica
El aumento del riesgo país tiene consecuencias que exceden el comportamiento de los bonos. Cuando los inversores exigen mayores rendimientos para financiar al Estado, se encarece el acceso al crédito internacional y también pueden deteriorarse las condiciones financieras para las empresas argentinas.
Ese escenario representa una dificultad adicional para una economía que todavía no muestra una recuperación consolidada de la inversión y el consumo. Como informó GRUPOLAPROVINCIA.COM, la inversión real registró una caída interanual del 5,2% en septiembre, de acuerdo con un relevamiento de Orlando J. Ferreres & Asociados. El componente de maquinaria y equipos retrocedió 12,3%, en un contexto de tasas elevadas y financiamiento limitado.
La debilidad productiva constituye uno de los factores que observan los inversores al evaluar las perspectivas de crecimiento y la capacidad futura del país para afrontar sus obligaciones. La evolución de los próximos meses dependerá de una combinación de factores: la situación internacional, la acumulación de reservas, las perspectivas de crecimiento y las expectativas políticas hacia 2027.
Para el equipo económico, la estabilidad fiscal y la continuidad del programa oficial constituyen las principales garantías de confianza. Sin embargo, la caída de los bonos durante la última semana muestra que el mercado todavía exige rendimientos elevados para mantener títulos argentinos.
Con el riesgo país por encima de los 930 puntos y más que duplicado desde julio, el Gobierno enfrenta un escenario financiero más exigente.