Empresarios le pidieron “respeto” a Milei y alertaron por la industria
Andrés MonteroTras los cuestionamientos formulados por el presidente Javier Milei durante su discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, dos de las entidades empresarias más influyentes del país —la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Asociación Empresaria Argentina (AEA)— difundieron comunicados en los que reclamaron “respeto” y condiciones que favorezcan el desarrollo productivo.
Ambas instituciones coincidieron en la necesidad de promover un diálogo constructivo entre el Gobierno y el sector privado, al tiempo que la entidad fabril advirtió que la industria atraviesa una “situación crítica”.
El planteo de la AEA: diálogo y estabilidad
Desde la Asociación Empresaria Argentina remarcaron que para alcanzar un crecimiento sostenido es imprescindible fortalecer el vínculo entre el Estado y las empresas.
“Para avanzar hacia un crecimiento sostenido, es indispensable promover un diálogo constructivo y respetuoso entre el gobierno y el sector privado de modo de remover los obstáculos al desarrollo, así como de generar condiciones cada vez más favorables para la concreción de inversiones productivas en diferentes sectores de la actividad económica”, destacó AEA.
La entidad, que nuclea a los dueños de grandes compañías del país como Techint, Arcor, PAE y Mercado Libre, subrayó el papel de las empresas privadas en el desarrollo económico y social. No obstante, advirtió que para que ese rol pueda desplegarse plenamente resulta necesario profundizar el proceso de estabilización macroeconómica.
En ese sentido, señaló que “es necesario seguir avanzando en el proceso de estabilización de la economía que permita generar las condiciones para el crecimiento sostenido”.
También ponderó medidas como equilibrar las cuentas públicas, evitar la emisión monetaria espuria, reducir paulatinamente la participación del gasto público en el PBI y disminuir la presión tributaria sobre el sector formal. “También Equilibrar las cuentas públicas, evitar la emisión monetaria espuria, reducir paulatinamente la participación del gasto público en el PBI, y continuar disminuyendo la presión tributaria sobre el sector formal, son todas medidas que valoramos como muy positivas, y que fueron postergadas durante años”, destacó.
La advertencia de la UIA: “situación crítica”
Por su parte, la Unión Industrial Argentina puso el foco en el delicado presente del sector manufacturero. En su documento, la entidad afirmó que la industria enfrenta una “situación crítica” en el marco de la transición hacia un nuevo esquema económico.
Según detalló, el escenario actual está signado por una caída en los niveles de producción que impacta de manera desigual en las distintas provincias. La adaptación al nuevo modelo, explicó, no es inmediata debido a la profundidad de los cambios en marcha.
En ese contexto, la UIA alertó que “muchas empresas, especialmente pymes, están atravesando una situación crítica, con bajo nivel de actividad, alta presión fiscal, dificultades para financiarse y caída del empleo”.
El comunicado se conoció inmediatamente después de las críticas del Presidente al sector industrial durante su mensaje ante el Congreso. “Desde hace casi un siglo, la Argentina está atrapada en la trampa del fetiche industrialista. Nos dijeron que la única forma de generar empleo era sostener un esquema industrial fuertemente subsidiado. Nos dijeron que solo podíamos crecer si vivíamos con lo nuestro”, expresó Javier Milei.
El mandatario agregó: “Para tener este relato, se impidió activamente el desarrollo del agro y de las economías regionales con las retenciones, al tiempo que se limitaba el comercio con todo tipo de restricciones a las importaciones, que encarecieron todos los insumos industriales locales”.
El Norte Argentino y los indicadores desfavorables
La preocupación de la UIA fue ratificada por representantes de las uniones industriales del Norte Argentino en una reunión con el Comité Ejecutivo de la entidad.
La región —integrada por Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán— concentra la cuarta parte de la población nacional y presenta indicadores sociales y económicos adversos. De acuerdo al comunicado, “exhibe el peor poder adquisitivo del país, y la falta de inversiones privadas queda evidenciada en el bajo nivel de trabajo registrado en el sector privado, lo que redunda en un elevado empleo público”.
Presión fiscal y asimetrías
Uno de los ejes centrales del planteo industrial fue la carga tributaria. La UIA sostuvo que existe una desproporción entre el peso del sector en la economía y su contribución fiscal.
Según los datos difundidos, la industria genera el 19% del Producto Bruto Interno (PBI), pero aporta el 27% de la recaudación fiscal nacional. Esta diferencia, afirmó la entidad, “evidencia que su contribución al fisco es incluso mayor que su participación en el PBI”.
En ese marco, subrayó que el sector, al ser transable y competir directamente con el mercado internacional, necesita adaptarse a estándares globales en materia de presión impositiva, infraestructura y costos financieros.
Asimismo, el comunicado aclaró que “el empresario argentino no diseñó el marco económico previo ni es responsable de las distorsiones estructurales acumuladas durante décadas”.
El peso de la industria en el empleo
La UIA también resaltó el impacto social y estratégico de la actividad industrial. De acuerdo a las cifras presentadas:
La industria genera de manera directa el 19% del empleo formal del país.
Cuenta con aproximadamente 1.200.000 trabajadores directos.
Moviliza otros 2.400.000 empleos formales indirectos en las cadenas de valor.
En total, más de 3.600.000 trabajadores dependen de la dinámica industrial. “Detrás de cada fábrica se encuentra un capital social construido por empresarios y trabajadores”, afirmó la entidad, al sostener que la industria debe ser considerada parte de la solución a los desafíos económicos.
Reformas, reconocimiento y reclamo de previsibilidad
Pese a las advertencias, la UIA reconoció algunos aspectos de la gestión nacional, como el avance hacia el equilibrio fiscal, la decisión de impulsar reformas estructurales y la baja de la inflación.
También valoró la actualización del marco laboral y los esfuerzos orientados a una mayor integración internacional, siempre que estas iniciativas apunten a mejorar la competitividad del sector productivo.
El objetivo planteado es “ofrecer a la sociedad argentina bienes de calidad global a precios internacionales”, lo que requiere reducir las distorsiones acumuladas.
En el tramo final del comunicado, la entidad fue enfática: “En esta etapa de transformación, queremos ser claros: el respeto es condición básica del desarrollo. Respeto hacia quienes producen, invierten y generan empleo en todo el país”.
La organización reafirmó su voluntad de sostener un diálogo abierto y colaborativo con las autoridades y con los representantes de los trabajadores, con la meta de construir una economía productiva, moderna e integrada a los mercados globales.

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