En clave 2027, ministro kicillofista salió al cruce del relato libertario: “Los números son desoladores”
Mariana Portilla
La temporada de verano 2025/2026 dejó señales de alerta para uno de los sectores más sensibles de la economía bonaerense. Con menos turistas, estadías más cortas y un fuerte retroceso en el consumo, el balance del verano reavivó el debate sobre el impacto de la política económica nacional en las economías regionales.
El diagnóstico fue expuesto por el ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la provincia de Buenos Aires, Augusto Costa, quien sostuvo que los datos reflejan una “dura realidad” para la actividad turística y apuntó directamente contra las decisiones económicas del gobierno de Javier Milei.
Según los números oficiales difundidos por la administración bonaerense, la Provincia recibió 8,7 millones de turistas durante el último verano. La cifra representa 421 mil visitantes menos que en la temporada anterior y 1,26 millones menos que en el verano 2023/2024, lo que confirma una tendencia descendente que preocupa tanto al sector público como al privado.
Caída del turismo y del consumo
El retroceso no se limitó a la cantidad de visitantes. También se registraron cambios en el comportamiento del gasto turístico, una variable clave para la economía de los destinos.
De acuerdo con el balance presentado por el gobierno bonaerense: La estadía promedio cayó un 5% respecto de la temporada anterior; el consumo turístico disminuyó un 24,1%; y los ingresos reales del sector registraron una caída del 29,4%.
El impacto se vuelve aún más marcado si se observa la comparación con dos años atrás. En ese período, el consumo cayó 33,1% en la provincia de Buenos Aires y 40,2% en la Costa Atlántica, uno de los principales polos turísticos del país.
Se va el peor verano desde la pandemia: la caída en el sector turístico es alarmante.
— Augusto Costa (@CostaAugusto9) February 28, 2026
Esta temporada recibimos 8,2 millones de turistas, lo que ratifica que la Provincia sigue siendo el destino favorito del turismo argentino. Pero al mismo tiempo refleja un descenso… pic.twitter.com/HgdWOxaGKd
Costa fue contundente al analizar los números:
“Los datos del cierre de temporada muestran una dura realidad. El Gobierno nacional dispuso una competencia desleal para nuestro turismo: tipo de cambio artificial, fomento deliberado de los viajes al exterior y eliminación de políticas de apoyo al turismo interno”, afirmó.
Un turismo más corto y austero
Más allá de la cantidad de visitantes, otro fenómeno que se consolidó durante el verano fue el cambio en el tipo de turismo. Según explicó Costa, la tendencia dominante fue la de viajes más breves y con gastos más acotados, lo que impacta de manera directa en la rentabilidad de la actividad.
“Se consolidó un turismo de fin de semana. La estadía promedio está entre tres y cinco días según el destino. Es un turismo muy de escapada, de decisión de último momento”, detalló el funcionario.
Ese comportamiento también se reflejó en los consumos. En muchos destinos turísticos se registró menor asistencia a restaurantes, teatros y espectáculos, además de una caída en el alquiler de carpas y servicios de playa, tradicionalmente asociados a estadías más largas.

Para el ministro bonaerense, el retroceso en la actividad turística responde a un conjunto de factores vinculados al contexto económico nacional. Costa planteó que una parte minoritaria de la caída se explica por el aumento de los viajes al exterior entre quienes cuentan con mayor poder adquisitivo.
“Un grupo que tenía recursos suficientes eligió destinos fuera del país, producto de las variables económicas que generó el Gobierno nacional: un tipo de cambio que encarece los destinos de Argentina y abarata los del exterior”, señaló.
Sin embargo, sostuvo que el principal motivo de la baja fue la pérdida de poder adquisitivo de los hogares. “La mayoría de ese millón doscientos mil turistas que faltaron es gente que no pudo salir de su casa, porque no tuvo ingresos ni recursos para tomarse vacaciones”, afirmó.
El funcionario citó además encuestas del sector turístico según las cuales el 60% de las familias declaró no contar con ahorros para vacacionar, un indicador que refleja el impacto de la crisis en el consumo interno.Un sector clave para las economías locales
La preocupación del gobierno bonaerense se explica también por el peso que tiene el turismo en la estructura económica de numerosos municipios.
En muchas localidades de la Costa Atlántica, las sierras y el interior provincial, la actividad turística concentra gran parte de los ingresos del año, por lo que una temporada débil puede afectar el empleo y la actividad comercial durante los meses posteriores.
“Esto nos deja con una situación preocupante para lo que resta del año en los lugares que viven del turismo y necesitan un buen verano para sostener el invierno”, advirtió Costa.
El diagnóstico se suma a otros indicadores de la economía provincial. Según datos oficiales mencionados por el ministro, entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 se perdieron 79.090 empleos y el número de empleadores cayó en 5.498, en un contexto marcado por la retracción del mercado interno.

El cruce político con el Gobierno nacional
Las críticas del gobierno de Axel Kicillof a la política económica nacional no se limitaron al área productiva. Durante la misma conferencia también participaron otros funcionarios del gabinete provincial, que plantearon cuestionamientos al rumbo económico del país.
El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, advirtió sobre el impacto de las políticas nacionales en la producción y el empleo, y cuestionó además iniciativas impulsadas por concejales de La Libertad Avanza para eliminar o restringir tasas municipales.
“Es absolutamente falso que las tasas municipales afecten la competitividad. Las verdaderas razones de la caída de la producción y el trabajo son la apertura importadora, la apreciación cambiaria, la destrucción del mercado interno y la caída de los ingresos”, sostuvo.
En ese marco, el protagonismo de Costa dentro del armado político del kicillofismo también empieza a proyectarse más allá de su rol como ministro de Producción. El funcionario viene encabezando la construcción territorial de la agrupación Kilómetro Cero en la Ciudad de Buenos Aires, un espacio que busca consolidar una referencia política alineada con el proyecto del gobernador Axel Kicillof en el distrito porteño.
Aunque por ahora evita hablar de candidaturas, dentro del espacio lo mencionan como uno de los dirigentes con potencial proyección electoral en la Ciudad. Su creciente actividad política en CABA y su lugar en la mesa chica del gobernador lo ubican como una de las figuras que podrían expresar esa estrategia en los próximos años, en paralelo al intento del kicillofismo de ampliar su base política y disputar el poder del PRO en el distrito.

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