El control vehicular continúa siendo obligatorio en territorio bonaerense y las exenciones o descuentos solo alcanzan al arancel. Mientras el Gobierno de Kicillof mantiene el esquema vigente frente a la desregulación de Milei, en la Legislatura conviven una iniciativa para suprimir el trámite y otra que propone que los municipios lo administren y retengan la recaudación.