¿Santilli gobernador 2027? Entre el aval libertario y las tensiones del PRO
“Voy a militar para que Diego Santilli sea gobernador”. La frase de Cristian Ritondo no pasó desapercibida. Menos aún cuando reveló que Javier Milei le dio el visto bueno al dirigente para competir en la provincia de Buenos Aires en 2027. En el PRO, esa definición no solo ordena: también expone una tensión que atraviesa al partido desde hace meses.
El respaldo explícito a Santilli como candidato bonaerense cristaliza una estrategia que gana fuerza: sellar una alianza con La Libertad Avanza para enfrentar al peronismo. Pero al mismo tiempo, abre interrogantes sobre el futuro del PRO, su identidad y el rol de sus propios dirigentes.
Puertas adentro del PRO, Santilli aparece como uno de los nombres más competitivos. Su nivel de conocimiento, su desempeño electoral previo y su actual rol en el gobierno nacional lo posicionan como una figura de síntesis entre el macrismo y el universo libertario.
Sin embargo, no todos en el partido están dispuestos a cerrar filas sin discusión. El senador provincial Pablo Petrecca marcó un límite claro: “Santilli podría ser un buen candidato a gobernador del PRO, pero no es el único”.
En diálogo con La Política Online, Petrecca puso sobre la mesa una discusión de fondo: el peso de los intendentes. Desde el interior bonaerense, varios jefes comunales reclaman protagonismo y sostienen que la experiencia de gestión debe ser el principal capital político del espacio.
“Tenemos un montón de intendentes con experiencia en gestión que podrían ser candidatos”, insistió el ex jefe comunal de Junín, en una señal directa hacia la conducción partidaria.
El planteo no es menor. En un contexto de crisis económica y fuerte ajuste, los intendentes se posicionan como la primera línea de contención social. Y desde ahí buscan disputar el liderazgo político dentro del PRO.
Alianza con Milei: condición o riesgo
La otra gran discusión atraviesa la estrategia electoral. Tras la derrota de 2023 y el triunfo de Axel Kicillof en una provincia sin balotaje, en el PRO crece la idea de que sin unidad opositora no hay chances reales de ganar en 2027.
Dirigentes como Ritondo y el senador Alex Campbell lo plantean sin rodeos: la alianza con La Libertad Avanza ya no es opcional, es necesaria. Pero ese diagnóstico convive con tensiones internas. Sectores del PRO advierten que una integración total con el oficialismo nacional puede diluir la identidad del partido.
En medio de esa tensión, la figura de Santilli, emerge como la carta más competitiva de una eventual reedición de la alianza para enfrentar al peronismo. Su desempeño en las últimas elecciones —donde logró imponerse como cabeza de lista en un esquema compartido con los libertarios tras la derrota en los comicios provinciales— lo posiciona hasta el momento como el dirigente mejor preparado para encarnar una síntesis entre ambos espacios.
“Demostró que se puede dar la pelea”, sostuvo Campbell, en línea con una lectura que también comparten intendentes y referentes territoriales. La apuesta no es menor: construir una candidatura que logre captar el voto opositor sin profundizar las tensiones con La Libertad Avanza, que al mismo tiempo busca consolidar su propio liderazgo en la Provincia.
El desafío, según admiten puertas adentro, es delicado. “Una cosa es preservar el partido, nuestros cuadros y los candidatos, y otra distinta es entender que si el voto de cambio se divide, el peronismo se fortalece”, explicó el senador bonaerense, dejando en evidencia la tensión entre identidad política y eficacia electoral.
En la misma línea, Ritondo consignó que en la provincia de Buenos Aires "no hay margen para ir separados de La Libertad Avanza si realmente se quiere derrotar al kirchnerismo". "Si no damos ese paso, el populismo va a seguir latente, como una amenaza constante, y eso también impacta en la confianza de los inversores”, advirtió el diputado nacional del PRO.
En ese marco, sostuvo que el respaldo al oficialismo no es coyuntural, sino parte de una estrategia más amplia frente al escenario actual. Según explicó, desde el PRO optaron por acompañar a Javier Milei desde el balotaje de 2023, al entender que el rumbo económico necesita sostén político para consolidarse en el tiempo.
En paralelo, Mauricio Macri intenta sostener una posición intermedia. Respaldó el rumbo económico de Milei, pero dejó en claro que el PRO “no viene a reemplazar” al gobierno, sino a “completarlo”.
La definición busca ordenar la estrategia: acompañar sin subordinarse. Pero en la práctica, ese equilibrio es cada vez más difícil de sostener.
Así las cosas, la provincia de Buenos Aires sigue siendo el gran objetivo. Con problemas estructurales como la inseguridad, la crisis del sistema de salud y el deterioro económico, la oposición busca construir una alternativa competitiva.
En ese contexto, Santilli aparece como una figura con capacidad de disputar el territorio. Pero el PRO aún debe resolver su propia interna: definir si prioriza la unidad electoral o la reconstrucción de su identidad política. La discusión recién empieza.