Kicillof suma respaldo federal y el peronismo empieza a alinearse detrás de su figura
El armado político de Axel Kicillof empezó a tomar volumen por fuera de la provincia de Buenos Aires y ya se mete de lleno en la discusión nacional. Sin lanzamientos formales ni definiciones electorales explícitas, el gobernador combina recorridas, señales políticas y respaldo de dirigentes del interior en una estrategia que apunta a construir una alternativa al gobierno de Javier Milei desde una lógica federal.
En ese camino, la reciente postal en Tierra del Fuego durante la vigilia del 2 de abril funcionó como mucho más que un gesto institucional. La presencia conjunta con gobernadores como Ricardo Quintela y Gustavo Melella, sumada al protagonismo de dirigentes locales, dejó ver una articulación que empieza a consolidarse con eje en las provincias.
Kicillof lo blanqueó en las últimas horas: “Quienes somos oposición a Milei vamos buscando alternativas para dar respuesta en conjunto”. La frase sintetiza el momento político de un peronismo que, sin conducción ordenada, empieza a reagruparse frente a lo que el mandatario bonaerense define como un “programa de ajuste convencional”.
Apoyos desde el interior y señales de candidatura
El respaldo que empieza a cosechar Kicillof en distintos puntos del país no pasa desapercibido. El gobernador riojano Ricardo Quintela dio un paso más allá y directamente se bajó de una eventual carrera presidencial para alinearse detrás del bonaerense: “En este momento, el compañero mejor posicionado es Axel. Hay que ayudarlo, acompañarlo y fortalecerlo”.
El gesto no es menor. En el peronismo se leyó como una señal de ordenamiento, pero también abrió especulaciones sobre una posible fórmula compartida hacia 2027. Sin confirmaciones, la jugada de Quintela se inscribe en una estrategia más amplia: empujar una construcción colectiva que evite una fragmentación del espacio.
En paralelo, desde Tierra del Fuego, el intendente de Río Grande, Martín Pérez, fue todavía más explícito. “Axel tiene la capacidad y la fuerza para ser presidente de la Nación y conducir el futuro del peronismo. No tengo dudas en ese sentido”, afirmó tras compartir actividades con el gobernador.
El posicionamiento de Pérez suma un dato político relevante: no se trata solo de un respaldo individual, sino del acompañamiento de un espacio como Provincia Grande, que ya mostró volumen electoral en el sur y proyecta disputar poder en 2027. En ese marco, el intendente puso el foco en una agenda que dialoga directamente con el discurso de Kicillof: soberanía, defensa de la industria nacional y desarrollo productivo.
El MDF y la construcción sin apuro electoral
Mientras los apoyos crecen, el entorno del gobernador insiste en bajar el tono electoral. El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, fue claro: “Es una referencia obligada para pensar una candidatura presidencial, pero es algo que va a definir el gobernador”. Y remarcó: “Este no es el año de las candidaturas ni de la campaña”.
La definición no es casual. En La Plata buscan evitar que la discusión por 2027 opaque una estrategia que hoy tiene como prioridad la acumulación política. En ese esquema se inscribe el lanzamiento del MDF (Movimiento Derecho al Futuro) en distintas provincias y en la Ciudad, un espacio que Kicillof viene articulando con dirigentes de distintos sectores del peronismo y de la sociedad.
“Estuvimos en Tierra del Fuego, estuvo Quintela, Melella, estamos trabajando en formar un espacio dentro del peronismo, que es el MDF”, explicó el propio gobernador. La iniciativa apunta a construir una estructura con anclaje territorial, capaz de contener a sectores que hoy muestran posiciones oscilantes dentro del PJ.
El contexto económico también juega como telón de fondo del armado. Kicillof volvió a cuestionar con dureza el rumbo del gobierno nacional y advirtió por sus consecuencias: “Resultados tremendos para las PyMEs y para las familias”.
En la misma línea, Bianco aportó cifras que grafican el impacto en la provincia: “Tenemos aproximadamente unas seis mil empresas que cerraron desde que llegó Milei”.
El diagnóstico se completa con una caracterización política del escenario: “Es un cóctel explosivo”, sostuvo el ministro, al enumerar caída del consumo, apertura importadora y aumento de costos.
En ese marco, el gobernador interpreta que empieza a abrirse una ventana de oportunidad. “Una considerable porción de la ciudadanía está buscando una alternativa”, planteó. Y volvió a marcar el eje de su construcción: “Quienes somos oposición a Milei vamos buscando alternativas”.
La estrategia, por ahora, evita definiciones apresuradas y apuesta a consolidar volumen político desde el territorio. Con respaldo de gobernadores, guiños del interior y un discurso centrado en la producción y la soberanía, Kicillof empieza a ordenar piezas en un tablero que ya mira a 2027 sin decirlo abiertamente.