El kicillofismo arma poder en las universidades y tensiona su convivencia con La Cámpora
En medio de un escenario marcado por el conflicto universitario y el deterioro del sistema público, el gobernador bonaerense Axel Kicillof dará un paso clave en su proyección nacional: este jueves presentará el espacio “Movimiento Derecho al Futuro Universidad y Ciencia” en la Ciudad de Buenos Aires.
El acto será a las 16 en el Aula Magna del Pabellón 2 de Ciudad Universitaria, sede de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, y marcará el desembarco formal de su construcción política en el ámbito académico. Se espera la presencia de unos 2.000 investigadores, docentes y estudiantes, en una convocatoria que busca mostrar volumen político en un sector estratégico.
La iniciativa no es aislada. Forma parte de una arquitectura más amplia que incluye el lanzamiento reciente del Centro de Estudios Derecho al Futuro (CEDAF), presentado en el Teatro Picadero, y que funciona como usina de ideas para proyectar políticas públicas a nivel nacional.
El movimiento de Kicillof lo ubica en un terreno donde conviven —y compiten— distintas expresiones del peronismo. En la Universidad de Buenos Aires, La Cámpora mantiene una presencia consolidada: conduce centros de estudiantes en facultades clave como Exactas, Arquitectura, Ciencias Sociales y Filosofía y Letras.
La organización que lidera Máximo Kirchner tiene además fuerte inserción en universidades del conurbano y del interior bonaerense, lo que configura un mapa donde la disputa por la representación estudiantil y académica es también una interna política.
Sin embargo, desde el entorno del gobernador aseguran que el objetivo no es construir estructuras propias cerradas, sino articular con espacios existentes. En ese esquema, ya trabajan junto a la Juventud Universitaria Peronista (JUP) y el Movimiento Universitario del Conurbano (MUC), en una lógica de frentes amplios.
Incluso dentro de ese entramado, existen experiencias de convivencia, como el Frente Malvinas Argentinas, que reúne a la JUP, La Cámpora, la CEPA y el Partido Comunista en el plano universitario.
Paro, ajuste y emergencia del sistema
El lanzamiento se da en un momento crítico. El sistema universitario atraviesa una de las peores crisis desde la recuperación democrática, con tres semanas consecutivas de paro docente impulsado por Conadu y Conadu Histórica.
Los reclamos giran en torno a la falta de actualización salarial y el deterioro presupuestario. Según datos gremiales, el salario real cayó más de un 35% desde fines de 2023, mientras que el presupuesto universitario perdió cerca de un 45% de su poder adquisitivo.
La situación impacta de lleno en el funcionamiento cotidiano: universidades en emergencia, reducción de actividades, caída de becas y una creciente fuga de docentes. Casos como el de la Universidad Tecnológica Nacional, que inició el ciclo lectivo con más de mil profesores menos, reflejan la magnitud del problema.
En paralelo, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) comenzó a advertir sobre un cambio de rol del sistema, con mayor intervención política frente a lo que consideran un retiro del Estado nacional.
El trasfondo del conflicto remite a las políticas del gobierno de Javier Milei, cuestionadas por amplios sectores académicos por el ajuste en ciencia y educación superior.
El documento que respalda el lanzamiento del espacio universitario de Kicillof —con unas 2.600 firmas de docentes, investigadores y estudiantes— plantea que el país atraviesa una etapa de “desinversión” con consecuencias directas en la investigación, la docencia y la transferencia tecnológica.
Además, advierte sobre un fenómeno creciente: la emigración de científicos y profesionales, impulsada por la pérdida de condiciones laborales y la falta de financiamiento.
Kicillof y la construcción hacia 2027
En este contexto, el gobernador bonaerense busca capitalizar el malestar del sector y posicionarse como una referencia política para el mundo académico. Su armado en el área de ciencia y tecnología tiene como piezas clave al ministro de Producción, Augusto Costa, y al titular de la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC), Roberto Salvarezza, quienes vienen articulando con universidades y centros de investigación.
El objetivo es claro: ampliar la base de sustentación política de cara a 2027, incorporando a sectores históricamente vinculados al desarrollo científico y educativo.