Crisis en transporte: crece el riesgo de paro de colectivos
La crisis en el sistema de transporte atraviesa horas decisivas. Empresas y choferes esperan definiciones del Gobierno en medio de una negociación contrarreloj que podría derivar en un paro de colectivos en las próximas horas.
Aunque desde el Ejecutivo aseguran que los pagos se realizarán, en el sector predomina la desconfianza. La definición llegará con el correr del día: si no se acreditan los fondos, la posibilidad de una medida de fuerza gana fuerza.
Qué está en juego en las próximas horas
El conflicto gira en torno a una deuda del Estado con las empresas de transporte correspondiente a los meses de enero, febrero y marzo, además de un anticipo de abril.
Las cámaras empresarias confirmaron que fueron convocadas a una reunión este jueves en la Subsecretaría de Transporte, donde se prometió el giro de esos fondos. Sin embargo, remarcan que se trata de un compromiso “de palabra”.
El problema inmediato
- Salarios que podrían no pagarse en tiempo y forma
- Fondos aún no acreditados
- Falta de certezas sobre transferencias
Incluso si el dinero se deposita, los tiempos bancarios podrían impedir que los sueldos lleguen a los trabajadores en la fecha prevista.
La advertencia de la UTA
Desde la Unión Tranviaria Automotor (UTA) fueron contundentes: si no se pagan los salarios este miércoles, habrá retención de tareas.
El secretario general, Roberto Fernández, alertó que la falta de cobro podría derivar en una “automática abstención de tareas” por parte de los choferes.
Además, el gremio presionó al Gobierno para que intervenga y destrabe el conflicto, en un contexto de creciente malestar en el sector.
El impacto del aumento del combustible
Más allá de la deuda, las empresas advierten que el problema es estructural. El aumento del gasoil —que subió un 46% en el último mes— disparó los costos operativos.
Por qué es clave este punto
- El combustible es uno de los principales costos del sistema
- Los subsidios actuales quedaron desactualizados
- Sin actualización, el esquema se vuelve insostenible
Desde el sector aseguran que, incluso si se paga lo adeudado, en pocos días el problema volverá a repetirse si no se ajustan los aportes estatales.
Menos colectivos y servicio recortado
Mientras se define el conflicto, el impacto ya se siente en la calle. El servicio funciona con frecuencias reducidas entre un 30% y un 40%, según el horario.
Qué implica para los usuarios
- Más tiempo de espera
- Unidades más cargadas
- Menor disponibilidad en horas pico
Las empresas confirmaron que estos recortes continuarán, incluso si se destraba parcialmente el pago.
En las últimas horas, trascendió un compromiso de transferir una parte de los fondos adeudados, lo que permitiría cubrir salarios y obligaciones inmediatas.
Sin embargo, el panorama sigue siendo incierto. El sistema de transporte enfrenta una combinación de deuda, costos en alza y falta de previsibilidad que mantiene en vilo tanto a trabajadores como a usuarios.