El MDF Educación como vidriera: gestión, autocrítica y disputa de modelos
En el Teatro Municipal Roma de Avellaneda, el gobernador Axel Kicillof volvió a pararse en el centro del escenario político con un mensaje que mezcló gestión, autocrítica y proyección electoral.
El lanzamiento del espacio de Educación del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) reunió a la vicegobernadora Verónica Magario, al ministro de Gobierno Carlos Bianco, a la titular de Educación bonaerense Flavia Terigi y al exdirector general de Cultura y Educación Alberto Sileoni, además de intendentes, sindicatos docentes y representantes universitarios.
El tono fue marcadamente opositor al gobierno nacional. Kicillof denunció un “ataque deliberado” contra la educación pública y fue más allá al calificar la política libertaria como “una política criminal para desfinanciar la educación”. En ese marco, apuntó directamente contra Javier Milei: “A Milei no lo vi pisar una escuela pública. Yo le diría al presidente, menos escuela austríaca y más escuela pública argentina”.
Críticas al ajuste y disputa de modelo
El gobernador insistió en que el recorte de fondos nacionales no responde solo a una lógica presupuestaria. “Hay un gran ataque a la educación pública argentina. Hay un ataque a la universidad, a la ciencia, a la cultura”, sostuvo, y vinculó esa política con un proyecto de país. “Quieren un país sin industria, sin valor agregado, sin ciencia y tecnología de punta, sin soberanía”, advirtió.
En esa línea, cuestionó el incumplimiento del Fondo de Incentivo Docente (FONID) y remarcó que se trata de recursos que corresponden al Estado nacional. “El FONID es plata para los docentes… es inversión educativa que tiene que hacer el gobierno nacional”, planteó.
El mandatario también cargó contra la paralización de obras escolares. Según detalló, al asumir Milei quedaron frenadas 80 escuelas en construcción en territorio bonaerense. Frente a ese escenario, defendió la intervención estatal: “Tenemos problemas, tenemos novedades que afrontar, pero eso no se resuelve achicando, destruyendo y privatizando. Eso se resuelve invirtiendo, ampliando y transformando”.
La defensa de la educación pública fue presentada como parte de una discusión más amplia. “Cuando defendemos la educación pública y gratuita estamos defendiendo un modelo de país con desarrollo e inclusión”, afirmó, y subrayó que el Gobierno nacional “no cree en la educación pública, gratuita y universal” e incluso “está incumpliendo las leyes y la Constitución”.
Gestión, autocrítica y construcción política
Kicillof también buscó contrastar con datos de su gestión. Aseguró que en la provincia se finalizaron 8.500 obras en escuelas, se extendió la jornada escolar y se inauguró “el equivalente a mil escuelas nuevas”. Además, destacó la decisión de universalizar la sala de 3 años mediante decreto, ante la demora legislativa.
En paralelo, hubo lugar para revisar el pasado. Un documento previo al encuentro reconoció que durante el período 2003-2015 —durante los mandatos de Felipe Solá y Daniel Scioli— hubo “resultados de aprendizaje insuficientes”, pese al crecimiento de la inversión. Tanto el gobernador como Sileoni retomaron ese punto para plantear que los errores deben corregirse sin abandonar el rol del Estado.
Sileoni, con un discurso de fuerte contenido político, lanzó una frase que resonó en el acto: “Milei, el fascismo se cura leyendo”. Además, convocó a construir “un federalismo fuerte como el de Axel” y planteó que el MDF puede ser un espacio de articulación amplia dentro del peronismo: “Te podés acercar sin disolver tu identidad”.
El exministro también trazó una línea histórica de la educación argentina —desde la Ley 1.420 hasta la gratuidad universitaria de Juan Domingo Perón— para reforzar la idea de continuidad de políticas públicas. Y advirtió sobre las consecuencias del rumbo nacional: “Va a dejar rutas intransitables, deudas, empresas quebradas y sueños rotos”.
Señales hacia el armado nacional
El acto funcionó además como plataforma de proyección política. Dirigentes de distintas provincias se hicieron presentes, entre ellos el ministro de Educación de La Rioja, Ariel Martínez, quien destacó el “enfoque federal” del espacio y agradeció a Kicillof y Sileoni “por marcar un país con derecho al futuro”. La presencia se da en un contexto donde el gobernador riojano Ricardo Quintela impulsa la candidatura presidencial del bonaerense para 2027.
Desde el sindicalismo, el diputado nacional y titular de la CTA, Hugo Yasky, reforzó la línea discursiva: “Ninguna transformación es posible con la receta de la derecha de borrar al Estado de su responsabilidad”. Y retomó la consigna del gobernador: “Menos escuela austriaca y más escuela pública argentina”.
También el ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, planteó que el MDF Educación busca “pensar un nuevo modelo educativo superador que responda a las necesidades de nuestro pueblo” y lo vinculó con “una Argentina productiva y soberana”.
El cierre político lo aportó el propio Kicillof, que llamó a trascender la resistencia y avanzar en una propuesta: “No alcanza con protestar. Hay que ofrecer un proyecto de crecimiento que entusiasme”. En ese marco, dejó una definición que sintetiza el clima del acto: “Mientras ellos insultan y mienten, nosotros tenemos que mostrar que hay otro camino”.
La frase que sobrevoló toda la jornada condensó el tono de campaña que empieza a tomar volumen dentro del MDF: “Falta poco para que se termine esta pesadilla”.