Kicillof activa la formación política del PJ para ampliar base y ordenar discurso en la Provincia
El lanzamiento del curso de formación política del PJ bonaerense en La Plata no aparece como un hecho aislado. Se inscribe en una estrategia más amplia que el gobernador Axel Kicillof empezó a desplegar desde que asumió la conducción partidaria, con un doble objetivo: reconstruir musculatura territorial y disputar sentido en un contexto adverso para el peronismo.
La iniciativa, titulada “Presente y futuro de la Argentina en un mundo en transformación”, tendrá su puntapié inicial el 14 de mayo en el Teatro Coliseo Podestá, con una clase magistral a cargo del propio Kicillof en su rol de presidente del PJ provincial.
La organización formal corre por cuenta de la Secretaría de Formación Política que encabeza el intendente de La Plata, Julio Alak, y se canaliza a través del Instituto de Capacitación Política (ICP), una estructura con más de 26 años de trayectoria.
Formación política como herramienta de reconstrucción
El esquema prevé 16 clases distribuidas en cuatro módulos que abordan desde el “nuevo desorden mundial” hasta la “comunidad organizada”, pasando por América Latina y los debates sobre economía y soberanía en la Argentina. La cursada combinará transmisión online a través del aula virtual del ICP con clases presenciales itinerantes, con sede rotativa en distintos puntos de la provincia.
No es un dato menor: el formato apunta a ampliar el alcance territorial en línea con uno de los déficits que el propio oficialismo reconoce. Según el diagnóstico interno expuesto semanas atrás, el padrón partidario muestra signos de envejecimiento —con un promedio superior a los 60 años y menos del 2% de afiliados menores de 30— frente a un electorado donde más del 40% tiene entre 16 y 35 años.
En ese marco, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, había advertido que “sería un error estratégico” no abrir el partido a los jóvenes en un contexto de apatía política creciente.
La formación, que apunta especialmente a dirigentes políticos aunque con énfasis en jóvenes de todo el país, aparece entonces como complemento de la campaña de afiliación que busca llevar el padrón de 1,2 a 1,5 millones de inscriptos, incluso mediante una aplicación digital para iniciar trámites.
El contenido del curso también dialoga con ese diagnóstico. Los módulos incluyen discusiones sobre desigualdad, modelos de desarrollo, disputas culturales y crisis de representación, con foco en ofrecer herramientas analíticas para intervenir en la coyuntura. La propuesta contempla además foros de debate, bibliografía y evaluaciones para certificar cada módulo, con un requisito de 75% de asistencia.
Alak, entre la formación y la proyección provincial
La centralidad de Julio Alak en el armado no pasa desapercibida. Como titular de la Secretaría de Formación Política del PJ bonaerense y responsable operativo del curso, el intendente de La Plata consolida una plataforma que ya venía utilizando con proyección provincial.
En los últimos meses, Alak había reactivado el ICP como usina de capacitación y recorrido territorial. En 2025, según datos del propio instituto, más de 5.000 personas participaron de sus cursos, con presencia de todas las provincias e incluso estudiantes del exterior. La lógica ahora parece escalar ese esquema al paraguas partidario.
Kicillof ordena y baja línea
El curso también funciona como caja de resonancia del discurso que Kicillof viene sosteniendo desde que asumió la presidencia del PJ bonaerense. En su primera reunión al frente del partido, el gobernador habló de un “desastre productivo, laboral, social y alimentario” y responsabilizó directamente a Javier Milei, al tiempo que llamó a militar esa lectura “en cada barrio”.
La grilla de docentes del curso refuerza ese posicionamiento. Además de Kicillof y Alak, figuran nombres como Jorge Taiana, Silvina Batakis, Roberto Salvarezza, Carlos Tomada, Jorge Elbaum, Telma Luzzani, Luis Alberto Quevedo, Carlos Raimundi, Claudio Martínez, Fortunato Mallimaci, Ricardo Aronskind, Inti Bonomo y Hernán Brienza.
Se trata de perfiles ligados a la gestión, la academia y el pensamiento nacional, alineados con una mirada crítica del escenario económico y geopolítico.
La apuesta es clara: no solo formar cuadros, sino también ordenar el discurso en un momento donde el peronismo busca reconstruir identidad frente al avance de la antipolítica. En esa línea, Kicillof había planteado la necesidad de “salir al encuentro de todos aquellos que hoy se encuentran frustrados o espantados por el programa de Milei”, ampliando la base más allá de las estructuras tradicionales.
El formato abierto y gratuito del curso, con inscripción online en la web oficial y certificación por módulo, refuerza esa idea de expansión. No está dirigido exclusivamente a militantes, sino a cualquier persona interesada en la discusión política.
En paralelo, el PJ bonaerense mantiene otras líneas de acción, como la movilización junto a la CGT y los reclamos contra el Gobierno nacional por políticas de asistencia alimentaria, además del respaldo explícito a Cristina Fernández de Kirchner y el pedido por Julio De Vido.
El curso, en ese entramado, aparece como una pieza más de una estrategia que combina formación, territorialidad y posicionamiento político, con La Plata como escenario central y con Kicillof y Alak compartiendo protagonismo en una etapa que recién empieza.