Entre los llamados de LLA y el rearmado propio: la UCR define cómo llegar a 2027
La Unión Cívica Radical bonaerense salió a poner un límite a las versiones que la ubican negociando su incorporación a un frente electoral con La Libertad Avanza y el PRO. Pablo Nicoletti, presidente de la Convención provincial, negó que exista una discusión orgánica en ese sentido y buscó correr el eje hacia otra prioridad: ordenar al partido, fortalecer una conducción bonaerense y construir un proyecto propio antes de definir cómo competirá en 2027.
“Que quede claro. El radicalismo bonaerense no está discutiendo una alianza con un sector o con otro que nada tiene que ver con nuestros valores”, afirmó Nicoletti. Su mensaje llega, sin embargo, mientras referentes libertarios y amarillos admiten públicamente que mantienen conversaciones con dirigentes de la UCR para ampliar el esquema opositor en la Provincia.
El diputado nacional de La Libertad Avanza Alejandro Carrancio fue explícito este miércoles. Al referirse al escenario de General Pueyrredón, aseguró que su espacio busca construir “una oferta electoral amplia” y sostuvo: “Con el PRO avanzamos, con la UCR también estamos conversando y presentando las cartas”.
La distancia entre ambas declaraciones expone una discusión que todavía no tiene resolución partidaria. Que existan contactos entre dirigentes no significa que la UCR haya decidido incorporarse a una coalición: Nicoletti remarcó justamente que las definiciones electorales deberán procesarse dentro de los órganos del radicalismo.
Primero ordenar la UCR
El titular de la Convención planteó que la discusión inmediata pasa por “dejar atrás la fragmentación, fortalecer una conducción provincial y construir un proyecto común para la provincia”, con capacidad también para sostener una alternativa nacional y un candidato presidencial radical.
“Acá el único adversario que tenemos en el radicalismo es que haya una atomización de referentes políticos”, advirtió. También cuestionó a quienes, según su planteo, pretenden representar al partido debilitando una conducción común y pidió superar estrategias limitadas a cada distrito, sección electoral o lista.
Ese planteo coincide con movimientos que la UCR ya empezó a desplegar en territorio bonaerense. La conducción provincial pretende llegar a 2027 con candidatos radicales en los 135 municipios. Actualmente gobierna 27 distritos y sus dirigentes identifican alrededor de 70 donde consideran que podrían desarrollar alguna capacidad competitiva.
El relanzamiento del Foro de Concejales Radicales, que reúne representantes de alrededor de un centenar de municipios, forma parte de esa estrategia. También comenzaron encuentros seccionales, debates programáticos y un primer relevamiento de posibles candidatos locales, mientras el presidente del Comité Provincia, Emiliano Balbín, insiste en recuperar peso propio antes de cualquier negociación electoral.
Nicoletti, desde la Convención, impulsa además la puesta en funcionamiento de comisiones permanentes y propone ámbitos específicos para discutir modernización, autonomía municipal, infraestructura y regionalización.
LLA y el PRO miran hacia el radicalismo
Mientras la UCR intenta ordenar su estructura, La Libertad Avanza y el PRO vienen moviendo sus propias piezas. En el espacio libertario existe interés en ampliar el acuerdo ya encaminado con los amarillos e incorporar intendentes y dirigentes radicales al esquema bonaerense.
Parte de esa estrategia se apoya en una lectura de lo ocurrido en 2025, cuando sectores de la UCR compitieron dentro de Somos y otros dirigentes del antiguo Juntos por el Cambio tomaron caminos diferentes. Desde el oficialismo nacional consideran que una mayor concentración de fuerzas opositoras podría evitar una nueva dispersión electoral.
En el PRO, Pablo Petrecca aparece como uno de los interlocutores con dirigentes radicales. El senador provincial y exintendente de Junín mantiene reuniones en distintas secciones y promueve una construcción amplia, aunque los contactos producidos hasta ahora no derivaron en un acuerdo formal. Una reciente foto con Balbín fue presentada desde el radicalismo como un encuentro informal, mientras la conducción partidaria volvió a remitir cualquier definición a sus instancias orgánicas.
La negociación tiene además un componente territorial. La UCR administra 27 municipios y busca fortalecer candidaturas propias; el PRO exige que cualquier alianza respete las comunas que gobierna; y LLA pretende ampliar su presencia local. Cómo se distribuyen candidaturas a intendente, listas seccionales y lugares en los concejos será una de las discusiones centrales si finalmente los espacios llegan a una mesa común.
Una discusión que también divide al radicalismo
La negativa de Nicoletti a dar por abierta una negociación no elimina las diferencias internas sobre el futuro electoral. Dentro de la UCR conviven dirigentes dispuestos a conversar con fuerzas no peronistas y sectores que rechazan un acercamiento a los libertarios.
La senadora provincial Natalia Quintana, por ejemplo, cuestionó la posibilidad de construir un frente UCR-LLA-PRO si el único punto de coincidencia fuera derrotar al peronismo. “El único objetivo es ganar, no es gobernar”, planteó, y reclamó que cualquier coalición defina previamente programa, equipos y políticas concretas para la Provincia.
También el espacio Construir, referenciado en el exintendente de Trenque Lauquen Miguel Fernández, mantiene una posición crítica respecto de una alianza con los libertarios. En otros sectores ligados a la conducción provincial existe mayor disposición a conversar con el PRO y LLA, aunque esas posiciones todavía no se tradujeron en una definición institucional.
La discusión se cruza con otro objetivo compartido por buena parte de la dirigencia radical: llegar a la negociación electoral con mayor volumen propio. El partido ya trabaja sobre candidaturas municipales, fortalece su red de concejales y comenzó a identificar nombres en las ocho secciones electorales.
Nicoletti resumió esa prioridad en su mensaje a los correligionarios: “No hay alternativa posible si cada uno piensa únicamente en su distrito, su sección o su lista”. Y cerró con la orientación que pretende darle a la Convención: “Hay que trabajar para fortalecer el partido y trabajar para construir una alternativa para los bonaerenses”, que, sostuvo, “están cansados de esperar soluciones”.