¿Autonomía o parche? El decreto que reordena el poder en el Astillero Río Santiago
Wasiejko vinculó su salida a una interna sindical que escaló con fuerza en Ensenada y que terminó condicionando la continuidad de su gestión. En ese marco, apuntó al rol del intendente Mario Secco, a quien ubicó como un actor con peso determinante en la dinámica del Astillero y en la relación con los gremios.
Según relató, decisiones estratégicas —como el perfil de inversiones o el tipo de obras a encarar— quedaron atravesadas por esa lógica política y sindical. Incluso mencionó el impulso a proyectos de menor escala, promovidos por el gremio y el propio Secco, con el objetivo de sostener la actividad y el empleo, en detrimento de iniciativas de mayor envergadura que, a su entender, podían mejorar la competitividad del Astillero.
En ese contexto, describió un esquema en el que las discusiones clave no siempre pasaban por la presidencia del ente, sino que se resolvían en ámbitos paralelos, con fuerte incidencia territorial y sindical. Esa dinámica, sostuvo, terminó debilitando la posibilidad de consolidar un modelo de gestión enfocado en productividad y desarrollo a largo plazo.