Radiografía de la crisis sanitaria en PBA: del ajuste de Milei a la pelea por sostener hospitales y vacunas
“Hoy tenemos solo un 32% de los mayores de 65 años vacunados y eso es gravísimo”, advirtió Nicolás Kreplak al exponer el cuadro sanitario que atraviesa la provincia de Buenos Aires en la previa del invierno. Con datos sobre faltantes de vacunas, hospitales con terapias intensivas al borde de la saturación y un fuerte aumento de la demanda en el sistema público, el ministro de Salud bonaerense trazó una radiografía crítica del impacto que, según denunció, provocaron los recortes del Gobierno nacional.
El diagnóstico fue presentado durante el encuentro que encabezó Axel Kicillof junto a más de 60 intendentes e intendentas bonaerenses en la Casa de Gobierno provincial. Allí, Kreplak sostuvo que el ajuste aplicado por la administración de Javier Milei “desfinanció todo el sistema de salud” y alertó que la situación podría agravarse en las próximas semanas por el avance de enfermedades respiratorias y la baja cobertura de vacunación.
Según detalló el ministro, el presupuesto ejecutado del Ministerio de Salud nacional cayó un 40% respecto de 2023 y el último recorte formalizado por Nación eliminó otros $63 mil millones destinados a áreas sensibles.
Entre las partidas afectadas aparecen programas vinculados a vacunas, Remediar, salud sexual, enfermedades transmisibles y tratamientos oncológicos. Solo el programa de acceso a medicamentos, insumos y tecnología médica sufrió una poda de $20 mil millones.
Kreplak aseguró que el impacto ya se siente en hospitales y municipios. Según precisó, 742 mil personas perdieron cobertura de obra social o prepaga en los últimos meses, fenómeno que trasladó gran parte de la demanda al sistema público.
“El Gobierno nacional decidió abandonar a la población argentina”, afirmó el ministro, quien además denunció atrasos en la provisión de vacunas y medicamentos. También apuntó contra el recorte sobre el PAMI y la interrupción de políticas nacionales vinculadas a salud sexual y reproductiva.
Hospitales bajo presión y terapias intensivas al límite
Uno de los datos que más preocupación generó entre los intendentes presentes fue el nivel de ocupación de camas críticas en hospitales del Conurbano. De acuerdo al informe presentado por Kreplak, varias terapias intensivas ya funcionan entre el 80% y el 90% de ocupación, en un contexto de aumento sostenido de consultas e internaciones.
Entre 2023 y 2025, las internaciones en hospitales públicos bonaerenses crecieron un 35%, mientras que el 53% de quienes hoy permanecen internados cuentan con obra social o prepaga. El dato refleja un corrimiento de sectores medios hacia el sistema estatal producto de la crisis económica y del incremento en las cuotas de medicina privada, que acumularon una suba del 398% desde 2023.
También crecieron las consultas ambulatorias de personas con cobertura privada en hospitales públicos y aumentó la entrega de medicamentos a través del programa Medicamentos Bonaerenses.
Kreplak incluso comparó el nivel de tensión actual con el escenario que atravesó la provincia durante la pandemia de Covid-19. “Estamos haciendo salas de situación estilo pandemia”, advirtió en declaraciones radiales, donde insistió con que el invierno podría agravar aún más el cuadro sanitario.
Otro de los ejes centrales del diagnóstico provincial giró alrededor de la caída en las coberturas de vacunación. El ministro alertó por demoras e interrupciones en la entrega de dosis durante 2024, 2025 y 2026 y mencionó faltantes en vacunas clave como BCG, triple viral, hepatitis A y B, VPH, varicela y antigripal.
“Hoy tenemos solo un 32% de los mayores de 65 años vacunados”, sostuvo Kreplak, quien remarcó que históricamente la campaña de vacunación buscaba llegar al invierno con una cobertura cercana al 90%. El funcionario también vinculó el ajuste nacional con indicadores sanitarios preocupantes. Según los datos exhibidos en Gobernación, hubo un aumento del 3,25% en la mortalidad infantil, una suba del 37% en la mortalidad materna y un incremento del 71% en los casos de sífilis respecto al promedio de los últimos cinco años.
En paralelo, el gobierno bonaerense cuestionó el cierre del programa ENIA, la suspensión de distribución de preservativos y la interrupción de entrega de leche y medicamentos para prematuros.
La disputa política detrás del conflicto sanitario
La avanzada discursiva del gobierno provincial se produjo en medio de una creciente confrontación con la Casa Rosada por el financiamiento sanitario. Desde la Provincia aseguran que el sistema público está absorbiendo prestaciones que antes cubrían obras sociales, prepagas y programas nacionales.
Kicillof buscó instalar que el deterioro sanitario no responde a problemas de gestión local sino a una política deliberada de ajuste nacional. “Lo que hacemos en esta situación es dar la cara, poner el pecho y dar respuestas”, sostuvo el mandatario bonaerense frente a los intendentes.
En la misma línea, Kreplak remarcó que el Estado provincial intenta compensar la retirada nacional sosteniendo programas propios como Medicamentos Bonaerenses y reforzando la atención hospitalaria en los 135 municipios.
El trasfondo político también quedó expuesto en el reclamo económico. Desde el Ministerio de Salud bonaerense aseguran que las obras sociales nacionales mantienen una deuda cercana a los 90 mil millones de pesos con hospitales públicos de la Provincia.