Con terapias al 88% y vacunación en baja, el invierno pone a prueba al sistema sanitario bonaerense
La llegada de las bajas temperaturas comenzó a reflejarse con fuerza en los hospitales bonaerenses. El aumento de las enfermedades respiratorias ya impacta sobre las guardias, las internaciones y las camas de terapia intensiva, en un escenario que preocupa al Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires por la combinación de mayor circulación viral y bajos niveles de vacunación en los grupos de riesgo.
Nicolás Kreplak, titular de la cartera sanitaria, advirtió sobre el crecimiento sostenido de consultas e internaciones vinculadas a influenza, bronquiolitis y neumonías. El funcionario alertó que la demanda asistencial viene aumentando semana tras semana y llamó a reforzar las medidas preventivas para evitar cuadros graves durante los meses más fríos del año.
Los datos oficiales muestran una aceleración significativa de la demanda sanitaria, especialmente en la población infantil.
Según informó Kreplak, las consultas en guardias pediátricas aumentaron un 57% en los municipios del Conurbano bonaerense y un 25% en el interior provincial respecto de semanas anteriores. La presión también comenzó a sentirse en las áreas de mayor complejidad: las internaciones pediátricas en unidades de terapia intensiva registraron un incremento del 55%.
El impacto no se limita a la atención infantil. En los adultos mayores también se observa un aumento de casos que requieren internación, principalmente por complicaciones asociadas a cuadros respiratorios.
En ese contexto, la ocupación promedio de camas de cuidados críticos alcanza el 80% en toda la provincia. Sin embargo, la situación es más exigente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde el nivel de utilización llega al 88%, mientras que en el interior bonaerense se ubica en torno al 62%. "Este aumento se da semana a semana principalmente en pacientes mayores de 60 años", explicó.
La circulación de la gripe A que preocupa a los especialistas
Otro de los elementos que sigue de cerca el sistema de vigilancia epidemiológica es la circulación de la variante H3N2 de gripe A.
De acuerdo con lo informado por las autoridades provinciales, en Buenos Aires ya se detectó el subtipo H3N2 subclado K, la misma variante que durante 2025 provocó un incremento de internaciones y complicaciones respiratorias en distintos países del hemisferio norte.
Los organismos sanitarios internacionales habían advertido que esta cepa podría tener una circulación más intensa durante la temporada invernal de 2026, particularmente en poblaciones con coberturas de vacunación insuficientes.
Por ese motivo, desde el Ministerio de Salud insisten en la necesidad de fortalecer la inmunización antes de que el pico estacional alcance su máxima intensidad.
El punto más débil: la baja cobertura de vacunación
Uno de los datos que más inquieta a las autoridades sanitarias es el bajo nivel de adhesión a la campaña antigripal.
Según informó Kreplak, apenas el 36% de los adultos mayores recibió la vacuna correspondiente, a pesar de tratarse del grupo más vulnerable frente a las complicaciones derivadas de enfermedades respiratorias.
La preocupación se extiende a prácticamente todo el territorio provincial. De acuerdo con los registros oficiales, todas las regiones sanitarias presentan coberturas inferiores al 50%, con excepción de la Región Sanitaria II, ubicada en el noroeste bonaerense.
"Esta situación es grave, es el grupo de riesgo más vulnerable", sostuvo el ministro al renovar el llamado para que la población se acerque a los vacunatorios.
Las autoridades también remarcaron la importancia de la vacuna contra el Virus Sincicial Respiratorio (VSR), destinada a embarazadas entre las semanas 32 y 37 de gestación. La estrategia permite transferir anticuerpos al bebé durante el embarazo y reducir significativamente el riesgo de bronquiolitis grave durante los primeros meses de vida.
Un sistema sanitario bajo presión en medio de la disputa con Nación
La advertencia por el crecimiento de las enfermedades respiratorias se produce en un momento de fuerte confrontación política entre la administración de Axel Kicillof y el gobierno de Javier Milei en materia sanitaria.
La discusión había sumado un nuevo capítulo apenas un día antes, cuando Kreplak respondió a cuestionamientos de dirigentes de La Libertad Avanza sobre la situación del hantavirus en territorio bonaerense. En esa oportunidad, el funcionario cuestionó con dureza la decisión del Gobierno nacional de retirarse de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y denunció lo que definió como una mirada "negacionista y anticientífica" sobre las políticas de salud pública.
El trasfondo de esa discusión excede al hantavirus. Desde hace meses, la Provincia viene sosteniendo que los recortes nacionales en programas sanitarios, medicamentos y vacunas están generando una mayor presión sobre hospitales provinciales y municipales.
Esa preocupación también fue planteada recientemente por el gobernador durante un encuentro con más de 60 intendentes bonaerenses, donde se analizó el impacto de la creciente demanda sobre el sistema público de salud.
Las recomendaciones para atravesar el invierno
Frente al avance de los virus respiratorios, el Ministerio de Salud bonaerense reiteró una serie de medidas preventivas orientadas a reducir contagios y evitar complicaciones.
Entre las principales recomendaciones figuran completar los esquemas de vacunación, ventilar los ambientes cerrados incluso durante los días fríos, mantener una correcta higiene de manos, evitar la automedicación y consultar tempranamente ante la aparición de síntomas persistentes.
Además, la Provincia recordó que continúa disponible el sistema de telemedicina para resolver consultas de baja complejidad y contribuir a descomprimir las guardias hospitalarias en un período de alta demanda.
Mientras el invierno recién comienza, los indicadores sanitarios ya muestran una tendencia que preocupa a las autoridades. El crecimiento de las internaciones, la elevada ocupación de camas críticas y la baja cobertura de vacunación configuran un escenario que será seguido de cerca durante las próximas semanas, cuando históricamente se registra el período de mayor circulación de enfermedades respiratorias.