Escala la pulseada sanitaria entre Nación y Provincia: Kreplak denunció los efectos de una gestión “negacionista y anticientífica”
La suba de casos de hantavirus abrió un nuevo frente de conflicto entre la provincia de Buenos Aires y el gobierno de Javier Milei. Mientras legisladores de La Libertad Avanza reclamaron explicaciones sobre la situación epidemiológica, el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, respondió con duras críticas a la gestión nacional, cuestionó la salida de la Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y denunció las consecuencias de lo que definió como una política “negacionista y anticientífica”.
La controversia se produce en un contexto de creciente sensibilidad alrededor de la situación sanitaria. Días atrás, el gobernador Axel Kicillof reunió en la Casa de Gobierno a más de 60 intendentes bonaerenses para analizar el impacto que, según la Provincia, tienen los recortes nacionales sobre el sistema de salud. Allí, el mandatario habló de una "catástrofe sanitaria" y denunció un proceso de desfinanciamiento que estaría incrementando la presión sobre hospitales y centros de atención municipales.
Durante una nueva conferencia de prensa en la Gobernación, Kreplak buscó transmitir tranquilidad respecto de la situación epidemiológica en territorio bonaerense. El ministro explicó que el virus que circula en la provincia corresponde a una variante endémica que presenta un comportamiento relativamente estable y que, a diferencia de la cepa andina presente en regiones cordilleranas, no tiene capacidad de transmisión entre personas.
Según detalló el funcionario, los contagios suelen producirse por exposición a excreciones de roedores infectados en ámbitos rurales, galpones, depósitos o establecimientos vinculados a actividades agropecuarias.
"En la provincia de Buenos Aires nunca se encontró transmisión de persona a persona", enfatizó Kreplak al intentar diferenciar el escenario bonaerense de otros episodios registrados en el sur del país.
El titular de la cartera sanitaria sostuvo además que los casos detectados en las últimas semanas se encuentran dentro de parámetros compatibles con el comportamiento histórico de la enfermedad, aunque reconoció que el monitoreo epidemiológico continúa de manera permanente.
La referencia a la OMS y las críticas a Milei
Uno de los momentos más duros de la exposición llegó cuando Kreplak relacionó un reciente episodio internacional con la decisión del Gobierno nacional de abandonar la OMS.
El ministro mencionó el caso de una persona infectada con la cepa andina del hantavirus que habría participado de un crucero turístico en zonas australes, situación que derivó en medidas sanitarias y aislamientos en distintos países.
A partir de ese episodio, sostuvo que la falta de articulación con organismos internacionales de vigilancia epidemiológica dificultó el intercambio de información y la coordinación de respuestas preventivas.
"Uno de los impactos de ser negacionista y anticientífico es producir una crisis en más de 20 países con cientos de personas aisladas y asustadas por la falta de explicaciones", afirmó el funcionario bonaerense al cuestionar la política sanitaria nacional.
Kreplak también defendió el rol de los organismos científicos especializados y criticó la participación de áreas de inteligencia en tareas vinculadas al seguimiento de amenazas epidemiológicas.
"Lo que está haciendo la SIDE se llama vigilancia epidemiológica. Nosotros estudiamos sobre eso, nos preparamos, hacemos una maestría, sabemos del asunto, no ponemos espías", expresó.
La respuesta del ministro llegó pocos días después de que diputados bonaerenses de La Libertad Avanza presentaran un pedido formal de informes para conocer el estado de situación del hantavirus en la provincia.
La iniciativa fue encabezada por la diputada Carla Panelli y acompañada por todo el bloque libertario. Los legisladores solicitaron información detallada sobre la cantidad de casos sospechosos, confirmados y descartados, así como también sobre los fallecimientos registrados, los protocolos vigentes y la capacidad de respuesta del sistema sanitario bonaerense.
En los fundamentos del proyecto, la oposición sostuvo que existe una creciente preocupación por el aumento de casos y advirtió sobre la necesidad de contar con datos actualizados para evaluar las medidas de prevención y control implementadas por el Ministerio de Salud.
Además, recordaron que durante 2026 se registraron al menos 18 casos confirmados y siete fallecimientos asociados a la enfermedad, cifras que encendieron alarmas en distintos sectores políticos y sanitarios.
La preocupación legislativa no comenzó con el proyecto libertario. Meses atrás, el senador bonaerense Marcelo "Chuby" Leguizamón, integrante del bloque Hechos-UCR Identidad, también había solicitado explicaciones al Ejecutivo provincial sobre la evolución de los casos y las estrategias preventivas desplegadas en el territorio.
El trasfondo de una discusión más amplia sobre salud
Las declaraciones de Kreplak se suman a una serie de cuestionamientos que el Gobierno bonaerense viene realizando sobre el impacto de las políticas de Milei en el sistema de salud. En ese marco, el ministro volvió a advertir sobre las consecuencias de los recortes nacionales y defendió el rol de los organismos especializados en vigilancia epidemiológica.
Esa postura quedó reflejada durante el encuentro que Kicillof encabezó junto intendentes e intendentas, donde se presentaron informes sobre la reducción de programas nacionales, dificultades en el acceso a medicamentos, recortes en la provisión de vacunas y un aumento de la demanda sobre hospitales públicos.
Según datos difundidos por la Provincia, más de 742 mil personas habrían perdido cobertura médica en el último tiempo, situación que impactó directamente sobre los servicios sanitarios provinciales y municipales.