Deudas, tasas altas y salarios flacos: la mora trepó en billeteras, financieras y casas de electrodomésticos
La foto del crédito al consumo en la Argentina muestra una tensión cada vez más difícil de disimular. En medio del ajuste sobre los ingresos, la suba de servicios, alquileres y tarifas, y el costo todavía elevado del financiamiento, la morosidad avanzó con fuerza en bancos, billeteras virtuales, financieras y comercios que venden en cuotas.
El último reporte de Proveedores No Financieros de Crédito del Banco Central marcó que la irregularidad de la cartera llegó al 26,9% en febrero de 2026. El salto fue de 17,4 puntos porcentuales contra el mismo mes del año anterior y casi triplicó los niveles que se registraban cuando la mora estaba en valores mínimos históricos.
El deterioro se siente con más fuerza en los préstamos personales. Entre agosto de 2025 y febrero de 2026, los atrasos en esas líneas treparon 12,7 puntos y llegaron al 34,1%. En tarjetas de crédito, la irregularidad también subió: avanzó 7,4 puntos y alcanzó el 19,4%.
El crédito no bancario, en tensión
El universo de proveedores no financieros incluye fintech, billeteras virtuales, emisoras no bancarias de tarjetas, cooperativas, mutuales, compañías de leasing y factoring, financieras y cadenas comerciales. Según datos del BCRA y relevamientos privados, se trata de un sector que creció fuerte en los últimos años y que hoy financia a 12,1 millones de personas.
Ese número equivale al 85% de los deudores del sistema financiero. De ellos, 6,9 millones comparten deudas con bancos y 5,2 millones son clientes exclusivos de estas entidades, un dato que muestra su peso en la inclusión financiera, pero también el perfil más vulnerable de una parte de los tomadores.
La consultora Econviews señaló que la irregularidad es más alta entre los deudores exclusivos de entidades no financieras, con un 36,1%, que entre quienes también tienen crédito bancario, donde llega al 23,7%. La diferencia refleja que estos proveedores alcanzan a personas con peor calificación crediticia o con menos acceso al sistema tradicional.
El dato más fuerte aparece en la financiación de electrodomésticos: la mora llegó al 44,3% en febrero. Es decir, casi la mitad de esos préstamos registró demoras. Solo quedó por debajo de la categoría “Resto”, donde la irregularidad alcanzó el 58,4%, aunque el BCRA aclaró que se trata de entidades con baja participación relativa.
En fintech, la mora llegó al 26,2%, cerca del promedio general. Desde el sector buscan diferenciarse y remarcan que no todas las compañías del rubro tienen el mismo perfil de negocio. La Cámara Argentina de Fintech, junto al ITBA, sostuvo que la mora operativa de la cartera fintech se ubicó en torno al 22,7% y que desde noviembre de 2025 se mantiene casi sin cambios, lo que podría marcar una estabilización.
Tasas altas y salarios que no alcanzan
El problema no se explica solo por la expansión del crédito. También pesa el costo del endeudamiento. Según el Banco Central, las tasas nominales anuales de otros proveedores no financieros llegaron en febrero al 144% para préstamos personales, mientras que las emisoras no bancarias de tarjetas registraron tasas del 87%.
La Cámara Argentina de Fintech lo resumió en su informe: “La desinflación más rápida que la baja de tasas disparó el costo real del endeudamiento y contrajo el margen de las familias. Esta contracción se ve acentuada por la dinámica del ingreso: el salario real se estabiliza, pero sigue por debajo de los niveles previos a las medidas de estabilización macro”.
En el sistema bancario también se encendieron las alarmas. La morosidad de las familias llegó al 11,2% en febrero, contra el 2,9% de un año antes, de acuerdo con el Informe sobre Bancos del BCRA. El ratio general de irregularidad del crédito al sector privado fue de 6,7%, pero la brecha entre hogares y empresas es marcada: las familias muestran una mora de 11,2%, mientras que las empresas se ubican en 2,9%.
Gustavo Neffa, economista especialista en mercados financieros, explicó el trasfondo del deterioro: “Muchas familias tomaron préstamos personales, tarjetas y financiamiento de billeteras virtuales para cubrir sus gastos básicos, pero luego tuvieron problemas para afrontar las cuotas, en parte por el ajuste de tarifas, alquileres y servicios, los cuales redujeron el ingreso de varios hogares”.
El crédito empieza a frenarse
La tensión ya impacta en la oferta. Según el informe monetario mensual del BCRA correspondiente a mayo, el crédito en pesos al sector privado cayó 0,2% real y ajustado por estacionalidad. Los préstamos al consumo retrocedieron 1,2%, afectados por tarjetas y préstamos personales.
Consultoras privadas también detectaron señales de enfriamiento. Equilibra indicó que el crédito en pesos al sector privado permaneció prácticamente estancado durante mayo, luego de haber retrocedido en abril, no tanto por una suba de tasas activas sino por criterios de otorgamiento más restrictivos ante el aumento de la mora.
En el Congreso comenzaron a circular proyectos para intervenir sobre el crédito con congelamientos, quitas o topes de tasas. Todavía no tienen dictamen ni tratamiento en comisión, pero el debate ya genera ruido en bancos y financieras.
Lorena Giorgio, economista de EcoViews, advirtió sobre ese punto: “El avance con medidas legislativas como topes de tasas, congelamientos o quitas obligatorias puede ser contraproducente en la medida en que terminen afectando los montos ofrecidos o endurezcan los requisitos para aplicar a un crédito. La verdadera solución sería mantener niveles de liquidez acordes al tamaño del mercado y una estabilidad de tasas en el mediano plazo”.