“Estamos peor que en el 2001”: Provincia y pymes apuntan contra la macro de Caputo por el derrumbe del mercado interno
El cuestionamiento al rumbo económico de Javier Milei sumó en las últimas horas dos voces que, desde lugares distintos, apuntan al mismo problema: la distancia entre el relato de estabilización que sostiene la Casa Rosada y la situación concreta de la producción, el comercio, el empleo y las finanzas provinciales.
Por un lado, el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, cargó contra el modelo nacional durante su participación en el panel “Argentina en Números”, realizado este martes en el marco del Día del Graduado del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Por el otro, el presidente de la Federación Económica de la provincia de Buenos Aires, Alberto Kahale, describió un cuadro crítico para comercios, industrias y pymes, con una frase que encendió las alarmas: “Estamos peor que en el 2001”.
Ambos diagnósticos golpean sobre un punto sensible para la administración nacional: la llamada macro ordenada no estaría derramando sobre la economía real. Para el gobierno de Axel Kicillof, el problema no es un traspié sectorial ni una dificultad de gestión empresaria, sino una política económica que enfría el mercado interno, achica salarios, castiga la recaudación y sobrecarga a las provincias.
“No es la micro, es la macro”
“El problema del modelo económico nacional no es microeconómico, es macro: se destruyen empresas y empleos registrados y se deprimen los salarios y el consumo, afectando fuertemente a la recaudación”, sostuvo López tras su exposición en el Consejo CABA.
El ministro compartió el panel “Argentina en números: Desafíos económicos locales y el profesional como socio del cambio” junto a Fausto Spotorno, director del Centro de Estudios Económicos de OJF, y Emmanuel Álvarez Agis, socio fundador de PxQ Consultora.
López también volvió sobre un reclamo histórico de la Provincia: la distribución de recursos. Según planteó, Nación concentra el 70% de los recursos mientras Buenos Aires recibe apenas el 6,8%, pese a aportar el 38%. Para el funcionario, esa inequidad se agrava con el retiro del Gobierno nacional de distintas responsabilidades y el incumplimiento de obligaciones que terminan presionando las cuentas provinciales.
“El desafío es pensar un sistema que siga parámetros objetivos, o que considere la responsabilidad de gasto de las provincias y la Nación, para cumplir finalmente el mandato constitucional de una distribución que permita un grado equivalente de desarrollo en todo el país”, remarcó.
Horas antes, el titular de Economía bonaerense había advertido en sus redes sociales que “el consumo y la producción siguen dando señales negativas”. Allí citó datos nacionales de abril con caídas en bienes de consumo masivo, ventas minoristas, recaudación de IVA, ventas y patentamientos de autos.
También señaló que la inversión cayó 11%, la producción de autos retrocedió 17%, el índice Construya bajó 5% y la producción y despacho de cemento se desplomaron 12% y 13%, respectivamente. En paralelo, la actividad medida por Pulso PBA marcó una baja de 2,6%.
“El patrón es consistente: menos ingresos, menos consumo, menos producción y menos empleo. Los datos de abril muestran que la recuperación económica que anticipa el Gobierno nacional no llega a los bolsillos de las familias ni a las decisiones de producción de las empresas”, concluyó.
FEBA advierte por persianas bajas y empleo
El planteo de López encontró eco en el sector empresario bonaerense. En una entrevista reciente, Kahale sostuvo que la caída del poder adquisitivo está golpeando de lleno sobre comercios, industrias y empleo. “La provincia Buenos Aires es la más grande, la que más produce y la que menos participación recibe del gobierno nacional”, afirmó el presidente de FEBA.
El dirigente describió una escena que se repite en centros comerciales de distintos municipios: locales que cierran, rubros que dejan de ser rentables y comerciantes que migran hacia actividades de consumo cotidiano, como comida al paso o panaderías. “Ya no rinde apostar al consumo interno”, resumió.
Kahale también apuntó contra la competencia de productos importados, especialmente los provenientes de China, y mencionó el impacto de plataformas como Shein y Temu. Según su mirada, esa dinámica agrava la situación de productores y revendedores argentinos, que deben competir con precios muy por debajo de los valores locales.
En materia laboral, fue todavía más duro. “Los obreros están mal porque las industrias no funcionan en ninguna parte del país, no sólo en la provincia de Buenos Aires. Se pierden 25.000 puestos de trabajo directos e indirectos por mes, es una situación más que caótica la que estamos atravesando. Incluso me atrevo a decir que estamos peor que en el 2001”, remarcó.
El titular de FEBA cuestionó además el optimismo del ministro de Economía nacional, Luis Caputo. “La macroeconomía va bárbara para ellos, pero para los trabajadores y principalmente para los comerciantes, no funciona”, disparó.
El mapa productivo que preocupa
La situación que describen López y Kahale se suma a un cuadro que la Provincia ya venía marcando con cierres, suspensiones y fábricas paralizadas. La salida de Citroën de la producción nacional después de casi tres décadas, los retiros voluntarios en la planta de El Palomar, el cierre de la histórica Fábrica Argentina de Porcelanas Armanino, el apagado de un horno de Loma Negra en Olavarría y la crisis en firmas como Leval S.A. y Cabot Argentina forman parte de una postal industrial que enciende alertas.
Desde FEBA respaldaron la jornada nacional que prepara CAME por el Día Internacional de las Pymes, prevista para el jueves 25 de junio en Parque Norte, con una agenda enfocada en consumo, productividad, empleo, innovación, financiamiento, sustentabilidad y modernización laboral e impositiva.
“Espero que desde el Gobierno se den cuenta que hay que buscar un modelo de desarrollo productivo, con más industria y más trabajo genuino. Hoy el 50% de la economía está en negro, y el otro 50% paga los impuestos correspondientes y mantiene todo, y esto no significa que queremos que se caiga la gestión de Javier Milei, sino que queremos que le vaya bien, pero que se dé cuenta de que los únicos que pueden sacar adelante este país son las pymes”, concluyó Kahale.