Paro, protesta y aguinaldo: la presión salarial escala mientras Kicillof busca margen para negociar
La provincia de Buenos Aires llega a una nueva instancia de negociación salarial atravesada por una combinación de factores que aumentan la expectativa de los trabajadores estatales y docentes: la publicación del índice de inflación de mayo, la proximidad del pago del medio aguinaldo y un escenario de restricciones financieras que condiciona el margen de maniobra del gobierno de Axel Kicillof.
La reunión convocada para este jueves tendrá un dato adicional que eleva la tensión. Mientras el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) se sentará a discutir salarios con las autoridades provinciales, la Asociación de Maestros de la Provincia de Buenos Aires (AMPBA) realiza un paro y movilizará en La Plata para reclamar una recomposición más profunda de los ingresos docentes.
La discusión salarial llega con el aguinaldo en el centro
La negociación encuentra como antecedente el acuerdo firmado en marzo entre la Provincia y los gremios docentes, estatales, judiciales y de la salud. En aquella oportunidad se estableció una mejora acumulada del 9%, distribuida en tres tramos: 1,5% en febrero, 5% en marzo y 2,5% en abril. También se incorporó una compensación no remunerativa de $28.700.
Desde entonces, los sindicatos sostienen que la evolución de los precios volvió a erosionar el poder adquisitivo. Por eso llegan a la reapertura con una demanda central: que cualquier actualización salarial impacte en los haberes que se liquidarán en las próximas semanas y, en consecuencia, también en el cálculo del Sueldo Anual Complementario.
Fuentes gremiales vienen advirtiendo que muchos trabajadores recurren cada vez más a tarjetas de crédito y préstamos para afrontar gastos corrientes y compras de alimentos. En ese contexto, plantean que la actualización debe acompañar el aumento sostenido del costo de vida.
La Provincia, en cambio, enfrenta un escenario fiscal más ajustado. Desde el Ejecutivo vienen señalando la caída real de recursos y el impacto que tuvo la reducción de transferencias nacionales sobre las cuentas bonaerenses. Según datos expuestos durante encuentros previos, la administración provincial también busca evitar negociaciones mensuales y analiza esquemas de mayor duración que aporten previsibilidad al Tesoro.
Un paro por fuera de la negociación oficial
En paralelo a la mesa paritaria, la AMPBA decidió avanzar con una medida de fuerza propia. El sindicato, conducido por Claudio Vigne y Liliana Mariño, sostiene que los salarios actuales se encuentran muy lejos de cubrir el costo de vida de una familia trabajadora.
La organización reclama la implementación de un Salario Mínimo Vital y Móvil Docente de $2.879.877, cifra que vincula con el valor de la canasta familiar correspondiente a mayo. “Queremos dejar de ser docentes pobres en una provincia rica”, expresaron desde la entidad.
Según los números difundidos por el gremio, un maestro de grado percibe actualmente $821.353, mientras que un preceptor cobra $701.403, un profesor alcanza los $528.219 y el salario básico docente se ubica en $326.816.
Desde AMPBA también cuestionan la estructura de los acuerdos salariales recientes y afirman que las sumas no remunerativas no resuelven el problema de fondo. En ese marco convocaron a una concentración desde las 13 horas en la zona de 7 entre 39 y 40, en la ciudad de La Plata, para acompañar la jornada de protesta.
Qué puede pasar en la mesa de negociación
La primera reunión del día será con los sindicatos docentes del FUDB —integrado por SUTEBA, FEB, UDOCBA, SADOP y AMET— y tendrá una particularidad: será la primera negociación encabezada por María Laura Torre como principal referente de SUTEBA en reemplazo de Roberto Baradel.
Hasta el cierre de esta edición no había trascendido una oferta formal por parte del Ejecutivo. Entre las alternativas que observan los gremios aparece la posibilidad de una mejora para junio que alcance al aguinaldo, aunque tampoco se descarta que la Provincia decida postergar el impacto salarial para julio.
Mientras tanto, la jornada combinará inflación, negociación salarial, reclamos sindicales y una protesta docente convocada por fuera de la estructura gremial que participa de la discusión oficial. “Que la dignidad docente se defiende luchando”, expresaron desde la AMPBA al convocar al paro y a la movilización.