Zona Fría: la cuenta regresiva hacia el Senado y la resistencia de los intendentes que no deja de crecer
La discusión por el futuro del régimen de Zona Fría entró en una etapa decisiva. Después de obtener media sanción en la Cámara de Diputados, el proyecto impulsado por el Gobierno de Javier Milei deberá atravesar ahora el debate en el Senado, donde todavía no tiene fecha confirmada de tratamiento. Hasta que eso ocurra, la Ley 27.637 continúa plenamente vigente y millones de usuarios siguen accediendo a los descuentos en las tarifas de gas.
Sin embargo, la incertidumbre ya empezó a sentirse mucho más allá del Congreso. En las últimas semanas, intendentes bonaerenses de distintos espacios políticos multiplicaron reclamos públicos, impulsaron campañas de recolección de firmas, promovieron pronunciamientos en concejos deliberantes y hasta comenzaron a analizar alternativas judiciales para intentar frenar una eventual modificación del régimen.
La preocupación tiene un motivo concreto. Durante el debate parlamentario se advirtió que, si la iniciativa finalmente es aprobada, hasta 1,6 millones de hogares podrían perder el beneficio automático incorporado con la ampliación de 2021. El objetivo del oficialismo es focalizar la asistencia únicamente en los sectores de menores ingresos y modificar la forma en que se calcula el subsidio.
La Ley de Zona Fría establece actualmente descuentos del 30% para los usuarios alcanzados por el régimen y del 50% para los sectores considerados vulnerables, entre ellos jubilados, pensionados, beneficiarios de la Tarifa Social, titulares de la Asignación Universal por Hijo y monotributistas sociales.
Hoy el sistema alcanza a unos 4,2 millones de usuarios de gas natural en todo el país y se financia mediante un cargo específico incluido en la factura que pagan quienes no reciben el beneficio.
El proyecto aprobado en Diputados modifica ese esquema. De avanzar en el Senado, el beneficio dejaría de aplicarse de manera automática para una parte importante de los usuarios incorporados en la ampliación de 2021 y quedaría concentrado en hogares de menores ingresos. Además, el descuento ya no se calcularía sobre el total de la factura sino únicamente sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST).
Para numerosas ciudades del interior bonaerense, donde las bajas temperaturas obligan a un mayor consumo durante buena parte del año, el cambio implicaría un incremento significativo en el costo del servicio.
Los intendentes elevan la presión sobre el Congreso
Mientras el Senado nacional mantiene el proyecto en espera, los municipios comenzaron a coordinar acciones propias. Uno de los casos más visibles es el de Bahía Blanca. El intendente Federico Susbielles promovió un proyecto para que el Concejo Deliberante respalde institucionalmente una eventual presentación judicial si prospera la modificación del régimen.
La estrategia ya empezó a replicarse en otros distritos, donde además se organizan campañas de concientización y recolección de firmas para reforzar el reclamo ante los senadores nacionales.
En diálogo con GRUPOLAPROVINCIA.COM, el intendente de Coronel Suárez, Ricardo Moccero, advirtió que la eventual eliminación del beneficio tendría consecuencias sociales que irían mucho más allá del incremento en las boletas.
"Acá las heladas no son como en otros lugares. Se consume mucho gas y mucha energía", explicó. Según sostuvo, quienes hoy reciben el descuento del 50% pasarían a pagar la tarifa completa, sumándose además los aumentos ya previstos para el servicio.
El jefe comunal también rechazó que el régimen pueda considerarse un subsidio estatal. "El Estado no pone un peso en esto. Lo pagamos todos los argentinos a través de la propia factura de gas", afirmó.
La preocupación también alcanza a municipios ubicados en el centro norte bonaerense. El intendente de General Las Heras, Juan Cerezo, estimó en diálogo con GRUPOLAPROVINCIA.COM que la modificación podría representar aumentos cercanos al 45% en las facturas de gas de su distrito.
"Eso impacta directamente en la salud, pero además es una forma de recortar los ingresos, de ponerle techo a las paritarias y aumentar los costos fijos", sostuvo.
El jefe comunal agregó que la discusión excede cualquier diferencia política con la administración nacional. "No se puede seguir recargando el bolsillo de los vecinos para que tengan mayores dificultades justamente en pleno invierno", afirmó.
En Bragado, la preocupación también se tradujo en acciones concretas. La Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) comenzó una campaña de recolección de firmas para respaldar el reclamo.
El intendente Sergio Barenghi aseguró en diálogo con este medio que más de 12.000 usuarios podrían verse afectados. "Sería como decirles 'a vos no te corresponde más ser usuario de gas natural, volvé a comprar una garrafa'", sostuvo.
El intendente agregó que el municipio acompañará todas las gestiones institucionales necesarias para intentar frenar la reforma. "Vamos a hacer todo lo que sea necesario", afirmó.
La expectativa sigue puesta en el Senado
Otro de los intendentes que anticipó un respaldo a futuras acciones conjuntas es Sebastián Ianantuony, jefe comunal de General Alvarado. Explicó que el primer paso será esperar la definición parlamentaria, aunque aclaró que los municipios ya analizan estrategias comunes si la reforma finalmente prospera.
Mientras tanto, el régimen de Zona Fría continúa vigente y mantiene los beneficios establecidos hasta 2031. Sin embargo, la expectativa política ya no pasa solamente por lo que ocurra en el Congreso. La movilización de intendentes, legisladores y organizaciones locales muestra que, cualquiera sea el desenlace legislativo, la discusión promete seguir abierta mucho más allá del recinto del Senado.