Encuesta: crece el temor a nuevos escándalos de corrupción en el Gobierno
El caso Adorni golpeó la credibilidad del Gobierno y reabrió el debate por la corrupción en la gestión Milei.
El impacto político de la renuncia de Manuel Adorni sigue abriendo un frente sensible para el Gobierno nacional. Una encuesta de Latam Pulse Argentina, elaborada por AtlasIntel en conjunto con Bloomberg, reveló que el 54% de los argentinos considera “muy probable” que en los próximos seis meses se conozcan nuevas revelaciones sobre grandes fraudes o esquemas de corrupción.
El dato aparece en un escenario de desgaste para la administración de Javier Milei, atravesado por el caso del exjefe de Gabinete, investigado por presunto enriquecimiento ilícito, y por una percepción económica mayoritariamente negativa. El relevamiento fue realizado entre el 26 y el 30 de junio sobre 2.202 personas mayores de edad de todo el país.
La medición ubicó a la corrupción como el principal problema del país, mencionada por el 47,9% de los encuestados. Detrás quedaron el desempleo, con 39,5%; la impunidad y el sistema judicial, con 37,8%; y la situación económica, con 30,1%. La inflación y los altos precios, que durante buena parte de los últimos años dominaron la agenda pública, aparecieron más atrás, con 20,8%.
La corrupción pasó al centro de la agenda
El capítulo dedicado al caso Adorni mostró un fuerte rechazo social al episodio y a la forma en que el Poder Ejecutivo lo administró. Según el estudio, el 64,4% consideró que se trata de “un caso grave de corrupción que debe investigarse a fondo”, mientras que el 19,4% lo definió como “un tema politizado para desgastar al gobierno”.
Además, el 63,7% respondió que es “totalmente probable” que Adorni haya cometido irregularidades en su patrimonio, y otro 16,9% lo consideró “bastante probable”. Solo el 4,3% descartó completamente esa posibilidad.
El costo político también aparece reflejado en la percepción sobre la imagen del Gobierno. Para el 51,5% de los consultados, el caso tiene “un impacto grave que pone en riesgo la credibilidad de la gestión”. Otro 19,2% sostuvo que genera un impacto importante en la imagen oficial, mientras que apenas el 7,9% afirmó que no afecta al Gobierno.
La evaluación sobre la respuesta de la Casa Rosada fue todavía más negativa: el 68,5% calificó como “mala o muy mala” la actuación del Poder Ejecutivo frente al caso, contra solo un 9,6% que la consideró “buena o excelente”. Antes de la renuncia, el 61,8% creía que Milei debía despedirlo inmediatamente y el 18,7% que debía pedirle la renuncia voluntaria.
Desaprobación alta y economía en rojo
El deterioro no se limita al escándalo político. La encuesta también mostró que el 58,2% desaprueba el desempeño del presidente Javier Milei, frente a un 39,7% que lo aprueba. La serie mensual mantiene a la desaprobación en niveles elevados, aunque por debajo del pico de abril.
En la evaluación general del Gobierno, el 53,8% calificó la gestión como mala o muy mala, mientras que el 33,5% la definió como excelente o buena. Otro 12,7% la ubicó en una zona regular.
El frente económico también marca señales de malestar. El 62% evaluó como mala la situación económica del país y el 73% hizo la misma lectura sobre el mercado de trabajo. A nivel familiar, el 54% describió negativamente su propia situación económica.
Las expectativas para los próximos meses tampoco muestran un cambio de clima. El 49% cree que la economía argentina va a empeorar durante el próximo semestre y el mismo porcentaje proyecta un deterioro del mercado laboral. En el caso de la situación familiar, el 43% espera un empeoramiento.
El ranking de imagen de dirigentes dejó a Patricia Bullrich como la figura con mayor valoración positiva, con 45%. Le siguieron Myriam Bregman, con 42%; Javier Milei, con 40%; y Axel Kicillof, con 38%. En todos los casos, sin embargo, la imagen negativa se mantuvo por encima de la positiva.
El relevamiento deja así una foto incómoda para la Casa Rosada: el caso Adorni instaló a la corrupción en el centro de las preocupaciones, la economía sigue siendo evaluada negativamente por la mayoría y la desaprobación presidencial continúa por encima de la aprobación.