Randazzo declaró en Cuadernos y defendió su gestión en Transporte: qué dijo sobre Cristina Kirchner
Florencio Randazzo declaró este martes como testigo en el juicio oral por la causa Cuadernos y aseguró que durante su paso por el área de Transporte no recibió instrucciones políticas para favorecer a determinadas empresas en la asignación de subsidios. Ante el Tribunal Oral Federal 7, el exministro también sostuvo que contó con respaldo de la Presidencia para tomar decisiones vinculadas con la gestión y los mecanismos de control.
La declaración puso el foco en el funcionamiento del sistema ferroviario y en la administración de los recursos públicos durante el período en que Transporte quedó bajo su órbita. Randazzo explicó que el Ministerio de Economía intervenía en la programación de los subsidios y debía autorizar la disponibilidad de los fondos, mientras que la política tarifaria buscaba mantener bajo el costo del boleto.
Al responder las preguntas del abogado de Cristina Kirchner, Carlos Beraldi, Randazzo sostuvo que “nunca, jamás” recibió una instrucción para beneficiar empresas mediante subsidios. También afirmó que tuvo libertad para llevar adelante su gestión y remarcó que se sintió respaldado por la entonces presidenta en medidas orientadas, según su declaración, a transparentar el funcionamiento del sistema.
Los controles que destacó Randazzo
El exfuncionario repasó distintas herramientas aplicadas durante su gestión. Entre ellas mencionó la utilización de la tarjeta SUBE para conocer la cantidad de pasajeros transportados, la incorporación de sistemas de GPS y la publicación periódica de información sobre los recursos destinados a cada línea. También señaló que esas herramientas permitieron reducir la dependencia de los datos que hasta entonces aportaban las propias empresas.
Randazzo también recordó la decisión de adquirir material rodante y afirmó que durante ese período se compraron 1.140 coches. Su llegada al manejo del área de Transporte se produjo en 2012, luego de la tragedia ferroviaria de Once, cuando esa estructura pasó a depender de la cartera que conducía.
Sobre el estado del sistema ferroviario que encontró al asumir, sostuvo que atravesaba una situación crítica y consideró que el deterioro venía de años anteriores. En ese punto, evitó atribuir responsabilidades individuales por el estado del servicio y también cuestionó el papel de parte de la dirigencia sindical.
Qué dijo sobre empresarios y funcionarios
Durante su testimonio, Randazzo explicó que existían reuniones habituales con concesionarios y empresarios del sector. Entre los nombres que recordó aparecen Gabriel Romero y Aldo Roggio. Sin embargo, aseguró que ningún empresario le comunicó durante su gestión la existencia de pedidos o exigencias indebidas y afirmó que no le constaban actividades irregulares entre funcionarios y compañías en el período bajo su responsabilidad.
También tomó distancia de las administraciones que lo precedieron en Transporte. Dijo desconocer detalles de los mecanismos de control utilizados antes de su llegada y señaló que no mantuvo relación con Ricardo Jaime, Roberto Baratta ni Juan Pablo Schiavi.
La cuestión de los subsidios ferroviarios forma parte del debate porque la acusación fiscal sostiene que empresarios del sector habrían acordado con los exsecretarios de Transporte Jaime y Schiavi el pago de retornos vinculados con fondos públicos. Randazzo declaró como testigo y concentró su exposición en explicar el funcionamiento del área durante el período en que quedó bajo su conducción.