La UCR bonaerense se rearma para 2027: el plan territorial, los nombres y el debate que atraviesa al partido
La Unión Cívica Radical bonaerense empezó a convertir la reorganización interna en un plan electoral para 2027. El lanzamiento de un foro que reúne a unos 300 concejales de un centenar de municipios, la demostración de fuerza realizada en Mar del Plata y un primer relevamiento de posibles candidatos en las ocho secciones electorales delinean una estrategia con un objetivo ambicioso: volver a disputar poder territorial en toda la Provincia y recuperar centralidad en un escenario dominado por el peronismo y La Libertad Avanza.
La conducción provincial fijó una meta concreta: llegar con postulantes radicales a los 135 distritos bonaerenses. El partido conserva 27 intendencias y sus dirigentes consideran que podrían tener competitividad en alrededor de 70 municipios, entre los que ya gobiernan y aquellos que pretenden disputar. El desafío es transformar esa implantación territorial en una oferta electoral común, una tarea que todavía convive con interrogantes sobre las alianzas que terminará construyendo la UCR.
Los concejales como base del nuevo armado
Una de las herramientas elegidas para esa reconstrucción es el Foro de Concejales Radicales, constituido en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Mar del Plata. El espacio quedó encabezado por el edil de General Pueyrredón Ariel Martínez Bordaisco y busca establecer una coordinación permanente entre representantes de distintos municipios.
La Mesa Ejecutiva incluye también a Juan Salceda, de Tandil; Alexia Caruso, de San Martín; Daniela Ferreyro, de Quilmes; María Elena Gallea, de Zárate; e Ignacio Palacios, de 9 de Julio. El esquema combina dirigentes del interior y el Conurbano y prevé encuentros seccionales para ampliar la participación y ordenar posiciones sobre problemas comunes.
En la primera jornada hubo debates sobre seguridad, IOMA, ludopatía y autonomía municipal. El presidente del Comité Provincia, Emiliano Balbín, vinculó directamente la iniciativa con el propósito de tener candidaturas en todos los municipios, mientras Martínez Bordaisco planteó que el nuevo ámbito deberá servir para ordenar diferencias internas, recuperar sectores alejados y proyectar dirigentes competitivos.
El despliegue tuvo además una pata programática. En La Plata, dirigentes y especialistas ligados al radicalismo discutieron la situación educativa y propuestas que incluyen un nuevo Congreso Pedagógico, evaluaciones con información desagregada, políticas de acompañamiento entre escuelas y prioridades de inversión. Maximiliano Abad ubicó a la educación entre los ejes desde los que el partido pretende construir una agenda propia.
Mar del Plata, la vidriera del abadismo
El otro movimiento tuvo como escenario el predio de River Plate de Mar del Plata, donde más de 1.300 personas participaron de un acto encabezado por Abad, Balbín y el nuevo presidente de la UCR local, Ricardo Liceaga Viñas. La convocatoria sirvió para exhibir capacidad de movilización, reivindicar la identidad radical y poner explícitamente a 2027 en el horizonte.
Liceaga Viñas anticipó que el objetivo es recuperar la intendencia de General Pueyrredón, mientras Balbín planteó replicar la construcción “de abajo para arriba” en toda la Provincia. Abad concentró su intervención en una agenda marplatense que incluyó empleo, seguridad, educación, industria, turismo y el reclamo para que Punta Mogotes quede definitivamente bajo control municipal.
La actividad reforzó además el lugar de Abad dentro del radicalismo provincial. Aunque no definió qué papel electoral ocupará en 2027, su nombre aparece entre las referencias que empiezan a moverse en la Quinta sección, donde la UCR conserva una estructura territorial considerable.
El borrador de candidatos que empieza a circular
El armado ya tiene algunos nombres en estudio. En la Primera sección vuelve a aparecer Gustavo Posse para San Isidro y Sebastián Salvador para San Fernando. En la Tercera, una de las regiones más difíciles para el radicalismo, figuran Pablo Domenichini en Esteban Echeverría, Josefina Mendoza en La Matanza y Alejandro Trotta en Lomas de Zamora.
La Cuarta y la Quinta concentran buena parte del poder municipal radical. En Tandil comenzó la discusión por la sucesión de Miguel Lunghi, con Matías Civale, Miguel Lunghi hijo y Juan Salceda entre las alternativas. Para Bahía Blanca, en la Sexta sección, Karina Banfi ya manifestó su intención de competir, mientras Pablo Nicoletti aparece entre los dirigentes con aspiraciones en La Plata.
Ese mapa todavía es preliminar. Las definiciones dependerán también de la política de alianzas, uno de los debates que el radicalismo no resolvió. En paralelo a la construcción territorial, un grupo de dirigentes difundió un documento que propone recuperar los principios históricos del partido y priorizar acuerdos basados en coincidencias doctrinarias antes que frentes exclusivamente electorales.
El texto cuestiona el uso de DNU, reclama políticas para la industria, las PyMEs, el campo, la educación y la ciencia, y llama al radicalismo a asumir responsabilidades por su pérdida de representación.
La discusión de fondo pasa así por definir si la recuperación territorial será la base para negociar desde una posición más fuerte con otras fuerzas o el punto de partida de una alternativa radical con mayor autonomía. Mientras esa respuesta sigue pendiente, el partido ya puso en marcha la estructura con la que pretende llegar a 2027: intendentes, concejales, comités municipales y un primer borrador de nombres para disputar el poder en la Provincia.