Qué guarda y qué elimina la Junta Electoral: el nuevo ordenamiento de sus archivos rumbo a 2027
La Junta Electoral bonaerense abrió una nueva etapa en el reordenamiento de décadas de documentación electoral. A menos de un mes de estrenar sede en La Plata, el organismo aprobó un proyecto para digitalizar y preservar su archivo patrimonial y, en paralelo, concretó la destrucción de antiguos DNI de electores extranjeros fallecidos que permanecían almacenados desde hacía años.
Las dos decisiones tienen objetivos diferentes, pero forman parte de un mismo proceso. La Junta busca conservar y facilitar el uso de documentación considerada de valor histórico e institucional, mientras elimina material que perdió utilidad electoral y contiene información personal que debe permanecer protegida.
El nuevo capítulo amplía la agenda que el organismo ya había desplegado durante agosto, cuando se trasladó al edificio de calle 3 entre 526 y 527 y avanzó con la depuración de antiguos registros partidarios, el control de afiliaciones y una propuesta para revisar los plazos del calendario electoral rumbo a 2027.
Del papel al archivo digital
La Disposición N° 2/2026, fechada el 9 de septiembre, aprobó formalmente un proyecto de digitalización y preservación del archivo patrimonial de la Junta Electoral.
El punto de partida es un volumen de material vinculado con la vida de las asociaciones políticas, los electores y los distintos procesos electorales bonaerenses que todavía tiene al papel como único respaldo. Para el organismo, esa situación no sólo dificulta la consulta y reproducción de los documentos, sino que pone en riesgo piezas consideradas irremplazables para su memoria institucional.
El programa prevé identificar y catalogar la documentación, acondicionarla, realizar su captura digital y garantizar tanto la conservación de los originales como de las nuevas copias. También permitirá detectar materiales deteriorados para avanzar con tareas de restauración.
La digitalización tendrá además mecanismos para seguir el recorrido y autenticidad de los documentos, mediante marcas de agua o sellos propios de la Junta, con el objetivo de mantener íntegros los expedientes. La Dirección General Electoral deberá ahora elaborar el protocolo de trabajo para llevar adelante el proceso.
El cambio, sin embargo, no supone que todo ese archivo quede abierto automáticamente al público. La propia disposición establece una diferencia entre los documentos que pueden ser consultados libremente y aquellos que deben conservarse bajo resguardo.
En ese segundo grupo aparecen datos personales de electores y afiliados, expedientes de asociaciones políticas y registros de afiliaciones. La digitalización buscará preservar el material y facilitar su utilización institucional sin eliminar las restricciones que ya impone la legislación sobre protección de datos.
Cinco cajas de DNI que ya fueron destruidas
Mientras prepara esa conservación de largo plazo, la Junta terminó otro procedimiento con documentación que tuvo un destino completamente distinto. Durante tareas de ordenamiento de material electoral almacenado en depósitos de calle 40 entre 3 y 4 de La Plata, agentes del organismo encontraron cinco cajas con documentos de identidad de electores extranjeros fallecidos, acompañados por formularios de aviso de fallecimiento remitidos por el Registro Nacional de las Personas.
Los DNI correspondían principalmente a documentación acumulada entre 2010 y 2016. Buena parte estaba marcada con la palabra “fallecido” y tenía uno de sus vértices recortado para identificar su inutilización. Luego del hallazgo, las cajas fueron trasladadas para su resguardo a dependencias de la Junta.
La Dirección General Electoral concluyó que esos documentos ya no tenían valor legal ni electoral. Al mismo tiempo, señaló que contenían datos personales y que conservarlos podía permitir una reutilización indebida, por lo que se decidió avanzar con su destrucción.
El procedimiento fue fijado para el 14 de septiembre a las 9, en las dependencias de avenida 13 Nº 34. Los partidos políticos reconocidos fueron notificados y podían enviar a sus apoderados para presenciarlo, previa comunicación formal.
La destrucción finalmente se concretó ese día. El acta labrada por la Junta dejó constancia de la presencia de autoridades y personal electoral y señaló que, pese a haber sido notificadas, las asociaciones políticas no enviaron representantes al acto. El documento oficial contiene además un anexo de 50 páginas que individualiza el material alcanzado por el procedimiento.
Una vez inutilizados los documentos, los restos de papel quedaron destinados a la Asociación Pro Rehabilitación Infantil La Plata (APRIL), siguiendo procedimientos utilizados anteriormente por el organismo.
Una reorganización que empezó antes de la mudanza
Estas medidas se suman a otra depuración documental que GRUPOLAPROVINCIA.COM había registrado en julio. En aquel caso, la Junta resolvió eliminar 159 fichas físicas de asociaciones políticas presentadas entre 1942 y 2021: 108 correspondían a personerías caducas, 46 a fuerzas activas, dos a extinguidas, dos a trámites todavía abiertos y una no tenía estado consignado.
Aquella decisión no eliminaba afiliaciones ni modificaba la situación jurídica de ningún partido. Los datos vigentes ya se encontraban incorporados al registro digital, por lo que el objetivo era retirar documentación en papel que había quedado superada por ese sistema.
El movimiento actual es más amplio. Ya no se limita a desprenderse de fichas antiguas: define qué parte de la memoria electoral bonaerense debe sobrevivir en formato físico y digital, qué documentación requiere restauración, qué información seguirá bajo reserva y qué material puede ser eliminado cuando perdió toda utilidad institucional.
La reorganización ocurre además mientras la Junta prepara cambios con impacto directo sobre la próxima elección provincial. El organismo tiene en discusión un anteproyecto que busca ampliar varios de los plazos del calendario electoral después de las dificultades operativas registradas en los últimos comicios: propone más tiempo para presentar alianzas, padrones, listas y boletas, además de anticipar la convocatoria a las elecciones generales.
Así, la nueva sede, la depuración de documentación partidaria, la destrucción de DNI sin valor electoral y el proyecto de preservación digital empiezan a formar parte de una misma transformación interna: ordenar el pasado documental de la Junta mientras ajusta su funcionamiento para el próximo ciclo electoral bonaerense.