Autonomía municipal: cartas orgánicas, más recursos y nuevas facultades vuelven al debate bonaerense
La autonomía municipal volvió a ganar espacio en la agenda bonaerense. El presidente del bloque PRO en el Senado provincial, Pablo Petrecca, reclamó ampliar las facultades y los recursos de los 135 municipios y avanzar con una reforma de la Ley Orgánica de las Municipalidades (LOM), mientras en la Legislatura circula una propuesta más amplia que plantea modificar la Constitución provincial, habilitar cartas orgánicas locales y garantizar un piso de participación de las comunas en los recursos coparticipables.
Petrecca retomó el planteo durante el XXIII Encuentro de Jefes de Compras Municipales de la Provincia de Buenos Aires, realizado en Junín con representantes de más de 50 distritos. Allí vinculó la autonomía con la capacidad financiera de los gobiernos locales y puso su banca a disposición para impulsar cambios legislativos junto con los municipios.
El exintendente de Junín concentró parte de su exposición en la experiencia de gestión local. Como ejemplo mencionó la creación de la Agencia de Recaudación Junín (ARJUN), que agrupó catorce dependencias municipales que intervenían en trámites y recaudación, con el objetivo de centralizar procedimientos y obtener información para la administración comunal.
También sostuvo que durante ese proceso cambió la composición de los ingresos de Junín. Según las cifras expuestas por Petrecca, en 2015 el 30% de los recursos municipales provenía de tasas locales y el 70% de la coparticipación, mientras que actualmente los ingresos propios representarían el 65% y las transferencias coparticipables el 35%.
Ese argumento financiero quedó en el centro de su planteo. Para el senador, reconocer nuevas atribuciones a los municipios sin garantizarles capacidad económica limitaría el alcance concreto de cualquier reforma.
Una ley de 1958 y una discusión que excede al PRO
El reclamo de Petrecca apunta directamente a la Ley Orgánica de las Municipalidades, el Decreto-Ley 6.769 sancionado en 1958, que continúa regulando buena parte del funcionamiento de los gobiernos locales bonaerenses. El senador la consideró desactualizada y pidió avanzar con una reforma que otorgue mayor margen de gestión a los distritos.
Pero la discusión excede al PRO y a una modificación puntual de la LOM. La reforma de la Constitución Nacional de 1994 estableció en su artículo 123 que las provincias deben asegurar la autonomía municipal en los órdenes institucional, político, administrativo, económico y financiero. Buenos Aires mantiene, sin embargo, un régimen en el que la organización de los municipios continúa fuertemente determinada por la Constitución provincial y la legislación dictada por la Legislatura.
La diferencia tiene consecuencias prácticas. Bajo el esquema actual, los municipios bonaerenses no cuentan con la misma capacidad que existe en otras jurisdicciones para dictar una Carta Orgánica propia y definir mediante ella parte de sus instituciones, mecanismos de participación y reglas de funcionamiento.
Petrecca ya había llevado el planteo un paso más allá en agosto, cuando reclamó una reforma de la Constitución bonaerense para ampliar competencias municipales. Entre los ejemplos que mencionó entonces aparecieron las autorizaciones vinculadas con desarrollos urbanos y modificaciones de códigos, trámites que requieren intervención provincial y que, a su criterio, podrían resolverse desde los distritos.
Cartas orgánicas y un piso del 20% para los municipios
La discusión adquirió una nueva dimensión legislativa con el proyecto presentado por la senadora Emilia Subiza, del bloque Hechos-UCR Identidad. La iniciativa propone reformar específicamente la sección de la Constitución bonaerense dedicada al régimen municipal y reconocer a los distritos autonomía política, administrativa, institucional, económica, financiera y tributaria.
Uno de sus cambios principales sería permitir que cada municipio dicte su propia Carta Orgánica. El proceso comenzaría con una convocatoria aprobada por los dos tercios del Concejo Deliberante y continuaría mediante una Convención Municipal encargada de elaborar las normas institucionales del distrito.
Esas cartas deberían respetar pautas comunes, como el régimen representativo, la división de poderes, las reglas financieras y de contrataciones, la publicidad de los actos de gobierno y mecanismos de participación ciudadana. También podrían incorporar herramientas como iniciativa popular, referéndum, plebiscito y consulta popular.
El proyecto entra además en uno de los terrenos más sensibles para los intendentes: los recursos. La propuesta establece que la participación de los municipios en la masa coparticipable no podrá ser inferior al 20% de los recursos de origen provincial y federal que recibe Buenos Aires.
También contempla nuevas facultades electorales. Bajo determinadas condiciones, las comunas podrían convocar consultas populares e incluso elecciones de intendentes, concejales y consejeros escolares si la Provincia dejara vencer los plazos legales de convocatoria o si se reunieran los requisitos previstos para una decisión local.
Para que ese esquema pudiera entrar en vigencia debería primero modificarse la Constitución bonaerense. La iniciativa plantea utilizar el mecanismo de enmienda, que requiere una mayoría especial en ambas cámaras y posteriormente la intervención del electorado provincial mediante un plebiscito.
El punto que une reclamos: competencias con recursos
La discusión financiera aparece también en las posiciones de intendentes de otros espacios políticos. En diálogo con GRUPOLAPROVINCIA.COM, el jefe comunal de Villarino, Carlos Bevilacqua, planteó que la autonomía pierde eficacia si las nuevas responsabilidades no son acompañadas por recursos suficientes.
Su posición apunta a discutir de manera conjunta qué competencias corresponden a Nación, Provincia y municipios y qué financiamiento necesita cada nivel estatal para cumplirlas. También propuso revisar la lógica de la coparticipación para incorporar a los gobiernos locales a una discusión más amplia sobre el reparto de recursos.
Bevilacqua defendió una autonomía municipal con recursos.
El mismo debate aparece en otros distritos del interior. El intendente de Saavedra, Matías Nebot, cuestionó la dependencia de los poderes centrales, mientras el jefe comunal de Trenque Lauquen, Francisco Recoulat, señaló que una parte significativa de los recursos de su municipio depende de transferencias provinciales.
La coincidencia sobre la necesidad de discutir autonomía no supone que todos los sectores planteen el mismo modelo. La extensión de las facultades tributarias, los controles provinciales, el reparto de la coparticipación, la posibilidad de dictar cartas orgánicas y el alcance de las competencias locales abren discusiones diferentes dentro de una reforma que modificaría la relación institucional entre la Provincia y sus 135 municipios.
Castelli y un debate que ya salió de la Legislatura
El caso de Castelli abrió otro frente. El intendente Francisco Echarren impulsó este año la convocatoria para avanzar hacia una Carta Orgánica propia, con el respaldo de más de dos tercios del Concejo Deliberante.
La decisión llevó al plano municipal una discusión que hasta entonces se concentraba principalmente en proyectos legislativos y planteos políticos. El proceso todavía enfrenta el interrogante jurídico sobre la posibilidad de aplicar una carta local sin una reforma previa del régimen constitucional bonaerense, cuestión que podría terminar bajo revisión judicial.
Así, el nuevo reclamo de Petrecca se incorpora a una agenda que ya tiene varios carriles abiertos: una reforma de la LOM para actualizar las reglas de administración municipal, iniciativas de modificación constitucional, pedidos de mayor participación en los recursos y experiencias locales que buscan ampliar el margen de decisión de las comunas.
El interrogante que atraviesa todos esos planteos no pasa solamente por cuánto poder pueden recibir los municipios, sino por cómo se distribuyen las responsabilidades, qué controles conservará la Provincia y con qué recursos contará cada distrito para ejercer las nuevas competencias que eventualmente le sean reconocidas.